Las megatendencias como elemento transformador de compañías de distintos sectores y, por ende, de la economía a nivel global con un impacto a largo plazo. Aunque no hay definición que venga dada por la RAE, los expertos tienen claro que las megatendencias son un elemento transformador y disruptivo de la sociedad, tal y como hoy la conocemos. Y es aquí donde se encuentran las principales oportunidades.

(De izda a dcha): Fernando Hernández (AndBank WM), Faris Hamadeh (Aberden SI), Carlos Farrás (DPM), Lorenzo González (Nordea AM), Victoria Torre (Self Bank), Silvia Morcillo (Ei) y Patricia Justo (A&G) 

La ONU estima que en 2050 habrá 9.000 millones de personas en todo el mundo y cerca de 11.000 millones para final de ciclo. Un crecimiento que derivará en cambios de los patrones de consumo, que tendrá impacto directo en la economía, política e inversión y que traerá consigo retos y oportunidades.

La primera la que vendrá derivada del paso del campo a la ciudad. De hecho, las estadísticas hablan de que en 2050 el 77% de la población (frente al 55%) pasará del campo a la ciudad con lo que las ciudades tendrán que cambiar para adaptarse a esta nueva situación.  Lorenzo González, responsable del negocio institucional de Nordea AM en Iberia cree que en los países emergentes “la gente que accede del campo a la ciudad necesita nuevos desarrollos urbanísticos y, la pirámide de consumo, sería ascendente”. De este modo, los nuevos consumidores urbanos irán desde aquellos que consumirán pasta de dientes a los que demandarán nuevas tarjetas de crédito desplazando “a los que estaban ahí a una mayor aspiración, como casarse, tener vacaciones… y servicios que hasta ahora no tenían”. Lo que haría incrementar la demanda del sector del lujo.

 

 

En este punto, Faris Hamadeh, director de desarrollo de negocio de Aberdeen Standard Investment cree que en este punto un caso interesante es la India o China “que más que una megatendencia han desarrollado revoluciones a nivel social y demográfico”. Este experto cree que lo que ha ocurrido en las últimas décadas en China es increíble, sobre todo en lo que respecta a la evolución de la esperanza de vida, y habla de una economía que hoy es la segunda a nivel mundial pero que en “2050 podría llegar a ser el 50% del PIB mundial”. Una economía que, a pesar de su peso, ni siquiera alcanza el 4% del MSCI World.

 

 

En el lado contrario de la balanza, Patricia Justo, directora de selección de fondos de A&G cree que uno de los retos que se da ahora mismo es el crecimiento de los populismos. “Que todo sea global hace que todo el mundo quiera lo mismo, que eso se encarezca, que cada vez sea más difícil vivir en la ciudad o que sea innacesible para determinadas partes de la sociedad y eso lleva a desequilibrios y populismos”. Eso es un reto que hay que plantearse y atajar.

Sin embargo, cuando se habla de la región emergente, lo cierto es que hay otros retos (a su vez tendencia) como es el  de la contaminación. El experto de Nordea pone la situación de Pekín de ejemplo, cuya calidad del aire pasa del puesto 17 al 500 a nivel mundial según sea fin de semana o día de diario. “Esto ha provocado que la gente demande medidas,  el Gobierno ha cogido el guante y sólo en 2017 destinó más de 8.000 millones de dólares a reducir la contaminación de su país, en el que más de 600.000 chinos morían al año por enfermedades relacionadas con la contaminación”.

¿Y qué ocurre en el mundo desarrollado? La situación es bien diferente, con un envejecimiento secular de la población, populismos en ciernes y problemas geopolíticos como tarjeta de presentación. Y sin embargo, “a día de hoy el desarrollado le vende mucho al emergente con lo que, si hay crecimiento en estas regiones, hay muchas compañías montadas y que han tomado decisiones estratégicas para aprovecharse de ello”, asegura Carlos Farrás, fundador de DPM. Una situación diferente a la de los emergentes “que crecen a nivel población, la edad media es menor y tienen más potencial de crecimiento. Nosotros tenemos que mirar qué queremos en el futuro”. En este punto,  la experta de A&G cree que “a medida que seamos capaces de hacer más eficiente la inmigración, esas barreras se irán dispersando”. A su juicio,  el problema del envejecimiento de la población se puede suplir con gente joven y productiva de los emergentes importando inflación y haciendo que nuestro conocimiento del producto se traslade a esas economías.

Identificando los ganadores

A la hora de tratar de identificar cuáles serán los grandes ganadores de estas “megatendencias del futuro”, lo cierto es que estos expertos creen que no basta con quedarse en la parte más superficial como querer combatir el cambio climático invirtiendo en bancos, que contaminan poco. El experto de Nordea cree que hay que ir más allá y pone el ejemplo de la industria de carsharing, que no sólo está incrementando su flota de vehículos sino que utiliza el doble componentes “con lo que invertir en la compañía que hace semiconductores y se beneficia de los coches eléctricos, independientemente de si es rentable o no, tiene una demanda interesante y nos parece bueno”. E incluso con el envejecimiento de la población es posible hacer una temática más allá de la inversión en hospitales y medicamentos. Victoria Torre, responsable de contenido, productos y servicios de Self Bank cree que hay temas “relacionados con el consumo (cremas antiedad, implantes dentales, ocio…) que van más allá de la parte de la salud”. 

Fernando Hernández, director de Andbank Wealth Management cree que cuando se habla de megatendencias y demografía en particular “en muchas ocasiones no se habla de compañías cotizadas con lo que beneficiarte financieramente de esto es pasar a un escalón distinto y no das posibilidad a todo el mundo para que pueda entrar ahí”. A juicio de González, el universo de compañías que se benefician de estas megatendencias con “grandes, capitalizan por más de 5 trillones de dólares y están fuera de los índices tradicionales”.

¿Y qué ocurrirá con las compañías que no tengan la innovación en el centro de su estrategia? El experto de DPM cree que las compañías que no apuesten o no vean los cambios a los que estamos asistiendo van a tener un problema. “De hecho estamos viendo que en sectores que tenían barreras de entrada muy altas están apareciendo muchos jugadores (como el de automoción), en todas las industrias está habiendo cambios espectaculares y la compañía que no se suba al carro quedará atrás”.  El experto de AndBank WM asegura que es importante al hacer descuento de flujos de cajas ver el CAPEX de las compañías “pues una empresa que no esté invirtiendo está fuera del futuro”.

Cuando se habla de innovación es inevitable echar un ojo a la tecnología, la gran ganadora de la última década. Una temática que evolucionará fuera de lo que pensamos tradicionalmente. A nadie se le escapan temas como la ciberseguridad, en un entorno en el que la ciberdelincuencia sigue creciendo, o la regulación, que fuerza a las compañías a invertir. E incluso ya se habla de la digitalización del sector agrícola. Temas que suponen todavía retos pero que, sin duda, generarán oportunidades.

A nivel sector, la demanda de este tipo de productos aunque residual, es creciente.  La experta de Self Bank reconoce que los clientes no piden fondos de megatendencias o fondos temáticos por su nombre pero, indirectamente, sí que lo demandan en especial con determinadas temáticas (como la contaminación o el buen gobierno) con el que la gente empieza a ser muy sensible.  Y sin embargo, reinciden los expertos, es necesario separar el grano de la paja, aludiendo a que no todo vale cuando se habla de fondos de megatendencias o temáticos. Una forma de diseccionar qué fondos son realmente válidos, arguye la experta de A&G, “hay que mirar la parte cualitativa y, por poner el foco en una cosa, en el equipo de gestión pues hay que ver en quién estás delegando la selección de compañías”. Es importante analizar la experiencia del equipo, su experiencia en estas temáticas y posteriormente ver al detalle al que llegan.

La gestión pasiva también es temática

A juicio de DPM lo importante en este caso es identificar cuál es el estilo y el proceso de inversión pues, dentro de la gama de fondos temáticos, puedes tener estilos de inversión totalmente diferentes. Este experto cree que es importante que el gestor sobre todo identifique no sólo las compañías que se benefician de una determinada temática sino la fase del ciclo en la que se encuentra y sus riesgos.

Un tema de inversión en el que también tiene hueco la gestión pasiva. Sin ir más lejos, BlackRock lanzó recientemente tres fondos temáticos de gestión activa y un  ETF temático. Algo que evidencia la capacidad de la gestión pasiva de llegar a todas partes. A juicio del experto de Andbank WM “si como gestor tienes algo que aportar, te llevarás al cliente pero si no aportas nada, la gestión pasiva te llevará por delante. En cierto modo, esto te obliga a estar al día de todo”. Al final es una herramienta más en el menú aunque, a Farrás le cuesta “invertir en un índice que no discrimina por buenas o malas compañías. Yo pagaría porque un gestor me escoja lo bueno. Hay que dejar a los profesionales que tomen sus decisiones”. La gestión activa, dice este experto, se tiene que ganar su razón para que tenga el peso que debería tener en las carteras.