Manuel Pinto, jefe del departamento de análisis de XTB, considera que los mercados financieros atraviesan una fase de elevada volatilidad, pero enmarcada dentro de una tendencia alcista estructural de largo plazo. A su juicio, el mes de junio está siendo especialmente relevante por la acumulación de referencias importantes: decisiones de política monetaria, resultados empresariales, salidas a bolsa y tensiones geopolíticas.
En este contexto, las recientes caídas de las bolsas deben interpretarse más como una corrección técnica que como un cambio de tendencia. Pinto recuerda que ningún mercado alcista sube de forma lineal y que los obstáculos actuales, como la inflación en Estados Unidos, el conflicto en Irán o el tono más agresivo de algunos bancos centrales, han pesado en el ánimo de los inversores. Sin embargo, insiste en que no es momento de deshacer posiciones, especialmente para quienes invierten con una visión estratégica y de largo plazo.
El analista defiende que los resultados empresariales siguen siendo el principal soporte de los mercados y que la inteligencia artificial continúa actuando como gran motor de fondo, pese a que algunas valoraciones puedan parecer exigentes. En su opinión, los mercados alcistas no mueren por antigüedad, sino por una recesión o por subidas agresivas de tipos de interés.
De momento, no ve señales claras de recesión, ya que los datos de empleo, actividad y crecimiento en Estados Unidos siguen mostrando fortaleza. Respecto a la Reserva Federal, cree que el mercado está descontando un mensaje demasiado agresivo. Pinto considera que la Fed no subirá tipos de forma inminente y que, además, podría suavizar su discurso, apoyándose en el posible efecto desinflacionario de la inteligencia artificial y en la idea de que el impacto del conflicto en Irán podría ser transitorio.
En cuanto a SpaceX, cuya salida a bolsa genera una gran expectación, Pinto subraya que el interés del mercado no se basa tanto en sus resultados actuales como en su visión de futuro. Aunque sus valoraciones son muy elevadas y difíciles de justificar con los ingresos presentes, los inversores están comprando una historia de transformación tecnológica ligada a Starlink, la inteligencia artificial, la defensa, los centros de datos espaciales y la ambición de liderar la próxima gran etapa de innovación.
Sobre la estrategia de inversión, Pinto reconoce que el corto plazo seguirá marcado por la incertidumbre, especialmente por las decisiones del Banco Central Europeo y la evolución de los tipos. No obstante, recuerda que, históricamente, tras ciclos de subidas de tipos en Europa, los principales índices han tendido a comportarse positivamente a doce meses vista, con especial fortaleza en sectores como la banca.
Con respecto al oro, Pinto reconoce que el metal precioso ha sufrido fuertes caídas desde máximos, entrando en un mercado bajista con descensos cercanos al 20% en un periodo muy corto. Atribuye este retroceso a la necesidad de liquidez de bancos centrales y gobiernos, la apreciación del dólar y el repunte de la rentabilidad de los bonos. Sin embargo, lejos de verlo como una señal negativa, considera que el momento actual puede ser “idílico” para comprar oro.
En su opinión, los factores estructurales que han apoyado al metal siguen vigentes: el elevado endeudamiento de Estados Unidos, los déficits fiscales persistentes, las medidas para combatir la desaceleración económica, la fragmentación del mundo y la voluntad de los bancos centrales de diversificar sus reservas. Además, cree que una Reserva Federal menos agresiva de lo esperado podría generar dudas sobre su independencia y debilitar al dólar, favoreciendo de nuevo a los metales preciosos. Por ello, Pinto sostiene que sobreponderar oro, e incluso plata, puede ser una decisión acertada para los próximos meses, aunque admite que el precio todavía podría caer algo más en el corto plazo.