Lo primero, enhorabuena por esta salida a bolsa, además en un ejercicio —como luego comentaremos— complicado a nivel geopolítico. Pero, para quien no conozca la compañía, ¿cómo definiría qué es TSK ?

Nosotros somos una compañía tecnológica dedicada a proporcionar soluciones integrales a nuestros clientes para la transición energética, principalmente, y también para sistemas de manejo de materiales.

Hacemos todo el ciclo completo: desde el diseño y la ingeniería hasta la puesta en marcha y operación de las instalaciones.

¿Por qué han decidido dar el salto ahora? Porque hablamos de una compañía con 40 años de historia. ¿Por qué este es el momento adecuado para salir al mercado?

La verdad es que es una decisión que llevábamos tiempo planteándonos. El boom de proyectos que existe a nivel mundial desde hace dos o tres años, relacionados con la generación de energía por la transición energética, pero también con el aumento del consumo energético asociado a la inteligencia artificial, hace que este sea un momento óptimo. Ahora mismo tenemos una visibilidad de proyectos que nunca habíamos tenido y consideramos que es el momento idóneo para aprovechar todas esas oportunidades.

Además, en comparación con otras compañías que este año han intentado salir a bolsa y finalmente han aplazado sus operaciones por el contexto geopolítico, ¿por qué TSK sí ha conseguido sacar adelante esta salida?

Yo creo que hemos hecho las cosas bien y también hemos estado bien asesorados. Desde enero no hemos parado de reunirnos con inversores prácticamente ninguna semana. Hemos realizado un ejercicio muy intenso de presentación a inversores, con más de 100 reuniones presenciales en Europa. Y la realidad es que el feedback que hemos recibido siempre ha sido positivo. Los inversores han querido escucharnos y nos han mostrado apoyo a nuestro plan de negocio. Además, nosotros operamos en el sector de la generación de energía, un sector cada vez más relevante, especialmente con los acontecimientos geopolíticos recientes. Los países buscan soberanía energética y las megatendencias globales del sector energético van a seguir siendo las mismas durante muchos años. Por eso nosotros nunca hemos dudado de dar este paso.

A nivel geopolítico, ¿de qué manera les está afectando la situación actual, especialmente en el plano energético?

A cierre de 2025, nuestra presencia en Oriente Medio es muy limitada. Apenas un 5% de nuestra cartera está vinculada a esa geografía y, además, corresponde principalmente a proyectos de manejo de materiales. Son proyectos donde hacemos sobre todo ingeniería y suministro de equipos, por lo que nuestra presencia física allí es muy reducida. La realidad es que no nos está afectando negativamente. Incluso diría lo contrario: cada vez vemos más proyectos encima de la mesa porque los países son más conscientes de sus necesidades energéticas y de la importancia de no depender de terceros. 

Rafael, grabamos esta entrevista apenas una hora antes de que empecéis a cotizar. Todavía no sabemos cómo evolucionará la acción en bolsa, pero sí sabemos que habéis fijado el precio en la parte alta del rango, en 5,05 euros. ¿En qué os habéis basado para fijar ese precio?

Principalmente en la demanda que hemos tenido en todo el rango. Consideramos que la demanda a 5,05 euros es muy robusta y además está muy diversificada entre inversores nacionales e internacionales europeos de más de diez países. También hemos contado con un apoyo muy importante por parte de inversores institucionales de gran calidad. Por eso consideramos que 5,05 euros era el precio óptimo y que el libro de órdenes recogía perfectamente esa valoración. Además, creemos que este rango es muy atractivo para el universo inversor, algo que se ha demostrado con la sobresuscripción del libro, y pensamos que deja un recorrido muy positivo para la acción en los próximos meses y años.

Si miramos los resultados, la compañía cerró 2025 con un EBITDA de 99,7 millones de euros y unas ventas de 1.035 millones. ¿Cuáles han sido las principales palancas de crecimiento y cuál es hoy el principal motor del grupo?

Hace tres o cuatro años tomamos una decisión estratégica muy importante y que ya está dando frutos: involucrarnos mucho antes en los proyectos. Estamos construyendo relaciones a muy largo plazo con nuestros clientes y también trabajamos junto a socios como Siemens Energy o General Electric desde fases muy tempranas. Eso significa que, en muchos casos, estamos involucrados en un proyecto dos o tres años antes de que empiece la ejecución. Esa anticipación nos permite conocer muchísimo mejor los riesgos y oportunidades de cada proyecto y eso se refleja directamente en los márgenes. Al final, cuando participas desde fases tan tempranas y luego ejecutas el proyecto durante varios años, el conocimiento acumulado es enorme.

A nivel geográfico, ¿dónde están las mayores oportunidades? Porque comentaba antes que la exposición a Oriente Medio es reducida, mientras que el 78% de las ventas procede de América, el 12% de Europa y el 10% restante del resto del mundo.

Nuestro plan estratégico pivota principalmente sobre Norteamérica: Estados Unidos, México y República Dominicana, tres países en los que llevamos trabajando muchos años. También pivota sobre Europa. En Reino Unido llevamos mucho tiempo trabajando en proyectos de estabilidad de red y creemos que habrá muchísimas más oportunidades en los próximos años. Ya se están lanzando proyectos en Alemania relacionados con ciclos combinados de gas preparados para consumir hidrógeno y, en España, vemos oportunidades vinculadas a centros de datos o producción de fertilizantes. Europa, en su conjunto, va a seguir siendo un mercado muy importante.

Y luego está Oriente Medio, donde históricamente sí hemos tenido presencia. Será una región para oportunidades concretas que consideremos atractivas en los próximos años, pero no vamos a expandirnos a nuevos países. La idea es equilibrar América y Europa como grandes pilares del grupo.

El grupo tiene como objetivo captar 150 millones de euros con esta salida a bolsa. ¿A qué se destinarán esos fondos? ¿Buscan reforzar balance o tienen operaciones corporativas previstas?

Nuestro plan para los próximos años es muy claro: crecimiento 100% orgánico. No vamos a adquirir empresas ni tenemos previstas operaciones de M&A. Los fondos se destinarán principalmente a reforzar nuestro patrimonio neto y mantener un balance muy sólido que nos permita afrontar el crecimiento futuro. Ese es nuestro principal objetivo.

Y ya para terminar, justo antes del toque de campana: si tuviera que lanzar un único mensaje a un inversor que esté viendo hoy esta salida a bolsa, ¿cuál sería?

Diría que TSK está posicionada en sectores clave como la generación de energía, la electrificación de la economía, la digitalización y el manejo de materiales. Son sectores fundamentales ya hoy y que lo serán todavía más en el futuro. Tenemos un track record de más de 40 años, contamos con más de 1.500 personas y una visión muy orientada al medio y largo plazo. Nuestro objetivo es hacer crecer TSK y estamos preparados para ello.