Es la estimación realizada a partir de datos de NetCredit y Numbeo sobre el dinero que necesitaría un estadounidense para retirarse cómodamente en diferentes países del mundo. España ocupa el puesto 28 de 95 países, empatada con Portugal. Está muy lejos de Singapur, donde el cálculo supera los 1,1 millones de dólares, pero también muy por encima de países como India, Pakistán o Egipto.

Fuente: Carlos Arenas Laorga

La estimación está construida contempla 14 años y 8,4 meses de jubilación, tomando como referencia la edad media de jubilación y esperanza de vida en EE.UU. por lo que en España debería ser algo más. Además, deja fuera dos partidas importantes: impuestos y gastos sanitarios. En España, casi es lo comido por lo servido. Tributamos por la jubilación, pero tenemos menores gasto médicos. Total, que vamos al lío porque la cifra sí nos sirve como proxy.

Repartidos durante esos 14 años y 8,4 meses, los 478.000 dólares equivalen a aproximadamente 2.710 dólares mensuales. Y eso permite visualizar mucho mejor el reto al que nos enfrentamos cuando dejamos de trabajar. Durante décadas hemos recibido un sueldo todos los meses y, de repente, necesitamos sustituirlo por una combinación de pensión pública y patrimonio acumulado.

El problema es que solemos pensar en la jubilación exclusivamente en términos de pensión. ¿Cuánto voy a cobrar? ¿Subirán las prestaciones con la inflación? Son preguntas importantes, pero la pregunta correcta debería ser: ¿qué patrimonio quiero haber construido cuando llegue el momento de jubilarme?

Depender exclusivamente de la pensión pública es un riesgo enorme.

Ahorrar es el primer paso. Sin ahorro no existe patrimonio que invertir. Pero dejar durante 30 o 40 años todo ese dinero parado es un error garrafal. La inflación va reduciendo su poder adquisitivo y, además, renunciamos al interés compuesto que nos da ese tiempo.

Imaginemos un objetivo de capital equivalente a esos 478.000 dólares. Sin obtener ninguna rentabilidad, acumularlo durante 35 años exigiría apartar unos 1.138 $ cada mes.

Sin embargo, con una rentabilidad del 10% anualizada, la aportación necesaria para alcanzar 478.000 $ en 35 años se reduciría a unos 126 $ mensuales. Con cuarenta años por delante, serían unos 76 $ mensuales.

Y si aportases esos 1.138 $ pero invirtiéndolos, en vez de 35 años, necesitarías 15. Y en esos 15 años habrías puesto de tu bolsillo 206.000 dólares. Los otros 272.000 $ procederían de la capitalización de las inversiones. Te ahorrarías prácticamente 20 años de aportaciones.

No significa que vayamos a obtener un 10% todos los años. Habrá años buenos, años malos y periodos de fuertes caídas. El S&P da un 11% anualizado a largo plazo… Lo importante del ejemplo es que veas la extraordinaria diferencia entre acumular dinero e invertirlo.

También podemos verlo al revés.  Una persona que invirtiera 300 $ al mes durante 35 años habría aportado de su bolsillo 126.000 $. Con una rentabilidad media del 10% anual, terminaría con 1,14 millones de dólares. La diferencia no procede de haber ahorrado 9 veces más, sino de haber permitido que las rentabilidades generasen a su vez nuevas rentabilidades… Eso es el interés compuesto.

España tiene una particularidad. La vivienda representa una parte muy importante del patrimonio. Tener una casa pagada al llegar a la jubilación es una ventaja y reduce enormemente los gastos mensuales, pero una vivienda no sustituye completamente al patrimonio financiero. Podemos tener una casa valorada en millones y, al mismo tiempo, no tener liquidez para complementar nuestros ingresos cada mes.

El objetivo tampoco tiene por qué ser alcanzar 478.000 $. Para algunas personas serán necesarios muchos más; para otras, bastante menos. Lo que quiero recordar es la importancia de empezar cuanto antes y de no hacerlo ahorrando, sino ahorrando e invirtiendo.

La jubilación se empieza a preparar con el primer sueldo. Y entre ahorrar 300 euros al mes durante cuarenta años o intentar reunir cientos de miles cuando faltan cinco años para dejar de trabajar existe una diferencia fundamental: el tiempo.