En la apertura de Wall Street, descensos para el DOW JONES del 0,10% hasta los 52.151 puntos, el S&P 500 baja un 0,27% y se coloca en los 7.488 puntos y el Nasdaq Composite recorta en los primeros minutos de negocio un 0,53% hasta los 25.705 puntos.
Ayer los grandes índices neoyorquinos rompieron una racha de tres sesiones consecutivas de pérdidas el martes, impulsados por resultados mejores de lo esperado de empresas como 3M y General Motors, y el buen tono de los fabricantes de chips. Así, el Dow Jones subió un 0,74%, por el 0,89% que se anotó el S&P 500 y el 1,29% que avanzó el tecnológico Nasdaq.
Sigue en directo la cotización de DOW JONES Ind Average
Las miradas del mercado están puestas este miércoles sobre la temporada de resultados trimestrales. Los analistas esperan un crecimiento del beneficio por acción de un 24% en el segundo trimestre del año pasado. En el trimestre pasado, las empresas batieron significativamente las previsiones, con un incremento de las ganancias por acción de un 29,4%, frente al 14,4% esperado inicialmente.
Al cierre de la jornada regular de este miércoles llegarán unos de los resultados más esperados de la semana, los de Alphabet. Los analistas anticipan un aumento del 21,8% en los ingresos, hasta una cifra de 116.800 millones de dólares, pero sobre todo hay curiosidad en ver cómo ha evolucionado el gasto de capital (Capex) para alimentar la inteligencia artificial. En el primer trimestre las inversiones se dispararon un 107% interanual hasta alcanzar los 35.700 millones de dólares en el primer trimestre; la previsión para el ejercicio fiscal 2026 se sitúa entre los 180.000 y los 190.000 millones de dólares.
Los inversores siguen centrados en si la fuerte demanda de infraestructura y software de IA seguirá justificando las elevadas valoraciones en todo el sector tecnológico. “La temporada de resultados del segundo trimestre está cobrando fuerza, pero dado que la mayoría de las empresas de hiperescala aún no han presentado sus informes, el mercado sigue a la espera de una evaluación definitiva sobre cómo se está monetizando la inversión en IA y cómo se está traduciendo en gastos de capital futuros”, explica Julia Hermann, estratega de mercado global de New York Life Investment Management.
También al cierre de la jornada regular se conocerán los resultados de IBM, que la semana pasada se desplomó tras adelantar a los inversores que prevé un beneficio de 2,93 dólares por acción, excluyendo ciertos elementos, en el segundo trimestre. Los analistas habían esperado un beneficio de 3,01 dólares por acción. En cuanto a los ingresos, se situarán en una cifra de 17.200 millones de dólares, por debajo de los 17.850 millones que había anticipado el mercado.
Los terceros grandes resultados del día serán los de Tesla. El mercado espera que la compañía liderada por Elon Musk ponga sobre la mesa un aumento del 16% en los ingresos hasta una cifra de 26.210 millones de dólares. El beneficio por acción se situará en los 0,50 dólares, según nel consenso de analistas.
Entre las compañías que ya han publicado sus cuentas, AT&T sube un 4,7% tras poner sobre la mesa unas ganancias ajustadas de 65 centavos por acción, por encima de los 59 centavos que habían augurado los analistas.
Peor suerte en Bolsa para Philip Morris International, que ha presentado un pronóstico más débil de lo esperado para el tercer trimestre. Philip Morris proyecta ganancias de entre 2,20 y 2,25 dólares por acción para el trimestre actual, por debajo de la expectativa de los analistas de 2,42 dólares. En el segundo trimestre, la compañía superó las expectativas tanto en ganancias como en ingresos.
Fuera de los resultados, uno de los protagonistas del día es Super Micro Computer, que se dispara un 13% en la apertura de la sesión. El fabricante de servidores ha anunciado que recibió más de 60.000 millones de dólares en nuevos pedidos durante el cuarto trimestre, con planes para construir un centro de datos de IA con SpaceX.
Rocket Lab sube un 4% después de que la compañía se haya adjudicado un contrato de 266 millones de dólares con la Fuerza Aérea de EEUU. El contrato incluye el lanzamiento de 12 vehículos suborbitales y se espera que esté finalizado a finales de 2028.
El petróleo vuelve a dispararse y alimenta el miedo a una subida de tipos
En los mercados de materias primas, los precios del petróleo suben con fuerza después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señalase ayer en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la ASEAN en Filipinas que Irán “no se toma en serio las conversaciones” de paz. “Si ellos se lo toman en serio, nosotros también. Si no lo hacen, haremos lo necesario para proteger nuestros intereses y también los de nuestros aliados”, afirmó.
Rubio explicó que el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto conflictivo en las conversaciones bilaterales, alegando que Irán “exige el derecho” a controlar la vía marítima. Sin embargo, permitir que esto suceda sentaría “un precedente muy peligroso” para el mundo, argumentó.
Lo último viene de la mano de Trump que ha lanzado en su red social una nueva amenaza: cada vez que Irán dispare a un barco en el estrecho de Ormuz, EE.UU bombardeará un puente o una central eléctrica en Teherán.
De este modo, los futuros del petróleo West Texas estadounidense se disparan a su nivel más elevado de las últimas seis semanas tras los ataques y la tensión por undécimo día consecutivo. Avanzan en la apertura de Wall Street un 2,50% hasta los 86,20 dólares por barril, mientras que el Brent de referencia internacional se anota un 2,63% hasta los 93,35 dólares.
La escalada en los precios del petróleo tras la tregua que habían dado en junio, se reflejan ya en las expectativas de la política monetaria, a menos de una semana de que el FOMC celebre su reunión de junio. Según la herramienta FedWatch de CME Group, los mercados monetarios descuentan una probabilidad del 26,2% de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal el próximo 29 de julio. Pero para la cita de septiembre, la probabilidad es ya del 69% de que haya una subida de al menos 25 puntos porcentuales.
En la renta fija, siempre muy pendiente de la política monetaria, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años escala hasta el 4,638%, por lo que sube, pero en menor medida que en la preapertura de Wall Street.