¿Cómo están actualmente los principales índices globales tras los últimos movimientos del mercado?
Estamos viendo una vuelta en V muy fuerte, realmente violenta, después de las caídas que se produjeron con el inicio del conflicto. El mercado ha recuperado completamente los niveles previos a la guerra y ahora mismo nos está dejando una vela mensual muy potente. Después de haber marcado soportes en los mínimos del mes pasado, estamos viendo una vela envolvente alcista que, a falta de poco más de una semana para cerrar el mes, de confirmarse así, supondría un movimiento que no veíamos desde hace seis o siete meses.
Además, el mercado está descontando que es muy probable que se llegue a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, ya que a ambas partes les interesa: a Estados Unidos porque Donald Trump quiere llegar a las elecciones de mitad de mandato con más opciones tras haber perdido popularidad, y a Irán porque necesita recuperar la normalidad lo antes posible.
En este entorno, el mercado también está descontando que los tipos de interés se van a mantener estables y que no van a subir, que era uno de los principales temores. Incluso se empieza a valorar la posibilidad de bajadas de tipos en Estados Unidos a partir de mediados de 2027. Todo esto genera un entorno muy positivo en el que las empresas siguen dando beneficios y los inversores se sienten más cómodos.
A pesar del contexto positivo, ¿existen señales de alerta en el corto plazo?
Sí, aunque la tendencia es claramente positiva, en el muy corto plazo empezamos a ver señales de sobrecompra. Estamos en zonas de resistencia y en máximos, y varios indicadores técnicos lo reflejan. Por ejemplo, la amplitud del mercado muestra niveles muy elevados, con la línea normalizada del NYSE cerca de 95 sobre 100, lo que indica sobrecompra.
También vemos que un porcentaje elevado de acciones cotiza cerca de sus máximos de las últimas cincuenta semanas y que aproximadamente un 72% de los valores está por encima de la media de 50 sesiones y casi un 69% por encima de la de 200 sesiones. Esto nos indica que el fondo del mercado es fuerte, pero que a corto plazo podría haber cierta corrección o lateralidad.
No significa que no pueda seguir subiendo, pero sí que conviene ser prudente y esperar posibles mejores puntos de entrada. Mientras el S&P 500 se mantenga por encima de niveles clave, de los 7.000, el mercado seguirá en un entorno de gamma positiva, es decir, más estable y con menor volatilidad, por lo que cualquier corrección sería una oportunidad.
¿Qué valores o sectores destacan actualmente por su fortaleza?
En el mercado español hay varios valores interesantes. Por ejemplo, Laboratorios Rovi está rompiendo la zona de máximos, lo que suele indicar continuidad alcista. Es un valor que ha subido mucho, pero cuya última fase ha sido más de consolidación que de corrección, lo que refuerza su fortaleza. Además, comparativamente con el Nasdaq, que es el índice más fuerte del mundo en estos momentos, Rovi empieza a comportarse incluso mejor, lo que lo convierte en un candidato a batir al mercado.
También destaca Endesa, que tras apoyarse en la zona de los 36,40 euros ha retomado la subida y también muestra un comportamiento relativo superior al Nasdaq, lo que la hace atractiva. Otro valor a tener en cuenta es Sacyr, que está muy fuerte, aunque algo más sobreextendido, por lo que podría ser recomendable esperar alguna corrección antes de entrar. En general, buscamos activos que no solo suban, sino que lo hagan mejor que el mercado de
¿Cómo está afectando la guerra a la temporada de resultados empresariales, si es que lo está haciendo?
De momento no estamos viendo grandes cambios en las guías de las compañías, lo cual es positivo. Es cierto que algunas empresas han optado por no dar previsiones debido a la falta de visibilidad, lo que puede generar algo de incertidumbre, pero en general el mercado está interpretando que los resultados siguen siendo buenos.
La clave está en que, si la guerra termina y se normaliza la situación en puntos críticos como el estrecho de Ormuz, aunque lleve tiempo recuperar toda la capacidad, mientras los tipos de interés se mantengan estables y no haya un repunte fuerte de la inflación, las empresas pueden seguir generando beneficios. Esa es la lectura que están haciendo los inversores, y es uno de los principales motivos por los que el mercado sigue subiendo. Por tanto, el sentimiento sigue siendo más optimista que pesimista.
¿Qué estrategias se pueden utilizar para maximizar nuestros beneficios en el mercado?
Respuesta: Una de las formas más interesantes es utilizar opciones barrera, ya que permiten definir claramente el riesgo máximo de cada operación. Por ejemplo, si un inversor tiene una cartera de 100.000 euros y decide arriesgar solo un 1%, es decir, 1.000 euros, puede estructurar una operación en un valor como Rovi de forma que, si el precio alcanza un nivel determinado, pierda únicamente esa cantidad.
En este caso, podría comprar contratos equivalentes a un número determinado de acciones pagando una prima inicial, que sería el máximo que podría perder. Si la operación va a favor, los beneficios pueden ser ilimitados en función de la subida del activo, pero si va en contra, la pérdida queda limitada a esa prima.
Esto permite un control muy preciso del riesgo y evita pérdidas mayores, algo que sí puede ocurrir al invertir directamente en acciones, especialmente si hay huecos de mercado. De esta manera, se puede diversificar y operar sabiendo exactamente cuánto se está dispuesto a perder en cada posición.