José Luis Cava, en primer lugar, se pregunta si a los ciudadanos chinos “les están engañando”. El experto sostiene que sí, apoyándose en el hecho de que “la demanda privada está restringida por parte del gobierno y, sin embargo, la producción cada vez crece más”. Esto implica una transferencia de riqueza hacia exportadores y Estado: “los dos grandes beneficiados son los ricos y también el gobierno”, mientras que los perjudicados son “los ciudadanos que trabajan por cuenta ajena”.
Cava añade que este problema se agrava con el mercado inmobiliario, donde los ciudadanos “han perdido más del 20% de su riqueza”, lo que explica la debilidad del consumo. Como consecuencia, emerge un “desequilibrio persistente enorme” derivado del exceso de ahorro chino, que acaba fluyendo hacia mercados financieros globales.
En segundo lugar, el analista examina el conflicto energético con Irán. Estima que el régimen puede resistir “tres o cuatro meses” gracias a ingresos previos por exportaciones, generando “inestabilidad financiera durante los próximos meses”. Aun así, considera que “el tiempo corre en contra de la Guardia Revolucionaria” y que el conflicto tenderá a resolverse.
Respecto al petróleo, destaca que la tendencia es alcista tras superar resistencias, aunque el mercado de futuros indica que el shock es “transitorio”. Mientras tanto, Estados Unidos se beneficia: “las exportaciones… están alcanzando máximos históricos”.
Finalmente, sobre las bolsas, el experto advierte del exceso de optimismo: “ahora todos son alcistas”. Sin embargo, observa un deterioro en la liquidez. “Las reservas bancarias se han hundido”, y anticipa prudencia a corto plazo. Aun así, concluye que el flujo del ahorro global hacia activos financieros mantendrá una “tendencia alcista” de fondo en los mercados.