El analista asegura en su blog que fue uno de los primeros inversores en advertir que las subidas de la bolsa estadounidense está basada, sobre todo, en las recompras de acciones de las cotizadas. “Durante los primeros dos o tres años de este mercado alcista, los estrategas bajistas afirmaban que las acciones estaban en máximos. No podían explicarse por qué las cotizaciones estaban subiendo cuando no existían compradores institucionales, minoristas ni extranjeros. Obviamente se olvidaban de las propias empresas
”, explican.

Así, Yardeni comenta que las recompras desde el primer trimestre de 2009 hasta el tercer trimestre de 2014 ascendieron a 2,1 trillones de dólares. Una cantidad a la que habría que sumar 1,6 trillones de dólares en dividendos. El analista asegura que el S&P 500 ha estado muy correlacionado con esas dos cifras.

“Las empresas del S&P 500 han tenido incentivo para recomprar sus acciones desde 2004, cuando la rentabilidad de sus bonos cayó por debajo del crecimiento de los beneficios de las cotizadas. Hoy Moodys ha afirmado que la rentabilidad de los bonos Aaa ha caído a mínimos históricos del 3,8% frente al crecimiento de ganancias del 5,8%”, ha apuntado Yardeni en su artículo.

Es más, el experto cita a su “amigo Lazlo Birinyi” cuando dice que “las autorizaciones para recompras en febrero de 2015 ha ascendido a 118.320 millones de dólares, lo que implicaría el mejor febrero del mundo. Mientras, los analistas esperan que el crecimiento de los beneficios de las empresas del S&P 500 sea negativo en el primer semestre del año”. Yardeni asegura que las recompras permitirán que la cifra de beneficio por acción continúe subiendo.





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