José Luis Cava plantea si las recientes caídas son “una oportunidad de compra” o “el comienzo de una tendencia bajista”, y concluye que se trata de “ruido, puro ruido”.
Parte de la hipótesis de que “la liquidez está creciendo”, aunque a un ritmo más lento, y que “la degradación monetaria continúa”. Para detectar un verdadero deterioro, analiza los bonos de alto rendimiento, señalando que “no se ha roto ningún soporte relevante”, por lo que descarta un escenario de crisis.
El índice MOVE tampoco confirma tensión: “no ha superado ninguna resistencia”, lo que refuerza la idea de que la volatilidad actual es “el precio que pagamos por participar en este mercado”.
Respecto a la renta fija estadounidense, afirma que los movimientos ligados al nombramiento del nuevo presidente de la Fed son “ruido, puro ruido”, ya que “el que venga va a tener que insuflar liquidez”. Además, explica el experto, ni el bono a dos años ni el de diez han superado niveles técnicos críticos.
Cava subraya la importancia del análisis posicional en opciones, explicando que muchos movimientos “no significan nada” y responden a coberturas automáticas de los dealers. En Bitcoin observa un rango lateral entre 80.000 y 95.000, con “niveles de miedo exageradísimos” y sin “información nueva”
La caída simultánea de oro, plata, S&P 500 y Bitcoin se explica por el contexto de finales de enero: “resultados, vencimiento de opciones y volatilidad extrema”. En el S&P 500 y el Nasdaq identifica “una fase correctiva” sin ruptura de soportes, por lo que afirma: “no puedo ser bajista”.
Finalmente, señala que la corrección en el oro responde a un exceso previo de “codicia extrema”. Mientras se mantenga por encima de 4.990, considera el escenario actual “más una oportunidad de compra que una venta” y concluye: “tranquilidad, no se ha roto nada”.