En un entorno dominado por la tensión geopolítica y tras las caídas de los índices americanos en las últimas jornadas, ¿qué están diciendo ahora mismo los gráficos: estamos ante una simple corrección técnica o ante el inicio de un cambio de tendencia en las bolsas?

De momento no se puede afirmar lo segundo; me inclino claramente más por la primera opción. Al final, el gráfico es bastante claro. En el caso del S&P 500, lo máximo que ha ocurrido tras la sesión del martes —una jornada francamente negra, porque la vela cerró en mínimos y además dejó un hueco bajista— es que el índice se detuvo justo en el 0,382 de retroceso de lo que fue el último subimpulso alcista, el que nació a finales de noviembre del año pasado. Y esto es absolutamente normal. Para empezar a hablar de algo más serio tendríamos que ver la pérdida de niveles mucho más relevantes. Es verdad que no es una buena señal que en solo cuatro o cinco sesiones se hayan perdido los máximos históricos del S&P 500, pero también hay que recordar que esos máximos eran muy ajustados respecto a los del año pasado. A día de hoy, los gráficos no me transmiten en absoluto la sensación de que estemos ante el inicio de un cambio de tendencia.

El NASDAQ 100 está exactamente en el mismo contexto. Desde los máximos marcados a finales de noviembre o principios de diciembre, el índice ha ido a buscar un nivel intermedio entre el 0,382 y el 0,5 de retroceso, pero únicamente del último impulso alcista, el que comenzó a finales de noviembre. Es decir, un movimiento totalmente coherente con todo lo que había subido previamente.

Es evidente que la fortaleza y la verticalidad que vimos en otros momentos para romper techos históricos ya no es la misma, pero eso no significa que no pueda volver a ocurrir. En cuanto el mercado se estabilice más o menos en los niveles actuales, perfectamente podríamos volver a las "andadas" y, a lo mejor, dentro de una semana estamos diciendo otra vez que este mercado no hay quien lo tumbe y que vuelve a tirar hacia arriba. Estamos en ese punto intermedio, en ese compás de espera en el que en algún momento algo va a pasar, pero ahora mismo no tengo ningún motivo técnico para pensar que este sea el momento del giro. Y eso que el mercado ha tenido motivos más que de sobra para haber caído con fuerza. Sin embargo, en el Nasdaq 100 estamos apenas a un 2% o 2,5% de los máximos históricos. El índice de semiconductores de Philadelphia está prácticamente en máximos históricos, el Russell 2000 sigue sorprendentemente alcista y a solo un 1% de sus máximos. Con este contexto, ¿cómo vamos a decir que estamos ante un cambio de paradigma o de tendencia? Evidentemente hay que estar atentos, pero a día de hoy yo no lo veo por ningún lado.

Desde el punto de vista técnico, ¿confirma el mercado una rotación sectorial o todavía es prematuro hablar de un cambio?

Es verdad que ahora mismo, si miramos sobre todo a las siete, ocho o nueve grandes compañías americanas, el único valor que podría ofrecer alguna opción de entrada en compras sería Alphabet. Microsoft está bajista y más para cortos, pero también Apple, Nvidia, Meta, Netflix, Tesla… Con este panorama, la verdad es que resulta complicado posicionarse en el sector tecnológico. Ahora bien, tampoco veo un motivo claro para salirnos de él de forma contundente. Sí es cierto que empiezan a aparecer alternativas que hace unas semanas no estaban tan claras, especialmente en sectores más industriales o defensivos. Por ejemplo, valores como FuelCell Energy, Airbnb, Boeing, Goldman Sachs, Johnson & Johnson o Salesforce presentan un aspecto técnico interesante.

Dicho esto, en estos momentos yo optaría por una postura bastante tranquila en cuanto a nuevas inversiones. Prefiero ver cómo se asienta todo y en qué acaba derivando el asunto de Groenlandia, porque eso nos puede dar una visión más coherente de lo que realmente puede suceder en los mercados. Pero no veo motivos claros para hablar de un cambio estructural. Es más, hay otros factores macroeconómicos que me llevan a pensar que 2026 todavía podría volver a ser un año alcista en bolsa, incluso yendo contra la lógica histórica. Pero la realidad es que hay mucha liquidez en el sistema, y eso sigue siendo un apoyo importante para el mercado.

Las bolsas europeas también viven una semana de restas que empiezan a poner nerviosos a los inversores. En el caso del Ibex 35, ¿qué soportes y resistencias son ahora determinantes para confirmar si el mercado mantiene su estructura alcista o entra en una fase de deterioro?

Vigilaría más lo que pueda suceder en índices como el DAX, el Euro Stoxx o el CAC 40 que lo que haga el propio Ibex 35. Por la forma en la que ha subido y por lo bien que lo ha hecho, comparativamente hablando, frente a sus homólogos europeos, puede ocurrir perfectamente que, como consecuencia de dos o tres jornadas consecutivas de caídas en el sector bancario, el Ibex corrija sin que eso tenga que implicar necesariamente una caída generalizada del conjunto de los mercados europeos. En el caso del DAX, el primer nivel realmente importante está en los 24.750 puntos, y ahora mismo se está perdiendo; no obstante, hay que matizar que en los mínimos de la jornada del martes, en torno a los 24.520 puntos, el índice fue a apoyarse justo en el 0,382 de retroceso del último impulso alcista, el mismo que hemos visto también en los mercados americanos y que nace a finales de noviembre del año pasado. Por lo tanto, perfectamente podría quedarse aquí la corrección. Ahora bien, si el DAX empieza a perder con claridad la zona de los 24.200 puntos, ahí sí que las cosas pueden empezar a cambiar, sobre todo porque el gráfico del Euro Stoxx es prácticamente idéntico. En la sesión del martes, el índice también fue a buscar en los mínimos intradía el 0,382 de retroceso de ese mismo impulso iniciado a finales de noviembre.

Así que tenemos dos niveles muy claros a vigilar: los 24.200 puntos en el DAX y los 5.830 puntos en el Euro Stoxx. Mientras esos niveles se respeten, yo no creo que esté ocurriendo nada lo suficientemente relevante como para pensar en un escenario de deterioro grave o de “apocalipsis”. Tampoco, dicho sea de paso, es un contexto especialmente atractivo para comprar. Creo que ahora mismo toca estar en modo espera, un poco a verlas venir… y estar muy atentos a lo que vaya diciendo Trump.

Valores con buen aspecto técnico que estén para entrar aprovechando las correcciones

En este contexto, y siempre desde la perspectiva de un simple picoteo —porque no creo que ahora mismo sea momento de tomar posiciones de peso—, en el IBEX 35 destacaría valores como Iberdrola, que mantiene un buen aspecto técnico, ArcelorMittal, BBVA, Santander y CaixaBank. Dentro del mercado español también subrayaría Inditex, que creo que en una cartera bien ponderada siempre debería estar, además de Colonial y, probablemente, el valor que más me gusta en este momento, que es Rovi. De la misma manera, también hay opciones para cortos en el Ibex: Amadeus, Grifols, IAG o Telefónica, que sigue siendo claramente bajista

En el mercado europeo, para picoteos, destacaría ASML Holding, Bayer —que sigo viendo con buen aspecto, tal y como veníamos comentando hace más de un mes— y Munich Re. Pero también hay valores adecuados para posiciones cortas, como Deutsche Telekom, Ferrari, Kering, Louis Vuitton, SAP, Stellantis, Wolters Kluwer o Thyssenkrupp.

En definitiva, el escenario es tan extraño y tan poco definido que, sinceramente, quien sea capaz de resistir la tentación de invertir en el momento actual, debería hacerlo. 

Estrategia de trading, fuera de la renta variable

El Oro es indiscutible, eso está claro. Ahora bien, intentar anticipar movimientos justo en este punto es complicado.

Por su parte, el petróleo puede haber entrado en un contexto de recuperación. Si hablamos del West Texas, no sería descabellado pensar en un movimiento hacia la zona de los 62 dólares, y ahí sí que puede haber una opción interesante.

En cuanto al Euro Dólar, antes o después debería ir a buscar niveles en torno a 1,20–1,21, por lo que también puede ser una alternativa a tener en cuenta desde el punto de vista del trading.

Donde ya empiezo a ser más cauto es en el gas natural. Me gustaba mucho hasta hace poco, pero después de lo que ha corrido en el corto plazo la situación se ha vuelto más delicada. En apenas dos o tres sesiones ha pasado de la zona de 3 a niveles de 4,70–4,80. Técnicamente sigue teniendo muy buen aspecto, pero aquí ya empieza a dar un poco de vértigo entrar, porque por pura inercia de mercado debería estar relativamente cerca una corrección de cierta entidad.