El próximo 9 de abril Caixabank abonará a sus accionistas un dividendo complementario en efectivo de 2.320 millones de euros, equivalente a 33,21 céntimos de euro brutos por acción, con cargo a los beneficios de 2025. La fecha ‘ex dividendo’ está prevista para el 7 de abril, lo que implica que los inversores interesados en este pago tendrán que tener en cuenta que el último día en el que las acciones se cotizarán en Bolsa con derecho al mismo será el lunes 6 de abril.
Con este segundo pago, el importe total de la remuneración al accionista correspondiente al ejercicio 2025 será equivalente al 59,4% del beneficio neto consolidado (50 céntimos de euro brutos por acción, un 15% más que el ejercicio anterior, y alcanzará los 3.499 millones de euros), después de que el pasado noviembre se abonó el dividendo a cuenta por un importe de 1.179 millones de euros (16,79 céntimos de euro brutos por acción).
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Hay que recordar que casi la mitad del dividendo de CaixaBank revierte directamente en la sociedad, pues lo reciben la Fundación “la Caixa” y el Frob.
Las acciones de Caixabank acumulan una caída de un 11,6% desde que el 4 de febrero tocaron unos máximos de 11,575 euros, una corrección en la que tienen mucho que ver las turbulencias de los mercados a raíz de la guerra de Oriente Medio. Pese a ello, todavía suben un 86,3% desde sus mínimos de las últimas 52 semanas, fijados en 5,486 euros desde el 7 de abril del año pasado.
Estas recientes caídas pueden suponer una oportunidad de entrada, especialmente para los inversores más centrados en el largo plazo. Según los datos recopilados por Reuters, los analistas fundamentales dan un precio objetivo medio a CaixaBank de 11,50 euros, lo que supone un potencial alcista de un 12,4% frente a la cotización actual.
La recomendación mayoritaria es de ‘mantener’, muestran los datos de Reuters. En concreto, recibe 3 consejos de ‘compra fuerte’, 9 de ‘compra’, 10 de ‘mantener’, 2 de ‘vender’ y 1 de ‘venta fuerte’.
CaixaBank alcanzó un beneficio neto de 5.891 millones de euros en 2025, un 1,8% más que en el ejercicio anterior (5.787 millones), “gracias a una intensa dinámica comercial, que favoreció un fuerte crecimiento del negocio en un contexto de contención de tipos de interés, y a una fortaleza financiera que se reforzó a lo largo del año”, según anunció la entidad a finales de enero.