Lo que ha quedado claro es que la institución financiera considera que seguirá con su plan iniciado el pasado mes de diciembre, cuando subió los tipos por primera vez en casi una década, aunque esta vez su visión es menos optimista que en la reunión de diciembre.   

La autoridad monetaria ha rebajado en 50 puntos básicos el objetivo de tipos de interés para el este año, hasta 0,9%. Así, este año solo cabría esperar dos subidas de tipos de 25 puntos básicos cada una.  A finales de diciembre preveían subir los tipos en cuatro ocasiones.
 

Una decisión coherente y en consonancia con la decisión de los miembros de la FED de rebajar sus estimaciones de crecimiento para este año y para el siguiente. En concreto, esperan que el PIB crezca un 2,2% frente al 2,4% este ejercicio.  
 
No han variado, no obstante, sus estimaciones de empleo y creen que el país acabará con una tasa de paro del 4,7%. También ha reducido su previsión de inflación (no la subyacente), hasta el 1,2%.


 
Los expertos de Aberdeen explican que “la FED está en modo esperar y ver (wait and see en inglés). Si se mira solo a los datos económicos, entonces existen argumentos que favorecerían las subidas. La subida de los salarios aún no es maravillosa, pero todo el resto de indicadores sugieren que la economía necesita otra subida. Pero la reciente volatilidad de los mercados podría afectar a la economía y la FED sabe perfectamente que otra subida podría desencadenar otra ola de volatilidad”.
 

La rebaja de los objetivos de la reunión de marzo se ha producido en una especie de “momento dulce” posterior a las fuertes caídas de las bolsas que precedió al inicio del ejercicio.  Por un lado, las bolsas se han estabilizado y han experimentado subidas tanto en Estados Unidos como Europa.
 
Además, los datos macroeconómicos conocidos en los últimos meses limitan mucho los temores sobre una posible recesión económica que dominaron la reunión anterior y, sin embargo, los miembros de la FED tienen una perspectiva menos optimista.
 
Y, sin embargo el tono del mensaje que, al final es lo que más vigilan los expertos,  ha sido más dovish de lo esperado. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los economistas pensaban que la buena evolución de los datos económicos iba a hacer que Yellen y sus compañeros sacaran a relucir el traje de halcón, es decir, que hicieran un discurso más agresivo.  Esto hace temer a algunos expertos que la FED tenga más miedo del que reconoce sobre posibles shocks en la economía.
 
Como explica Cárpatos, “en resumen, una FED algo más cauta, lo que puede ser interpretado por el mercado como una economía más débil de lo que reconocen, y lo demás muy muy en línea con lo que todo el mundo venía descontando. Reacción imprevisible, como siempre que no hay sorpresas excesivas”.
 
La fuerte subida del oro tras las palabras de Janet Yellen podrían estar indicando temores de los inversores, que acuden de esta manera al renovado activo refugio.


 
Por su parte, Neil Dutta, economista jefe de Renaissance Macro Research en una nota que recoge Bloomberg, “el tono del comunicado de la FED y las proyecciones han sido muy dovish.  La referencia a los riesgos globales empuja a la FED a adoptar el papel de Banco central mundial. Con este papel, la FED necesita crear inflación en Estados Unidos para compensar la falta de inflación en el resto del mundo”.
 
En su comunicado, la Reserva Federal ha explicado que la actividad económica de Estados Unidos se ha expandido a un ritmo moderado, a pesar de los acontecimientos ocurridos con la economía y los mercados financieros en los últimos meses.
 
Apunta que el gasto de los hogares se ha incrementado, lo que ha favorecido al sector inmobiliario, aunque ciertas partes de la inversión y las exportaciones no han mostrado tanta fortaleza.  Sin embargo, reconoce que el consumo en el país no es tan elevado como debería ser tras la caída experimentado por los precios del petróleo.
 
De nuevo esta reunión ha dejado a los mercados fuera de juego. No ha subido tipos, tal y como esperaban los mercados, ni ha puesto en valor los buenos datos económicos de Estados Unidos en los últimos meses. ¿Quiere decir esto que la FED ha sido cauta o que tiene miedo?
 

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