José Luis Cava explica que en el petróleo se ha producido una limpieza técnica relevante: “ya ha barrido a todos aquellos que habían comprado desde el 10 de marzo”, lo que implica que el mercado “está limpio”. A partir de ahí, plantea un escenario clave: si el precio recupera niveles perdidos como el 79,7, “lo más probable sería que subiese a la zona de 84”.

Sin embargo, el experto advierte que el mercado está descontando un escenario excesivamente optimista. Según señala, se da por hecho que grandes volúmenes de petróleo y gas entrarán rápidamente en circulación, pero cuestiona esa narrativa: “¿esto es tan fácil? yo creo que llevará tiempo”. Apunta a limitaciones logísticas, cuellos de botella y tensiones en el estrecho de Ormuz, donde aunque el flujo existe, no es tan inmediato ni fluido como el mercado anticipa.

Además, subraya la incertidumbre geopolítica. Aunque se han producido avances, recuerda que “no tenemos el texto del acuerdo” y que el proceso negociador puede prolongarse durante semanas, lo que abre la puerta a “movimientos bruscos y bandazos”. En este contexto, el analista sugiere que el riesgo de un repunte del petróleo sigue presente pese al sentimiento dominante.

En segundo lugar, analiza el dólar desde una perspectiva contraria. Observa un “sentimiento alcista” generalizado, pero lo interpreta como señal de posible giro: “tengo que apostar porque el dólar va a caer”. Esta visión se apoya en la coincidencia con el mercado de bonos, donde el ETF TLT ha expulsado a los inversores recientes: “los han expulsado del mercado”. Para Cava, esta limpieza podría dar paso a “un rebote” en los bonos y, por tanto, a una caída de rentabilidades.