¿Cómo ves la situación en los mercados cuando estamos a punto de cumplir tres meses desde el inicio del conflicto? ¿Cómo ves a los principales índices en Wall Street?

Vemos una clara fortaleza en los mercados. Seguimos viendo cómo los mercados avanzan, particularmente en Estados Unidos, donde los principales índices continúan generando nuevos máximos. En Europa, además, parece que en las últimas jornadas también se ha acelerado un poco el movimiento.

Si nos fijamos, por ejemplo, en el S&P 500, vemos que nos ha dejado un soporte en los mínimos de la semana pasada, la semana del 18 de mayo. Eso nos indica que, a partir de aquí, es bastante poco probable que se pierda ese nivel. La zona de los 7.320 puntos coincide además con lo que sería la gamma en el mercado de opciones y, por tanto, nos indica que muy probablemente el mercado va a seguir manteniéndose en gamma positiva.

Esto quiere decir que la volatilidad no debería acelerarse, incluso a pesar del ruido de la guerra, que sigue estando ahí pendiente. Todo el mundo está mirando si se va a llegar a un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Unos días parece que estamos cerca, otros días parece que se retrasa, pero incluso con eso el mercado no se está viendo realmente impactado.

En el S&P 500 tenemos ahora un primer soporte en los 7.516 puntos y el siguiente soporte en los 7.334 puntos. Por tanto, la tendencia es claramente alcista, con máximos y mínimos crecientes. Eso nos hace pensar que, de momento, podemos seguir siendo optimistas en el mercado.

Hasta que no veamos que se empiezan a perder soportes y que la situación se gira de manera definitiva, no tenemos por qué ser contrarios a la tendencia. La tendencia es claramente alcista.

Además, si nos vamos a gráfico mensual, lo vemos todavía más claro. Tras el inicio de la guerra, vimos cómo en febrero empezó a caer el mercado y en marzo corrigió con fuerza. En ese mes de marzo nos dejó un fractal en mínimos en gráfico mensual, indicándonos que ese era un soporte relevante. A partir de ahí, abril dejó una envolvente alcista y mayo ha seguido con subidas.

Por tanto, no hay nada que nos haga pensar que el mercado vaya a llegar a las elecciones de medio mandato en Estados Unidos con los índices sufriendo. No parece lo más probable. Donald Trump ha hecho todo lo posible para intentar llegar a esa cita con los mercados en máximos históricos. Luego, a partir de ahí, veremos, pero creo que al menos hasta las elecciones el mercado va a seguir tirando. No veo ningún problema para seguir siendo positivos en la situación actual.

¿Y en Europa y el Ibex 35?

En Europa podemos fijarnos, por ejemplo, en el Euro Stoxx, que nos resume un poco mejor la situación general del mercado europeo.

En gráfico mensual vemos algo parecido. No está generando nuevos máximos como el mercado estadounidense, porque los máximos los hizo en febrero, antes de que en marzo cayese la bolsa con fuerza. Pero el mes de marzo también nos dejó un soporte relevante en los mínimos, en la zona de los 5.360 puntos.

A partir de ahí hemos visto recuperación. La tendencia sigue siendo alcista en el largo plazo, aunque Europa se está comportando relativamente peor que el S&P 500. Eso nos dice que Europa va a ir más lenta y, en cierta manera, tiene toda la lógica.

Al final, todo depende de la ponderación que tienen los valores de mayor peso. En Estados Unidos son las tecnológicas las que realmente están tirando del mercado de manera clara. Como Europa tiene menos tecnología, sube porque el mercado en su conjunto sube, pero lo hace más lento.

En cualquier caso, la tendencia también es alcista en el largo plazo y hay que seguir pensando que va a mantenerse.

En el caso del Ibex 35, atención a la zona de los 18.520 puntos. Si rompe esa zona, algo que muy probablemente intentará hacer en los próximos meses, tendríamos un triángulo que se rompe al alza. El índice ya generó máximos en torno a los 18.580 puntos, con dos máximos marcados en febrero y abril, y ahora está intentando atacar otra vez esa zona.

Si la rompe, sería una muy buena noticia para el Ibex 35, porque podríamos pensar que en el medio y largo plazo va a seguir subiendo con mayor claridad.

Si nos vamos al gráfico semanal, también es interesante lo que estamos viendo. La semana pasada dejó un soporte en mínimos y esta semana está rompiendo el triángulo que se estaba formando. Por tanto, lo lógico sería pensar en un ataque a la zona alta y, si la rompe, en continuidad al menos hacia la zona de los 19.344 puntos, que es por donde pasa el nivel de resistencia de uno de los puntos pivote anuales.

Así que la tendencia es claramente alcista y hay que seguir confiando en el mercado.

Dos valores que técnicamente te gusten en este momento concreto de mercado en el Ibex 35 o en la bolsa española

Tenemos bastantes valores que técnicamente me gustan. Por ejemplo, Iberdrola me gusta por lo que está haciendo ahora en el corto plazo.

En gráfico semanal se ve bastante claro. Iberdrola había roto una especie de rango lateral por la parte superior en el mes de abril. Es cierto que, justo al romperlo, dejó una resistencia en máximos y después ha estado consolidando. Pero el hecho de haber roto ya ese rango lateral nos marca un objetivo hacia la zona de los 22 euros.

Además, esta semana está rompiendo el triángulo que estaba formando en gráfico semanal. Eso nos hace pensar que lo lógico es ver continuidad de la tendencia alcista y que pueda seguir avanzando.

Dentro del sector energético también tenemos Acciona, que nos ha dejado soporte en los mínimos de la semana pasada. Normalmente eso es buena noticia, porque cuando un valor marca un fractal en gráfico semanal en el mínimo de la semana anterior, nos dice que lo lógico es que esta semana tienda a ir hacia arriba, o al menos que intente arrancar.

¿Cuándo arrancaría definitivamente? Si supera los 258,40 euros, porque eso supondría romper también el triángulo en gráfico diario. Así que Acciona también es un valor para vigilar, porque lo está haciendo realmente bien.

Luego tenemos, por ejemplo, Acerinox, una compañía más cíclica y más dependiente de la industria, que está rompiendo claramente.

Si nos vamos al gráfico semanal, vemos cómo rompió toda esa zona. Tenemos un primer impulso alcista ya superado, una corrección hacia niveles de Fibonacci y una ruptura de máximos previos. Eso nos deja un objetivo teórico en los 17,40 euros. Ahora está cotizando en torno a los 15,72 euros.

La tendencia es claramente alcista. En gráfico diario también estamos viendo cómo ha roto un triángulo, con lo cual lo lógico sería pensar en positivo mientras no pierda la directriz alcista de más corto plazo.

Además de estos valores, hay otros que están fuertes y cerca de máximos anuales, como Adolfo Domínguez,  Applus, Banco Sabadell, Bankinter, CaixaBank, Enagás, Ercros, Grenergy, Logista, Merlin Properties o Naturgy, entre otros.

Si alguien quisiera construir una cartera, yo me fijaría en las compañías que están fuertes y diversificaría un poco dentro de todos estos valores que estamos comentando.

Ya en Wall Street, ¿los valores tecnológicos seguirán tirando del mercado hacia nuevos máximos?

Tiene toda la pinta. Ahora mismo, el sector tecnológico selecto, medido por el XLK, que es el ETF del Technology Select Sector, es el más fuerte.

Si lo comparamos con el S&P 500, tiene un RSC Mansfield mensual de 9,4, es decir, es el sector más fuerte de todos. Después estarían las energías limpias a nivel global y, algo más lentos, los servicios públicos en Estados Unidos.

Pero lo relevante es que la tecnología es el sector que está tirando claramente del mercado.

Si nos fijamos, tuvimos una corrección desde noviembre de 2025 hasta abril de 2026. Esa corrección en gráfico semanal ha venido muy bien, porque desde los máximos anteriores nos llevó hacia niveles de Fibonacci del 38,2%.

El hecho de haber roto después los máximos previos nos marca un objetivo teórico en el ETF hacia la zona de los 210,92 dólares.

Por tanto, eso me hace pensar que la tendencia es claramente alcista y que lo más probable es que la tecnología selectiva, la gran tecnología estadounidense, siga siendo la que tire de los mercados durante las próximas semanas.

Evidentemente, puede haber alguna rotación puntual algunos días, pero a medio plazo nos está marcando que va a seguir siendo la más fuerte o, al menos, el sector en el que aparentemente está entrando más dinero.

¿De qué manera podemos amplificar nuestras inversiones?

Vamos a suponer que nos gusta el mercado norteamericano y nos gusta el Nasdaq, que es el principal índice compuesto mayoritariamente por tecnología.

Si pensamos que la tecnología va a seguir dirigiendo el mercado, podemos ir directamente al Nasdaq y decir: “Aunque pueda haber correcciones puntuales, creo que esto va a seguir subiendo en el medio y largo plazo”. A partir de ahí, podríamos plantear una operación para mantener.

Lo primero sería identificar dónde está el soporte más cercano. En este caso, tenemos soportes por debajo de los 28.060 puntos. Entonces podríamos irnos a opciones barrera sobre el Nasdaq y buscar un nivel de knock-out por debajo de esos 28.060 puntos.

Una vez seleccionado el knock-out, el siguiente paso es calcular el riesgo. Normalmente, en cada operación se recomienda arriesgar como máximo el 1% del capital total de la cartera.

Por ejemplo, si tenemos 100.000 euros y queremos arriesgar el 1%, estaríamos hablando de 1.000 euros.

Una vez seleccionado el knock-out, vamos ajustando el tamaño de la posición. Si cogemos 0,05 contratos, significa que por cada punto que se mueva el Nasdaq ganaríamos o perderíamos cinco centavos de dólar. Después habría que ver qué prima nos exige la plataforma o cuál sería lo máximo que perderíamos si el mercado se da la vuelta y toca ese nivel de knock-out.

Si cogemos un contrato, el riesgo máximo sería de unos 1.469 euros. Si cogemos 1,5 contratos, estaríamos hablando de unos 2.200 euros. Como en este ejemplo queremos arriesgar unos 1.000 euros, habría que ajustar el tamaño. Por ejemplo, con 0,7 contratos, el riesgo sería de unos 1.028 euros.

En ese caso estaríamos comprando una call con riesgo limitado a esos 1.000 euros que estamos depositando. La ventaja de comprar una call es que todo lo que el precio avance a nuestro favor lo tenemos como beneficio.

Además, las opciones barrera tienen una delta 1. Eso quiere decir que se mueven igual que el subyacente. Si el subyacente se mueve un punto, nosotros ganamos un punto ajustado al tamaño contratado. En este caso, serían 70 centavos de dólar por punto.

De esta forma podemos ir construyendo nuestra cartera, teniendo en cuenta que el riesgo está limitado desde el principio. Incluso aunque hubiera huecos de mercado y el precio saltase el nivel de knock-out, lo máximo que perderíamos sería la prima establecida desde el inicio.

Así podemos aprovechar las tendencias con riesgo limitado y con beneficios potenciales ilimitados.