José Luis Cava analiza el fuerte repunte de las rentabilidades de los bonos a nivel global y cuestiona la narrativa dominante del mercado, que atribuye la subida del bono estadounidense a la caída de la demanda marginal provocada por Donald Trump y al aumento de las presiones inflacionistas. Para el experto, el fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos, sino un problema global que afecta también a Japón, Reino Unido, Italia, Alemania y España.

El analista sostiene que la subida de las rentabilidades responde, en gran medida, al temor temporal provocado por el encarecimiento del petróleo tras las tensiones en Oriente Próximo. Sin embargo, considera que esas presiones inflacionistas no serán permanentes porque el mercado de futuros del crudo ya estaría descontando una caída posterior de los precios. “Los participantes en los mercados de futuro sobre el petróleo consideran que el precio del petróleo va a caer”, afirma.

Cava repasa la evolución de los bonos a diez años de varias economías desarrolladas y concluye que todas comparten la misma dinámica: tendencias alcistas en las rentabilidades como consecuencia de un “descontrol global”. Advierte especialmente sobre Reino Unido, donde cree que una rentabilidad cercana al 6% podría desembocar en una crisis política y económica, aunque insiste en que el problema es estructural y afecta a prácticamente todos los gobiernos occidentales.

En cuanto al impacto sobre las bolsas, reconoce que un fuerte aumento de los tipos de interés debería presionar claramente a la baja a la renta variable. No obstante, argumenta que el mercado sigue sostenido por el exceso de liquidez y por el interés en mantener elevadas las valoraciones antes de grandes operaciones, como la salida a bolsa de SpaceX.

Pese a alertar de que el aumento de las rentabilidades puede servir como “excusa perfecta” para una corrección violenta en bolsa, Cava mantiene una visión estructuralmente alcista. Considera que el sistema financiero “está roto”, pero precisamente por eso cree que una gran caída del S&P 500 acabaría convirtiéndose en “una oportunidad de compra magnífica”.