Hemos tenido un inicio de año intenso en EEUU y hoy comenzaremos con la elección de Kevin Warsh por parte de Donald Trump para dirigir la Reserva Federal. En 2025 se alineó con Trump al pedir tipos más bajos. ¿Será ratificado por el Senado estadounidense?¿Crees que su cercanía con la Casa Blanca puede interferir con la autonomía de la FED?
Ha sido un año bastante ocupado con la FED, antes con Venezuela, Groenlandia, Europa…ha sido un año muy movido y esta era una de las incertidumbres que manteníamos en el comienzo de año. Ya escuchamos que Trump ha decidido decantarse por Kevin Warsh que es alguien muy cercano al presidente desde hace varios años e incluso fue un asesor suyo en 2016 pero donde está la incertidumbre es que Warsh ha sido una persona a la que le importa más la inflación que el mercado laboral, que tiende a requerir tipos más altos y que es lo opuesto a lo que quiere Trump, que quiere tipos más bajos para apoyar el crecimiento de la economía. Pero últimamente Warsh se ha puesto de acuerdo con Trump y la duda es si volverá a lo que ha sido históricamente, que es una persona más hawkish, o si se convertirá en un perfil más dovish…nosotros pensamos que va a proponer más recortes de tipos este año, mucho más de lo que el mercado está descontando y no creo que tenga grandes problemas en pasar el Senado con lo que pensamos que será el próximo presidente de la FED.
La decisión de hace unos días de la FED fue mantener los tipos estables, entre el 3.5% - 3,75%, esto provocó una ligera caída de las acciones. ¿Cómo está la inflación en el país?
La reunión fue bastante importante, la decisión fue lo que se esperaba pero está implícita la pregunta sobre cuándo va a seguir bajando tipos la FED. Se escuchó que el comité está algo más positivo en términos del mercado laboral. El último reporte de empleo de diciembre mostró una tasa de desempleo que cayó al 4,4% y eso fue positivo porque había mucha preocupación y eso le da más espacio a la FED para ser más paciente sobre recortes futuros de tipos. De momento es algo que puede estar concentrado para la segunda parte del año.
La semana pasada conocimos la balanza comercial estadounidense y el déficit de Estados Unidos con sus socios comerciales aumentó con respecto a hace un año. ¿A qué se debe este año? Porque Trump dice que los aranceles están haciendo que entre mucho dinero al país.
No diría que esté resolviendo el problema de la balanza comercial. El déficit que tiene es bastante alto. El dato de noviembre refleja el movimiento que hubo en octubre, impacto boomerang con una caída fuerte en las importaciones y en noviembre hubo un salto, estos datos son bastante volátiles. Las exportaciones netas probablemente agreguen algo al crecimiento de la economía pero de nuevo es más volátil e influye mucho las importaciones y exportaciones del oro, que se ha vuelto muy volátil en los últimos seis meses. Son datos que mirar a largo plazo y no resaltar los movimientos de mes a mes.
Respecto a los aranceles, ¿están funcionando tan bien?
Trump ha dicho que Estados Unidos ha recibido cerca de 600.000 millones por los aranceles, pensamos que no es tanto - está alrededor de 300.000 millones - con lo que sí ha tenido un impacto pero no tan grande como dice Trump. Vamos a ver cómo la economía absorbe ese choque, hasta ahora por lo que vemos en los datos la mayoría lo están pagando entidades americanas, bien sea compañías o consumidor final.
Esta semana conoceremos datos relevantes como el PMI manufacturero. Trump dice que la economía va bien pero ¿realmente es así?
Los PMI son el primer dato del año. Esperamos un mensaje mixto: que la parte manufacturera suba después de tres reportes de caídas, aunque todavía por debajo de 50, mientras en servicios, que sorprendió al alza en diciembre, esperamos que en enero el dato sea por debajo de lo que vimos en diciembre. No creo que cambie mucho el mensaje de que la economía está avanzando pero no de forma muy fuerte.
Muchos inversores están invirtiendo en metales como el oro, plata y cobre.y otras de las variables que se está analizando es la debilidad del dólar. ¿Crees que habrá países que dejen de usarlo como moneda referente mundial para sus operaciones mundiales? ¿qué implicaciones tendría esto?
Sería un cambio bastante grande en el sistema financiero. El dólar y los bonos del tesoro estadounidenses son el estándar a nivel global. Nosotros creemos que ha habido un cambio, ahora mucha gente que invierte en Estados Unidos está haciendo un hedge con el dólar y esto tiene un impacto negativo en la moneda. Cada vez que hay movimiento geopolítico o decisión de Trump, ya sea comercial o foránea, tiene un impacto negativo en el dólar que antes era lo opuesto.
Acabamos de empezar este 2026 y además tenemos tres años más de presidencia de Trump. ¿Alguna previsión de lo que pueda pasar?
Estamos muy positivos con la economía norteamericana, está terminando 2025 de forma muy fuerte con crecimientos en el último trimestre cercanos al 3% y la perspectiva para la primera mitad del año es muy positiva con un soporte de la política fiscal que mantendrá al consumidor fuerte, el mercado laboral se va a estabilizar y eso ayudará a soportar la economía. También somos positivos con la inflación que creemos que se mantendrá en niveles elevados en la primera parte del año para desacelerarse en la segunda parte, lo que permitirá a la FED recortar los tipos mínimo un par de veces más este año.