El empresario nigeriano, Aliko Dangote, considerado el hombre más rico del continente, podría incrementar su patrimonio en 23.000 millones de dólares gracias a la salida a bolsa de su gigantesca refinería.
De completarse la operación según las previsiones, su fortuna pasaría de unos 35.000 millones a rozar los 60.000 millones de dólares.
La operación afecta a Dangote Petroleum Refinery and Petrochemicals y aspira a convertirse en la mayor oferta pública inicial realizada hasta ahora en África.
El salto al mercado supone un nuevo capítulo para un empresario que comenzó construyendo su imperio alrededor del cemento y el azúcar y que ahora tiene en la energía uno de sus principales motores de crecimiento.
Una OPV abierta al pequeño inversor
Dangote ha bautizado la operación como "una OPV para el pueblo". Y es que, pretende incorporar a pequeños ahorradores nigerianos, especialmente jóvenes, utilizando bancos y plataformas fintech para facilitar su participación.
La inversión mínima se ha establecido en 10 acciones por 5.250 nairas, una cantidad equivalente a unas tres libras. El periodo habilitado para adquirir títulos se prolongará durante un mes y finalizará el próximo 13 de octubre.
Si la oferta alcanza la suscripción prevista, la valoración de la refinería podría situarse alrededor de 65,22 billones de nairas, aproximadamente 36.500 millones de libras. Para Dangote, de 69 años, ese escenario supondría elevar su riqueza personal aproximadamente dos tercios.
Su posición dominante en diferentes sectores de Nigeria también ha generado críticas sobre la cercanía entre sus negocios y el poder político.
El empresario rechazó esas acusaciones defendiendo su inversión en el país: "Hemos elegido construir aquí, emplear aquí, producir aquí. No usemos el grito del monopolio para frenar el crecimiento. Nadie está impedido de invertir".
De un préstamo familiar a un imperio industrial
El origen de su trayectoria empresarial se remonta a finales de los años 70. Dangote puso en marcha su negocio gracias a un préstamo de su abuelo materno, perteneciente a los Dantata, una de las familias históricamente más acaudaladas de África occidental.
Décadas después, sus intereses abarcan numerosos sectores y su desembarco en el petróleo ha transformado incluso el mercado energético nigeriano. La refinería Dangote costó unos 20.000 millones de dólares y comenzó a operar en las afueras de Lagos en 2024.
Hasta entonces, Nigeria arrastraba un problema: pese a ser un gran productor de petróleo, exportaba crudo y necesitaba importar buena parte de los combustibles refinados consumidos dentro del país. La nueva instalación ha contribuido a convertir a Nigeria en exportador neto de productos refinados.
Actualmente, el complejo puede procesar alrededor de 700.000 barriles diarios y los planes empresariales contemplan duplicar esa capacidad antes de terminar la década.
La tensión internacional sobre el mercado energético también ha elevado el valor estratégico de este tipo de instalaciones, con el Brent llegando a tocar los 108 dólares por barril.
Un imperio de 100.000 millones de dólares
Eso sí, Dangote pretende ir mucho más allá de Nigeria. Su objetivo declarado es levantar un grupo industrial valorado en 100.000 millones de dólares, apoyado en manufactura pesada, energía e infraestructuras repartidas por el continente.
Entre los proyectos planteados figura un complejo energético de 17.000 millones de dólares en Lamu, Kenia, que también tendría capacidad para procesar 700.000 barriles diarios.
"Nosotros, como nigerianos y africanos, debemos ser valientes y liderar el cambio para desarrollar nuestras economías", afirmó Dangote durante la ceremonia de la OPV celebrada en Lagos el 7 de septiembre.
Añadió que África necesita situarse en posición de "negociar y salir con los términos que merecemos, no con los términos que nos dan".
El banquero y multimillonario nigeriano Tony Elumelu resumió la dimensión de la operación calificándola como "un momento histórico para Nigeria y un gran hito para África".