Los movimientos de Berkshire Hathaway son mirados como oráculos de lo que sucede en el mercado. Por ello es que la decisión de Greg Abel, nuevo CEO de la firma, de volver a recomprar 309 millones de acciones Clase A de Berkshire el miércoles 4 de marzo por un valor de aproximadamente 225 millones de dólares previa consulta a Warren Buffett según un informe de la empresa publicado el viernes es considerado como una señal optimista. Ya que esta decisión se toma cuando consideran al valor de sus acciones una ganga. Algo que no veíamos que hacían desde 2024, según Theron Mohamed en Yahoo Finance.

Berkshire, propietaria de numerosas empresas como Geico y Dairy Queen, y con importantes participaciones en compañías cotizadas como American Express y Coca-Cola, recompró más de 20.000 millones de dólares de sus propias acciones tanto en 2020 como en 2021.

Sin embargo, sus recompras cayeron drásticamente en 2022 y 2023, y cesaron por completo en la segunda mitad de 2024.

Abel declaró en su primera entrevista televisada, el 5 de marzo, que tras consultar con Buffett, había reanudado las recompras el 4 de marzo. El informe de representación de Berkshire solo proporciona el número de acciones de la compañía al final de ese día, lo que significa que podría haber continuado con las recompras desde entonces.

Buffett siempre ha afirmado que solo recompraría acciones de Berkshire cuando cotizaran con un descuento significativo respecto a su valor intrínseco, estimado de forma conservadora. Cuando suspendió las recompras a mediados de 2024, indicó que ya no consideraba que las acciones de su propia compañía fueran una ganga.

Berkshire ha sido vendedor neto de acciones durante los últimos 13 trimestres y ha realizado pocas adquisiciones significativas en los últimos años, ya que Buffett ha tenido dificultades para encontrar oportunidades en un mercado históricamente caro.

Una consecuencia clave de la cautela de Berkshire ha sido su creciente reserva de efectivo: a finales de diciembre, contaba con la cifra récord de 373.000 millones de dólares en efectivo, bonos del Tesoro y otros activos líquidos.

La decisión de Abel de reanudar la recompra de acciones, especialmente con el respaldo de Buffett, indica que ambos consideran que las acciones de Berkshire están infravaloradas y son optimistas sobre las perspectivas de la compañía bajo el liderazgo de Abel.

Las acciones de Berkshire han caído cerca de un 9% desde el máximo histórico alcanzado antes de la junta general anual de accionistas de la compañía en mayo pasado.

Se desplomaron después de que Buffett anunciara inesperadamente su plan de retirarse a finales de año. Aún no se han recuperado, lo que indica que los inversores ya no otorgan a las acciones la "prima Buffett" que representa el valor único de tener al legendario inversor al mando.

Abel ha dado un paso más para demostrar su confianza en Berkshire. El 4 de marzo, gastó la totalidad de su salario neto, de aproximadamente 15 millones de dólares, en acciones de Berkshire y se comprometió a hacer lo mismo cada año durante su gestión como CEO.

El 4 de marzo, Abel poseía 249 acciones de Clase A y 2363 acciones de Clase B, con un valor total de 184 millones de dólares a precios actuales. Esto representa una fracción mínima de la participación de Buffett: 196.317 acciones de Clase A, valoradas en 144.000 millones de dólares, y poco más de 1.000 acciones de Clase B, valoradas en unos 550.000 dólares.

Berkshire Hathaway cerraba la sesión del lunes a la baja en los 738.549 dólares. Las medias móviles de 70 y 200 periodos atraviesan a las tres últimas velas, RSI al alza en los 48 puntos y las líneas del MACD apenas debajo del nivel de cero.

El soporte a mediano plazo se encuentra en los 708.320 dólares. Mientras, los indicadores de Ei se muestran mixtos.