BBVA cerró 2019 con un margen de intereses de 18.202 millones de euros, un 4,8% más en términos corrientes frente al ejercicio previo. Destaca la positiva evolución de México y America del Sur. Las comisiones crecieron un 3,9% hasta alcanzar los 5.033 millones. De este modo, los ingresos de carácter recurrente crecineron un 4,6% interanual, hasta los 23.235 millones.

El resultado por operaciones finanieras registró una variación interanual del 16,6%, hasta los 1.383 millones de euros con una evolución muy positiva "er nel último trimestre del año gracias a los resultados generados en España y Turquía". El margen bruto alcanzó los 24.542 millones de euros. El margen neto alcanzó los 12.639 millones, un 6,2% más, mientras que el beneficio atribuido reportado fue de 3.512 millones, un 35% menos que las cifras publicadas un año antes. Esto fue debido  a la plusvalía de la venta de BBVA Chile en 2018 y al ajuste por el fondo de comercio en EE. UU. en el cuarto trimestre del ejercicio (1.318 millones de euros). Este impacto contable se ha realizado por la desfavorable evolución de los tipos de interés en el país y la ralentización de la economía, y no afecta ni al patrimonio neto tangible, ni al capital, ni a la liquidez, ni a la capacidad de reparto de dividendos, ni a la cuantía de pago de dividendos del Grupo BBVA. Se encuentra recogido en la línea de otros resultados del Centro Corporativo.  Excluyendo extraordinarios, el resultado atribuido de BBVA en 2019 fue de 4.830 millones de euros, lo que supone un alza del 2,7% interanual (+2% a tipos de cambio constantes). Se trata del beneficio atribuido sin extraordinarios más elevado desde 2009.

 

 

En cuanto al resultado atribuido del cuarto trimestre estanco, quedó en negativo: -155 millones de euros.  Cabe destacar, además, que este resultado se encuentra un 10% por encima de lo que el consenso de analistas esperaba para este trimestre, principalmente por mayores ingresos y menores necesidades de provisiones crediticias.

Mantiene el dividendo a los accionistas de BBVA

En términos de creación de valor para el accionista, el valor contable tangible por acción más dividendos alcanzó 6,53 euros a diciembre de 2019, lo que supone un incremento del 11,5% frente al ejercicio anterior. Excluyendo el impacto del deterioro del fondo de comercio, BBVA presenta unas métricas de rentabilidad en torno al doble dígito, con un ROE del 9,9% (frente al 5,9% de la media de entidades europeas comparables a septiembre de 2019) y un ROTE del 11,9% (frente al promedio del 7,0% de las entidades europeas comparables a septiembre de 2019). Además, está previsto someter a la consideración de los órganos de gobierno correspondientes un pago en efectivo de 0,16 euros brutos por acción en abril de 2020, manteniendo la misma cifra del año anterior. El pasado octubre, la entidad pagó un dividendo de 0,10 euros brutos por acción, con lo que la cuantía total del dividendo correspondiente a 2019 sería de 0,26 euros brutos por acción.

El ratio de capital CET1 ‘fully loaded’ se situó en el 11,74% al cierre de 2019, lo que supone un incremento de 40 puntos básicos en el ejercicio, gracias a la recurrente generación orgánica de capital, tras absorber 25 puntos básicos de los impactos regulatorios. Se mantiene así pues este ratio dentro de la horquilla objetivo del banco, de entre el 11,5% y el 12%.

Los indicadores de calidad crediticia se mantuvieron sólidos: la tasa de mora se situó en el 3,8% a cierre de ejercicio (la más baja de los últimos diez años), y la de cobertura, en el 77% (el nivel más alto en este mismo periodo).

En cuanto a balance y actividad, los préstamos y anticipos a la clientela registraron un crecimiento del 2,2% en 2019, hasta 382.360 millones de euros, con un incremento significativo en México, y en menor medida, en Estados Unidos y América del Sur. Los depósitos de la clientela tuvieron un buen comportamiento en el año, con un crecimiento del 2,2%, hasta 384.219 millones de euros, muy apoyados en la buena evolución de los depósitos a la vista (+7,6% interanual, +2,8% en el trimestre). Los recursos fuera de balance crecieron un 9,8% con respecto al cierre de 2018, gracias a la buena evolución de fondos de inversión y de pensiones.