A pesar de la incertidumbre generada por la geopolítica, los mercados se mantienen pegados a zona de máximos. Para muchos, la disyuntiva está entre el vértigo por los niveles alcanzados y el FOMO a perderse mayores subidas en los índices. Para evitar esas dudas, lo mejor, dicen, es estar siempre invertido y hacer aportaciones periódicas. 

La bolsa no tiene ángeles que nos avisan con un tirón recordando cuándo podemos entrar y cuándo no.  Quien no entró en 2023 (+24,2%), ni por miedo a máximos en el 2024 (+23,3%), ni en el 2025 (+16,4%), ni en lo que llevamos de 2026 (+5% aproximadamente), se ha perdido. Mucho. Es más, ha dejado de ganar un +87,2%. No está mal, ¿no?

El que pecó de esa falsa prudencia perdió mucho en términos de coste de oportunidad. Quien por miedo llegó tarde, directamente no llegó. Estar en máximos no equivale a estar al borde del precipicio. Nos hemos dejado la piel repitiéndolo. Al menos, no necesariamente, ni de forma habitual. Ver: ¿Invierto aunque el mercado esté en máximos, otra vez?

Fund Day. Ideas de Inversión para invertir con fondos y ETFs en los mercados financieros

En un momento en el que muchos inversores dudan entre renta variable, bonos o activos privados, Conrado La Roche Riesgo, Responsable de Análisis y Selección de Fondos de DPM Finanzas lanza un aviso contundente: no todo vale para asumir riesgo. Desde la rentabilidad mínima exigible hasta los peligros ocultos de la iliquidez o el impacto del dólar.

Y es que “valorar el nivel teórico al que debería cotizar una divisa frente a otra es complicado. Existen métricas como la Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), pero en los extremos es más claro. Cuando el dólar estuvo cerca de la paridad con el euro, estaba caro bajo esas métricas y decidimos cubrir el riesgo de divisa en las carteras”.  Ahora que nos acercamos a niveles de 1,18 o 1,20, el debate es más interesante porque el coste de cobertura es elevado, entre el 1.5% y 1.8% anual. No te pierdas: Dos sectores para complementar carteras: REITs europeos y transición energética.

Sin salir de las divisas, el euro ha recuperado gran parte de la fuerte corrección registrada al inicio de la guerra en Oriente Medio. A pesar de su reciente repunte, el potencial alcista a corto plazo parece limitado. “Dado que el mercado ya descuenta dos subidas adicionales del BCE hasta finales de año y que el ciclo económico estadounidense se ha mantenido resiliente, vemos menos margen para que los diferenciales de tipos sigan apoyando al euro. Además, los vientos macroeconómicos en contra persisten, y el estímulo fiscal alemán probablemente no genere un impulso significativo”. 

Sin embargo, como destacamos en nuestro primer análisis, es probable que el conflicto con Irán continúe desescalando. Esto debería mejorar el apetito por riesgo y permitir que el EURUSD avance gradualmente hacia la zona de 1,20, advierte Claudio Wewel - Estratega de divisas - J. Safra Sarasin Asset Management (JSS AM). Ver: Mercados de divisas: la disminución del riesgo relacionado con Irán debería favorecer al euro.

Además, en un contexto marcado por la brecha de valoración frente a Estados Unidos, el ruido macroeconómico y las dudas sobre el crecimiento europeo, la renta variable del continente sigue ofreciendo oportunidades selectivas. Mikel Joseba Navarro, gestor de renta variable europea en BBVA, defiende que más allá de las diferencias sectoriales, Europa cuenta con compañías globales, sólidos fundamentales y palancas de crecimiento que permiten sostener incrementos de beneficios de doble dígito. Desde el papel clave de líderes como ASML en la cadena de valor de la inteligencia artificial, hasta las oportunidades en banca, salud o infraestructuras ligadas a la autonomía estratégica, Navarro detalla cómo construir una cartera capaz de generar valor en un entorno de crecimiento moderado. Te interesa: "ASML, UniCredit o AstraZeneca: algunas de las apuestas para encontrar crecimiento de doble dígito en Europa"

Cómo usar la IA para invertir mejor

La renta variable global mantiene el pulso pese a la volatilidad, apoyada en unos fundamentales sólidos. Antonio Feito, ejecutivo de ventas de Swisscanto, explica por qué la gestora refuerza su apuesta por compañías de calidad, ajusta posiciones geográficas y se centra en megatendencias como la electrificación para identificar ganadores estructurales. Este experto asegura que "en Estados Unidos, estamos reduciendo peso en algunos de los nombres con mayor concentración dentro del mercado, favoreciendo en su lugar otras compañías, especialmente dentro de sectores industriales como bienes de capital. En Europa, hemos incrementado selectivamente la exposición a determinadas compañías; en concreto, en Suiza —donde jugamos como mercado local—, la reacción del mercado fue bastante indiscriminada, especialmente en compañías más defensivas, lo que nos ha permitido seleccionar tácticamente varios nombres". Ver: ¿Clave para ser más rentables? “Identificar ganadores estructurales capaces de crecer por encima del mercado”

Por otro lado, en una situación marcada por la escasez de oportunidades en renta fija tradicional, la deuda subordinada de aseguradoras está ganando protagonismo en las carteras europeas. Así lo explica Blanca Gómez de Agüero, Directora de Ventas Iberia, quien destaca cómo fondos como el impulsado por J. Safra Sarasin y gestionado por Twelve Securis están liderando este cambio, ofreciendo cupones cercanos al 5%, baja volatilidad y una demanda creciente que los posiciona como un nuevo activo core para inversores en 2026. Ver: De activo satélite a estrella: así escala la deuda de aseguradoras en carteras.