Repsol abonará 0,55 euros brutos por acción que le otorgan una rentabilidad por dividendo cercana al 5%, entre los más altos del selectivo este ejercicio, tras subida de más del 40% que acumula el valor este ejercicio.  El petróleo, que llegó a cotizar por encima de 118 dólares a finales de marzo, ha sido un revulsivo para el valor durante este segundo trimestre aunque, el acercamiento de posturas entre Irán y EEUU, están dividiendo a los analistas sobre las previsiones del valor en bolsa.  Te interesa: Dividendos del Ibex 35 en el mes de julio. 

De hecho, hoy los analistas de Morgan Stanley han reducido el precio objetivo de la compañía hasta los 24 euros, desde los 28 euros previos con recomendación de  “igual ponderación” desde sobreponderar, al estimar que buena parte del ciclo alcista ya se ha agotado.  Esto deja el potencial sobre la compañía en algo más del 7% sobre el precio al que cotiza hoy. 

Sin embargo, la petrolera cuenta con un potencial medio de revalorización den bolsa por encima del 11,5% e incluso bróker como RBC le dan potencial alcista hasta los 32 euros favorecido por el cambio político en Venezuela, donde tiene un 15% de sus reservas mundiales de petróleo, además del a fusión de su negocio de exploración y producción con la compañía APA. 

La pregunta ahora es si  un  dividendo como este será sostenible si los precios del crudo siguen cayendo.   JPMorgan cree  que las energéticas pueden sufrir si el petróleo sigue cayendo y Goldman Sachs advierte de un posible exceso de oferta en el mercado durante los próximos trimestres.   Aunque el potencial de revalorización del sector podría ser más limitado que hace unos meses, todo apunta a que la elevada generación de caja todavía respalda la remuneración al accionista de la compañía. 

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