La guerra entre Irán y Estados Unidos ha condicionado la evolución de las bolsas durante el primer semestre y, todavía sin que ambos países hayan firmado un acuerdo de paz, seguirá siendo el principal factor a vigilar. El cierre del Estrecho de Ormuz ha tenido un efecto directo sobre los precios del petróleo, que han tenido un movimiento de ida y vuelta, mientras otros activos – con el cartel de refugio – no lo han hecho tan bien como cabría esperar.
Las reservas estratégicas de petróleo no solo han caído durante su liberación por el cierre del Estrecho de Ormuz, sino que está en mínimos de 1983. Si queremos reponerlas quizá no baje tanto el precio del petróleo, la inflación se enquiste más y eso que no hemos visto todos los efectos de segunda ronda. Ver: La inflación y las reservas estratégicas de petróleo.
A pesar de una corrección del 25% desde enero y del esperado fin de la guerra en Irán, el oro sigue siendo la clase de activo más popular entre los CIOs suizos, mientras que los bonos en CHF son evitados de forma generalizada. La mayoría de los CIOs encuestados se muestran optimistas y alrededor de la mitad está aumentando su exposición a renta variable en sus carteras. No obstante, en comparación con finales de 2025, las asignaciones a renta variable han disminuido ligeramente, especialmente en el caso de la renta variable suiza. No te pierdas: Superado el shock del precio del petróleo: El oro y los valores tecnológicos también ganan demanda para el segundo semestre del año.
La tecnología seguirá jugando un papel más que relevante y, con ella, todas las temáticas relacionadas, como la IA.
Es verdad que hasta ahora todo el mundo quería invertir en IA y se han anunciado planes a horizonte de 2030 muy ambiciosos. Pero, ¿qué pasa en la realidad? Que al final del año pasado empezamos a ver cuellos de botella, no en la parte de los chips, sino en la parte de la infraestructura eléctrica. Por ejemplo, los transformadores de alta tensión: antes el plazo de entrega era de 12 a 18 meses y ahora son 36 meses. Lo mismo ocurre con los interruptores automáticos: antes el plazo de entrega era de 5 meses y ahora también se ha ido hasta los 36 meses. Así que todo el sector ha anunciado objetivos muy ambiciosos de nueva capacidad, pero vamos a ver un problema de ejecución para alcanzar esos objetivos. Pensamos que estas empresas necesitarán bajar un poco las expectativas, dice Flavien del Pino, de BDL Capital. Ver: "6 billones de dólares hasta 2030: la inversión que necesita la IA para seguir creciendo".
Por otro lado, se prevé que la demanda de energía de los centros de datos crezca aproximadamente un 165% hasta 2030 con respecto a los niveles de 2023, lo que los convertirá en una de las fuentes de demanda incremental de más rápido crecimiento a nivel mundial. Las redes eléctricas mundiales abarcan actualmente más de 82 millones de kilómetros, pero deberán ampliarse en un 30% durante la próxima década. Las necesidades de inversión en la red eléctrica mundial son considerables, y las estimaciones sugieren que se necesitarán 22,5 billones de dólares para 2050 a fin de mantenerse en línea con las trayectorias de cero emisiones netas. Ver: IA: La energía en un mundo digitalizado.
Vinculado también al sector tecnológico, el liderazgo chino en vehículos eléctricos ha elevado las expectativas de que la robótica humanoide pueda seguir una trayectoria similar. La comparación no resulta superficial. Los humanoides comparten muchos componentes con los vehículos eléctricos, como los motores, las baterías, la electrónica de potencia, los sensores y la fabricación de precisión. Todos ellos son ámbitos en los que China ya ha demostrado que puede crecer con rapidez y con reducción de costes. Siga leyendo: La carrera de los robots humanoides
Tratando de poner fácil los complejos movimientos de capitales en sectores como el de infraestructuras, Marta Pérez, CIO de infraestructuras de Allianz Global Investors reconoce que “cuando las cosas se ponen feas, todo el mundo quiere estar cerca de lo que conoce y quiere sus cosas donde las pueda alcanzar”. Este sentimiento ha derivado en lo que describe como un momento de urgencia nacional: “hubo un poco de pánico en un momento donde sí fue mucho más agudo”. Aunque ahora parece que las cosas se han calmado u poco… Ver: “Una de las de las grandes sorpresas que vamos a ver es que infraestructura va a pasar de defensive allocation a growth engine”.
Entre otros sectores, recientemente hemos hablado con el gestor del fondo Fidelity Global Industrials, un fondo diseñado para cubrir toda la cadena de valor de industriales, materiales y minería, y energía. No hay muchos fondos que cubran la cadena de valor entera y me parece un enfoque muy acertado de acercarse a la economía real con un fondo no muy común. La filosofía del fondo es alejarse del ruido de mercado, buscando empresas infravaloradas y con un enfoque muy de bottom-up, para tratar de aprovechar todo el potencial de revalorización. Ver: Un fondo para tener en el radar en los momentos actuales de mercado.