José Luis Cava parte de las declaraciones de Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, para introducir dos ideas clave. La primera es que “estamos al comienzo de una gran expansión de los mercados financieros globales”, lo que implica que “se va a tokenizar todo” y que los activos “van a cotizar 24 horas al día, 7 días a la semana”. El analista subraya que tanto quienes ya operan como quienes quieran incorporarse deberán “adaptarse” a este nuevo entorno. La segunda idea es conocida: en las grandes caídas, “los que compraron en la caída resultaron beneficiados”, en línea con la rentabilidad media del S&P 500 “del orden del 10%”, atribuida a “la degradación monetaria global”, aunque el coste sea “la volatilidad”.
A partir de ahí, el experto introduce su propia tesis: “algo extraordinario está sucediendo en el sector de semiconductores y en el sector de la memoria”. Destaca la fuerte entrada de capital en ETFs del sector y el aumento de su peso en el S&P 500 del 4% al 22%, lo que lleva a cuestionar si existe una burbuja. Técnicamente, señala una subida del “115% en 3 meses”, alimentada por inversores apalancados —especialmente surcoreanos—, lo que provoca posteriormente una “sacudida” para expulsarlos, ya que “los mercados… tratan de engañar a la mayor parte de la gente”.
Desde el punto de vista fundamental, Cava explica que el crecimiento de beneficios —con márgenes que pasan “del 39 hasta el 85%”— responde a la demanda de infraestructura ligada a la inteligencia artificial. Aunque reconoce un “cuello de botella”, concluye que no es algo cíclico sino “estructural”, vinculado a una “nueva economía” donde la robótica y las máquinas impulsarán la demanda, ya que, por ejemplo, “un robot lleva incorporado 50 veces más de contenido de semiconductores y de memoria que un iPhone”.
En el plano técnico, considera normal la corrección tras la subida y anticipa una nueva caída tras el rebote actual, buscando zonas de compra en el ETF de semiconductores entre “477 y 469”. Aplica el mismo enfoque a valores como Micron, AMD y NVIDIA, esperando niveles inferiores y “una figura de agotamiento” antes de entrar. Insiste en la paciencia y en operar solo cuando la “relación riesgo recompensa” sea adecuada.
Concluye que el sector está en “una fase de consolidación antes de desplegar un tramo al alza” y que el contexto actual representa “una oportunidad única” en los mercados.