Repsol se había convertido en el gran refugio del IBEX 35 desde el estallido de la guerra de Irán, aprovechando las fuertes subidas del precio del petróleo. No es de extrañar por tanto que hoy sea el gran perjudicado del parqué español ante la noticia del alto el fuego de dos semanas. Pero, ¿puede suponer una oportunidad de entrada?

Las acciones de Repsol, que han tardado varios minutos en poder cruzar las órdenes de venta y compra, caen pasadas las 09:30 de la mañana un 8,35% hasta marcar 21,95 euros. Con esta caída, recortan un 11,84% desde que el pasado19 de marzo tocasen un máximo de 24,90 euros.

No obstante, hay que tener en cuenta que suben todavía un 37,8% en lo que va de 2026 y nada menos que un 133% desde los mínimos de 9,414 euros de abril del año pasado.

Hoy los analistas del Grupo Santander han ajustado a la baja la valoración de la petrolera, aunque ven un potencial alcista de más del 20% frente a los niveles actuales. En concreto, han reducido su consejo de ‘sobreponderar’ a ‘neutral’, y el precio objetivo de 28 euros a 26,50 euros por acción, un 10,64% por encima del cierre de ayer un 20,7% frente a la cotización actual.

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Hay que destacar que, pese al recorte, es una de las casas de análisis más optimistas sobre el valor. Según los datos recopilados por Reuters, el precio objetivo medio que recibe Repsol es de 22,51 euros, un 2,5% por encima de la cotización actual. La recomendación mayoritaria es de ‘mantener’.

Repsol presentó el pasado mes de marzo nuevo Plan Estratégico hasta 2028, que pasa por una fuerte generación del flujo de caja de las operaciones (CFFO, por sus siglas en inglés) como base para seguir creciendo. En concreto, prevé alcanzar un CFFO de 6.500 millones de euros en 2028, un 20% más que en 2025, impulsado principalmente por los negocios de Exploración y Producción, Industrial y Cliente. 

Esta hoja de ruta se asienta sobre un marco de asignación del capital que consolida una “atractiva retribución a los accionistas”. En ese periodo, Repsol destinará entre el 30% y el 40% del flujo de caja de las operaciones a retribuir a sus accionistas, incluyendo dividendos y recompra de acciones. En concreto, prevé distribuir alrededor de 3.600 millones de euros en dividendo en efectivo hasta 2028, cifra que se completará con recompras de acciones para alcanzar el rango de retribución comprometido.