El IPC mide una cesta media. El problema aparece cuando tratamos esa media como si fuese la cesta de cada familia.

Fuente: Carlos Arenas Laorga

La diferencia se entiende mejor con euros. Una compra de alimentación que costaba 100 euros al final de 2020 costaría ahora, según la evolución del grupo, 138,63 euros. La cesta general equivalente costaría 126,03 euros. Son 12,60 euros de diferencia por cada 100 gastados. Y el supermercado se visita todas las semanas; un televisor, un ordenador o un abrigo se compran de forma menos asidua. La inflación que recordamos nace, sobre todo, en la caja del supermercado, en el recibo de la luz, en el alquiler y en la cuenta del restaurante.

Para calcular el IPC, el INE le da a cada partida una ponderación para medir el conjunto de la subida de precios. Te pongo la más actualizada para que la veas. así, el resultado representa al conjunto de España, no a una familia concreta.

Las ponderaciones oficiales de 2026 son

Sectores

%  2026

1

Alimentación y bebidas no alcohólicas

17,41%

2

Bebidas alcohólicas y tabaco

3,51%

3

Vestido y calzado

3,58%

4

Vivienda

12,26%

5

Muebles y artículos del hogar

4,74%

6

Sanidad

5,23%

7

Transporte

15,47%

8

Información y comunicaciones

3,75%

9

Actividades recreativas, deporte y cultura

7,48%

10

Servicios de educación

1,61%

11

Restaurantes y servicios de alojamiento

17,03%

12

Seguros y servicios financieros

2,27%

13

Cuidado personal, protección social y otros bienes y servicios

5,67%

Fuente: INE, ponderaciones del IPC para 2026.

¿Cuántas familias gastan exactamente un 17,41% en alimentación, un 12,26% en vivienda y un 17,03% en restaurantes y alojamientos? Probablemente ninguna. Una pareja joven de alquiler puede dedicar un tercio de sus ingresos a la vivienda. Una familia con varios hijos gastará bastante más que la media en comida.

Por eso cada hogar soporta su propio IPC. Los hogares con menor renta dedican una parte mayor de su presupuesto a productos esenciales, especialmente alimentación y suministros, precisamente dos de los grupos que más se encarecieron durante el episodio inflacionista. Y en España somos cada vez más pobres. Y cada vez más gastamos en alimentación. ¿Cómo es que solo pesa un 17,4%? Y sin meter cerveza…

La vivienda añade otra limitación. El grupo vivienda del IPC incluye alquileres efectivos, suministros y determinados servicios relacionados con el hogar, pero la compra de vivienda queda fuera del campo de cálculo del índice. Aunque tiene su lógica, el índice del precio de la vivienda, en este periodo que estamos analizando ha subido un +52,1%. Sí, sí. Impresionante. Y el IPC no lo recoge…

Entonces, ¿hay algo mal calculado? La media nacional puede subir un 26% y una familia sentir (y que la sensación sea cierta) un 35% o un 50%. Otra familia, con un patrón de consumo diferente, puede haber soportado menos. Nos sirve como promedio para indicarnos por dónde van los tiros, pero no es tu inflación.