Banco Santander obtuvo un beneficio atribuido de 6.515 millones de euros en 2019, un 17% menos que en 2018 tras registrar un saldo neto de plusvalías y saneamientos de -1.737 millones de euros. Variables que tienen que ver con el ajuste del fondo de comercio de Reino Unido anunciado el pasado septiembre así como a costes de reestructuración de varios mercados y otras provisiones. Excluido este neto de plusvalías y saneamiento, el beneficio de Banco Santander habría alcanzado los 8.252 millones, un 2% más gracias "a un mayor número de clientes y al crecimiento de los volúmenes de negocio".

En el cuarto trimestre, la entidad tuvo el mayor benefiico atribuido de su historia: 2.783 millones de euros que suponen un 35% más que el beneficio publicado un año antes. El retorno sobre el capital tangible (RoTE) ordinario se mantvo en el 11,6% en el trimestre  vs 11,8% del año completo.

 Los volúmenes de negocio de Banco Santander  crecieron con fuerza. El crédito aumentó un 4% y los recursos de clientes, un 6%, en euros constantes. Los negocios globales, Santander CIB (banca corporativa y de inversión) y Wealth Management & Insurance (banca privada, gestión de activos y seguros), siguieron creciendo y aprovechando las fortalezas de Santander. Su beneficio representó el 26% del resultado ordinario del Grupo. El margen de intereses del banco alcanzó los 8.840 millones en el cuarto trimestre mientras que, en 2019, esa cifra alcanzó los 35.280 millones de euros.

Los clientes vinculados aumentaron un 9%, hasta 21,6 millones, y los clientes digitales crecieron hasta 37 millones. Las ventas realizadas con el móvil se duplicaron en los últimos 12 meses. La calidad crediticia sigue muy sólida, con una reducción en la tasa de mora de 41 puntos básicos en los últimos 12 meses, hasta el 3,32%, mientras que el coste del crédito se mantuvo estable en el 1%. 

 

 

El progreso en la transformación digital permitió aumentar el número de interacciones con los clientes y mantener una de las mejores ratios de eficiencia del sector, en un 47%.

En 2019, el Grupo continuó aumentando sus ratios de capital y obtuvo una generación bruta de capital  récord, de 97 puntos básicos, que se vio afectada por impactos regulatorios de 62 puntos básicos. Como resultado, la ratio de capital CET1 aumentó en 35 puntos básicos y se situó en el 11,65% a final de 2019. En los últimos cinco años, el banco ha generado un promedio de 40 puntos básicos de capital CET1 cada año, y espera estar cerca del 12% al final de 2020 y lograr un crecimiento medio anual del beneficio por acción (BPA) de un dígito alto en los próximos tres años.

Banco Santander propone aumentar el dividendo

El consejo de administración ha propuesto aumentar el dividendo en efectivo por acción con un segundo y último dividendo con cargo a 2019 de 0,13 euros por acción, sujeto a la aprobación de la junta de accionistas, de los que 0,10 euros serían en efectivo y 0,03 euros, en el formato de dividendo elección. Tras el primer dividendo de 0,10 euros pagado en noviembre, el dividendo íntegro para 2019 sería de 0,23 euros, de los que 0,20 euros serían en efectivo y 0,03 euros, en formato de dividendo elección, lo que supone un incremento de cerca del 3% del dividendo en efectivo por acción con respecto al de  2018, sujeto a la aprobación de la junta de accionistas.

 

 

De ser aprobada por los accionistas esta propuesta, el porcentaje del beneficio atribuido ordinario del  2019 dedicado a la remuneración de los accionistas (payout) será del 46,3% (dentro del rango del 40-50% anunciado al principio de 2019) y la proporción de dividendo en efectivo será del 89,6%2 (excediendo así la del año pasado, también conforme a lo anunciado al principio del año).