Cuando le pregunté por las mejores oportunidades en la región asiática, Stuart lo tenía claro: “el norte de Asia sigue siendo favorito sobre el sur de Asia”. Esta preferencia responde a importantes reformas estructurales. Según el gestor, Japón y Corea del Sur están transformando su enfoque hacia la rentabilidad y el gobierno corporativo. “El gobierno en Corea ha pasado de un modo de gestión de crisis a un modo más proactivo”, anticipándose a problemas como la deuda antes de que estallen. Por el contrario, el sur de Asia se encuentra en un “modo de esperar y ver”, con países como Indonesia que requieren más tiempo para evaluar sus políticas de gobierno, aunque Tailandia muestra signos de mejora.
No dejé pasar la ocasión para preguntarle por Japón, y si ya estaba caro o seguía viendo oportunidades. Stuart fue contundente. El gestor argumenta que estamos presenciando una “historia de recalificación (rerating)” tras 30 años de baja inflación. Su pronóstico es muy optimista: “En los próximos 3 a 5 años, van a experimentar un movimiento fenomenal en el mercado de valores y la divisa a su favor”. Winchester compara este potencial con las últimas etapas del gran mercado alcista japonés de finales de los años 80. Además, los problemas demográficos de Japón encuentran ahora una solución perfecta: “Creo que la IA, la automatización y la robótica son muy buenas soluciones a ese problema”.
El fondo tiene cierto sesgo a tecnología y también le pregunté sobre este sector, sobre la calidad de las compañías y cómo encontrar ganadores frente a los que solo tienen impulso momentáneo. Identificar verdaderas oportunidades de crecimiento (growth) a valoraciones razonables exige separar el ruido de la realidad. “La IA se está desarrollando a un ritmo que sigue asombrando a la gente”, nos decía Stuart, lo que sugiere que “la parte de los beneficios en la ecuación sigue siendo bastante robusta”. Para evitar caer en simples modas tecnológicas, su receta es centrarse en la calidad y el liderazgo: “Comienzas con la premisa de encontrar una empresa que es la número uno o la número dos en su sector y luego observas el gasto en I+D y cómo ese gasto está dando resultados”. En términos generales, Stuart considera que la región tiene ventaja: “Asia está realmente bien posicionada, en parte por la forma en que enfoca el uso de la IA y su aplicación”.
Pese a los retos económicos y regulatorios, el gestor mantiene una visión pragmática y constructiva sobre China. Considera que “EE.UU. ha jugado mal sus cartas en el frente tecnológico” y que China es perfectamente capaz de desarrollar su propia base tecnológica con el tiempo. Los grandes catalizadores de inversión se encuentran ahora en sectores con “una mayor probabilidad de éxito sin importar cuál sea el entorno regulatorio o la situación global”.
Stuart mencionaba dos áreas principales:
- Salud: debido al envejecimiento demográfico, “realmente creo que el gobierno apoyará a la industria de la salud, farmacéutica y biotecnológica”. Añade que China ya es más rápida y barata en ensayos clínicos, y la IA facilitará el desarrollo de medicamentos.
- Consumo interno: tras la “destrucción de los balances financieros” por la crisis del sector inmobiliario, la economía china necesita reequilibrarse. “La tasa de ahorro sigue siendo alta y [...] sospecho que el consumidor chino desempeñará un papel más importante en la economía”, lo que beneficiará enormemente al país.
Antes de terminar le pregunté qué errores solíamos cometer los inversores europeos al invertir en Asia. Lo que nos contó fue muy sencillo, pero me gustó mucho. En el fondo es educación financiera… Stuart apuntaba directamente a la impaciencia generalizada. “Siento que la gente en general se deja influir con demasiada facilidad por el momento y carece de una visión a largo plazo”. Aunque reconoce que para muchos es más fácil comprar un ETF, advierte que “puedes hacerlo mucho mejor adoptando un enfoque a más largo plazo y comprando empresas que han demostrado mejorar su base de beneficios a lo largo del tiempo”.
Apoyándose en su historial de más de tres décadas al frente del fondo, Stuart lanzaba un mensaje final de confianza estructural en la región: “Si pierdes un 20%, compra un poco más. Creo que Asia va a estar aquí por mucho tiempo”. Coincido.
Sobre el Allianz Oriental Income no voy a decir nada. Uno de los mejores fondos de la región asiática, que combina emergentes con desarrollados de la región. Una maravilla de fondo que sigo desde hace muchos. Solo te pongo un gráfico para que veas cómo lo hace con respecto a su índice y los cuartiles de su categoría.
Fuente: Morningstar Direct
Primer cuartil a todos los periodos y siempre por encima de su índice. No hay más preguntas señoría.