Greg Abel acaba de cumplir sus primeros seis meses como CEO de Berkshire Hathaway, tras haber sucedido en el cargo al veterano magnate Warren Buffett. Un período en el que la acción se ha quedado rezagada frente al S&P 500, si bien hay que recordar que el juego de la inversión value es siempre a largo plazo. Además, el holding sigue acumulando ingentes cantidades de efectivo, preparado para hacer su próximo gran movimiento cuando surja la oportunidad.

Las acciones de Berkshire Hathaway se han quedado rezagadas con respecto al repunte general del mercado estadounidense de este año, impulsado por la IA. 

Sigue en directo la cotización de Berkshire Hathaway

Los títulos clase A, los que otorgan un mayor derecho de voto, han caído un 2,8% en lo que va del año, por debajo del aumento del 10,4% del S&P 500. De hecho, acumulan una caída de más del 9,4% desde el máximo histórico alcanzado en mayo del año pasado, justo cuando Buffett anunció que dejaría el cargo de director ejecutivo. En el mismo período, el índice S&P 500 ha avanzado más de un 30%.

Pero este bache no implica que haya que perder el foco. Desde 1965, Berkshire Hathaway ha generado una rentabilidad anual compuesta del 19,7%, casi el doble que el S&P 500 en el mismo periodo. La revalorización acumulada supera el 6.000.000%, frente al 46.061% del índice, incluyendo dividendos. 

Lo cierto es que los inversores tienen que empezar a acostumbrarse a un Berkshire Hathaway sin Buffett. Tras retirarse de la primera línea, el veterano magnate tiene intención de desprenderse por completo de su participación en la compañía antes del 31 de diciembre de 2034.

Por ello, está acelerando el ritmo de sus donaciones anuales de acciones de Berkshire Hathaway a las organizaciones benéficas dirigidas por sus tres hijos. Según se conoció recientemente, Buffett donará un millón de acciones Clase B a la Fundación Sherwood, la Fundación Howard G. Buffett y la Fundación NoVo. Además, entregará nueve millones de acciones Clase B a la Fundación Susan Thompson Buffett, creada en honor a su fallecida esposa.

“Por supuesto, la mortalidad es impredecible, pero mis acciones restantes serán donadas, de una forma u otra, a estas cuatro fundaciones antes del 31 de diciembre de 2034”, afirmó el Oráculo de Omaha. "El objetivo es que las donaciones anuales aumenten para cada una de las tres fundaciones administradas por mis hijos y que la asignación a la Fundación Susan Thompson Buffett crezca a un ritmo algo mayor”.

Actualmente, Buffett posee 188.290 acciones Clase A y 1.162 acciones Clase B de Berkshire Hathaway, participación que lo mantiene entre los principales accionistas de la compañía.

El Oráculo de Omaha explicó el año pasado que busca acelerar sus donaciones para facilitar a sus hijos la administración de su patrimonio tras su fallecimiento. Hace aproximadamente un año entregó acciones por cerca de 320 millones de dólares a cada una de las tres fundaciones administradas por sus hijos y posteriormente se comprometió a donar otros 200 millones adicionales a cada una antes de finalizar ese año.

¿Berkshire Hathaway prepara un gran movimiento?

Berkshire Hathaway ha visto cómo sus reservas de efectivo trimestrales alcanzaban la cifra récord de 397.000 millones de dólares, lo que le otorga una de las mayores posiciones de liquidez del mercado. Según el proveedor de datos de mercado Barchart, la reserva de efectivo del holding es lo suficientemente grande como para adquirir teóricamente hasta 474 empresas que actualmente forman parte del S&P 500. 

Además, esta sólida posición de liquidez se produce tras los cambios en la cartera de la compañía durante el primer trimestre, cuando se deshizo de más de 15 acciones y adquirió nuevas posiciones en Alphabet, Delta Air Lines y Macy's.

La mayor posición en cartera de Berkshire sigue siendo a día de hoy Apple, que representa un 20,4% en la cartera. Las acciones suben un 15,8% en lo que va de año, después de haber llegado a unos máximos anuales de 323,45 dólares el pasado 13 de julio. 

Le sigue American Express, con un peso del 15,3% en la cartera de Berkshire Hathaway. El gigante de las tarjetas de crédito baja un 4% en lo que va de año. La tercera posición es Coca-Cola, con un peso en cartera del 9,4%: sus acciones suben un 18,8% en lo que va de año, aunque han corregido un 3% desde que el 7 de julio tocaron un mínimo de 85,68 dólares.