La insuficiencia venosa pélvica es una enfermedad vascular aún infradiagnosticada que afecta principalmente a mujeres con embarazos previos y en edad fértil, causante de numerosos casos de dolor pélvico crónico. Sus síntomas, especialmente el dolor en el bajo vientre, suelen confundirse con los de otras patologías más frecuentes, como la endometriosis. Esta generalidad de los síntomas, junto con la existencia de casos asintomáticos, complica la detección y el acceso a un tratamiento adecuado de esta patología que puede afectar de forma significativa a la calidad de vida de las mujeres y que requiere un abordaje multidisciplinar.
Esta patología engloba un conjunto de alteraciones anatómicas, funcionales y hormonales que favorecen la aparición de varices en los plexos venosos de la pelvis. Según indica el doctor Adolfo López, jefe de servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Materno-Infantil Quirónsalud Sevilla, algunas mujeres pueden no presentar síntomas, pero, en otras, se manifiesta mediante un dolor pélvico persistente que empeora tras esfuerzos o después de permanecer varias horas de pie.
La dificultad para identificar esta enfermedad radica en que comparte síntomas con numerosas patologías ginecológicas y abdominales. “Muchas pacientes consultan a distintos especialistas antes de obtener un diagnóstico definitivo, situación que no solo retrasa el inicio del tratamiento, sino que puede tener un importante impacto en la calidad de vida de las mujeres, afectando a diferentes ámbitos, desde el bienestar físico hasta la esfera sexual y emocional”, comenta el doctor López.
Ante esta realidad, los especialistas destacan la necesidad de un abordaje multidisciplinar, en el que ginecología desempeña un papel especialmente relevante, ya que suele ser el primer profesional que evalúa a estas pacientes y quien debe realizar una adecuada historia clínica, descartar otras patologías con síntomas similares y valorar cuándo es necesaria la derivación a unidades especializadas
La doctora Rosario Conejero, especialista en Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, destaca que la participación de este servicio resulta fundamental “porque la insuficiencia venosa pélvica no es únicamente una patología ginecológica, sino una enfermedad que afecta directamente a los vasos venosos de la pelvis, por lo que la valoración vascular permite identificar las alteraciones venosas responsables de los síntomas, ya sea por dilatación o por compresión de estas venas”. En este sentido, la doctora Conejero explica que cuando estas venas dejan de desempeñar correctamente su función, pueden dilatarse y provocar síntomas como pesadez y dolor en el bajo vientre, molestias que con frecuencia se intensifican durante la menstruación o las relaciones sexuales.
Ante esto, una vez confirmada la enfermedad y cuando las medidas conservadoras no consiguen controlar los síntomas, el servicio de Cirugía Vascular actúa y pone a disposición de las pacientes una serie de tratamientos endovasculares mínimamente invasivos que constituyen actualmente el eje principal del abordaje terapéutico. “Mediante técnicas de cateterismo venoso es posible realizar la embolización o la oclusión de las venas dilatadas, con una baja tasa de complicaciones, sin necesidad de ingreso hospitalario y permitiendo una rápida reincorporación de la paciente a su actividad habitual”, indica la doctora Conejero.
La formación específica a profesionales, clave para su diagnóstico temprano
Con el objetivo de mejorar la detección precoz de esta enfermedad, los especialistas insisten en la importancia de reforzar la formación específica de los profesionales, especialmente ginecólogos, en insuficiencia venosa pélvica. Poder reconocer antes los signos de sospecha, agilizar el diagnóstico y facilitar la derivación al servicio de cirugía vascular, permitiría que la paciente pueda beneficiarse de tratamientos médicos y quirúrgicos con el fin de mejorar su calidad de vida.
En este sentido, el Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón acogió el pasado jueves la jornada médica ‘Horizontes en salud pélvica: innovación tecnológica y abordaje multidisciplinar’ centrada en la capacitación de especialistas en ginecología para el reconocimiento de patologías vasculares que causan dolor o disfunción pélvica, facilitar la derivación adecuada y promover un abordaje multidisciplinar de la salud pélvica femenina.
La jornada, organizada por Terumo, con la colaboración de Neolaser Cardiovascular, Meduco y el propio hospital, estuvo dirigida por la doctora Rosario Conejero, en coordinación con el doctor Adolfo López, y contó con la participación de la doctora Inés Tamarit, especialista en Ginecología y Obstetricia.