Manuel Pinto, jefe del departamento de análisis de XTB, considera que los mercados llegan a este momento con una combinación de elementos muy positivos, pero también con riesgos crecientes que conviene no ignorar. Por el lado favorable, destaca la fortaleza de los principales índices estadounidenses, que han llegado a encadenar máximos históricos en el S&P 500, el Nasdaq 100 y el Dow Jones durante cinco días, apoyados sobre todo en el buen comportamiento de las

En su opinión, los resultados empresariales están siendo la gran justificación de las subidas: los beneficios y los ingresos tecnológicas y de las compañías vinculadas a la inteligencia artificial. muestran crecimientos muy sólidos, los márgenes se sitúan en niveles elevados y las grandes compañías siguen invirtiendo con fuerza en inteligencia artificial.

Sin embargo, Pinto advierte de que el mercado también presenta señales de cierta vulnerabilidad. Una de ellas es la elevada concentración de las subidas en un número cada vez más reducido de compañías. Otra, la posibilidad de que aumenten las emisiones de acciones, después de años en los que las recompras habían reducido la oferta disponible y habían favorecido el beneficio por acción y las cotizaciones.

A esto se suma el papel de los bancos centrales, especialmente la Reserva Federal, cuya comunicación y política podrían cambiar de forma relevante. Para XTB, la Fed es ahora mismo el principal foco de riesgo, sobre todo si se avanza hacia un menor grado de transparencia o hacia una reducción del balance que drene liquidez del sistema. Por eso, Pinto no descarta episodios de volatilidad en junio y cree que puede tener sentido incorporar algo más de refugio en las carteras a corto plazo.

En cuanto a los bancos españoles, Pinto se muestra claramente prudente. Recuerda que desde XTB no han sido especialmente positivos con el sector, porque consideran que las entidades financieras tienen ahora una exigencia muy alta por parte de los inversores después de haber protagonizado fuertes revalorizaciones. A su juicio, los bancos ya se beneficiaron en 2025 de varias circunstancias favorables: una rentabilidad por dividendo atractiva, el movimiento de los tipos de interés, la búsqueda de alternativas en Europa por parte de inversores que reducían exposición a Estados Unidos y unas valoraciones que partían de niveles de descuento. Pero tras las subidas acumuladas, ese descuento ya no es tan evidente.

Pinto insiste en que no cree que la banca sea un sector para sobreponderar en cartera. Considera que hacerlo sería un error, aunque admite que el inversor puede mantener exposición dentro de una cartera diversificada. Su argumento es que los resultados del sector no han convencido, que la guerra hipotecaria empieza a notarse en algunas entidades y que los márgenes de intereses se están reduciendo en términos generales por la caída de los tipos. Menciona específicamente el caso de Sabadell como ejemplo de datos débiles en créditos, balance y margen de intereses.

Dentro del sector, si tuviera que elegir, Pinto se quedaría con los dos grandes bancos con mayor diversificación internacional, BBVAy Banco Santander por su exposición a mercados como México y Brasil. No obstante, entre todos ellos se decanta especialmente por Banco Santander. Le gusta más que otras entidades más dependientes de España o Europa porque ve valor en su presencia en Brasil, un país en el que confía a medio y largo plazo por su crecimiento económico, su independencia energética, su riqueza en materias primas y agrícolas, y el margen que ofrecen sus tipos de interés todavía elevados para futuras bajadas que impulsen la actividad. Por todo ello, aunque no es favorable al sector bancario en conjunto, si tuviera que escoger un banco, Pinto elegiría Banco Santander.