La compra de acciones de Telefónica realizada el pasado mes de noviembre por su presidente, Marc Murtra y su consejero delegado Emilio Gayo comienzan a dar ya resultados visibles, ya que acumulan unas plusvalías latentes totales de casi 43.000 euros.
Las acciones fueron adquiridas en un mes marcado por el castigo del mercado tras la presentación del plan de la compañía “Transform & Grow”. Esa nueva hoja de ruta que marcaba la compañía desde 2026 a 2030 centrada en liderar las telecomunicaciones en sus principales mercados estratégicos (España, Alemania, Reino Unido y Brasil) y caracterizada por una gran simplificación en el modelo operativo fue recibida con pesimismo en el mercado, ya que, la acción se desplomó un 13% en las bolsas españolas durante las primeras horas de negociación del anuncio.
Sin embargo la evolución de la acción le ha dado la razón a ambos directivos de la cúpula. Telefónica cotiza actualmente en el entorno de los 3,84 euros por acción, frente a los 3,66–3,69 euros a los que compraron Murtra y Gayo. Murtra compró 136.241 acciones en dos movimientos. El primero de ellos realizado el pasado 11 de noviembre con un total de 54.274 acciones a 3,69 euros cada una y el día siguiente un total de 81.967 acciones a 3,66 euros. Gayo adquirió el mismo día 11 un total de 135.502 acciones a 3,69 euros. Las operaciones se traducen a día de hoy en unas ganancias de 22.900 euros para Murtra y unos 20.300 euros para Gayo, respectivamente.
En el conjunto de 2026, los títulos para Telefónica acumulan una revalorización del 10,43% y ha llegado a repuntar un 18% desde el mínimo registrado a principios de enero en 3,24 euros por acción.
El consenso de analistas que recoge Reuters ve recorrido aún al valor con un precio objetivo de 3,98 euros por acción, lo que supone un potencial del 4,46% a precios de cotización actuales, con una recomendación generalizada de “mantener”.
Uno de los avances más significativos recientes del año ha sido la venta de su filial mexicana a Melisa Acquisition por 450 millones de dólares estadounidenses (389 millones de euros aproximadamente). La operación incluye la totalidad de acciones de las empresas Pegaso PCS y Celular de Telefónica. Este movimiento ha sido interpretado por el mercado como un punto de inflexión clave para centrarse en negocios más rentables y seguir con sus desinversiones en América Latina.
A esto se suma un contexto macroeconómico favorable para el sector de las telecomunicaciones, ya que firmas como Morgan Stanley señalan que la industria se encuentra ante un posible nuevo ciclo de consolidación gracias a la política industrial de Bruselas bajo el liderazgo de Ursula von der Leyen. No obstante, el informe también advierte que el avance se hace con cierta lentitud por motivos regulatorios y de valoración. Con vientos de cola a favor de Telefónica, el plan estratégico podría interpretarse como una preparación para posibles fusiones y alianzas en Europa.
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El plan “Transform & Grow” pivota precisamente sobre esa transición. La compañía busca simplificar su estructura, reducir deuda y concentrar recursos en España, Reino Unido, Alemania y Brasil, al tiempo que reorienta su crecimiento hacia negocios de mayor valor añadido como la ciberseguridad, el cloud o la inteligencia artificial. En este sentido, los últimos movimientos refuerzan esa narrativa: desde la adjudicación de un contrato de más de 4,5 millones de euros para desplegar una plataforma de IA en Extremadura hasta el lanzamiento de servicios avanzados como drones operados en remoto mediante 5G.
Al mismo tiempo, el grupo combina esta estrategia de desinversión con crecimiento selectivo. La adquisición de Netomnia en Reino Unido, en alianza con Liberty Global e Infravia, por cerca de 2.000 millones de libras, marca el primer gran paso corporativo de esta nueva etapa y evidencia que Telefónica no solo vende activos, sino que también reposiciona su cartera hacia infraestructuras de mayor valor.
14 de mayo: próxima cita
La próxima cita clave será el 14 de mayo, cuando la compañía presente sus resultados del primer trimestre de 2026. Será entonces cuando el mercado confirme si la mejora en Bolsa —y las plusvalías acumuladas por sus máximos directivos— tiene continuidad en la evolución operativa del grupo.
En 2025, Telefónica cerró con pérdidas de 4.318 millones de euros, por impactos extraordinarios como el ERE y las minusvalías derivadas de su salida de varios mercados de Latam. Sin esos efectos, el grupo habría presentado un beneficio sólido, con ingresos superiores a los 35.000 millones de euros y mejoras operativas.