Desde el 1 de enero de 1999 España pertenece a la Unión Monetaria Europea, cuya característica principal es que todos los países miembros comparten una misma moneda, el euro. Ahora bien, esto exige:

¨       Una política monetaria única para el conjunto del área, y

¨  Un órgano responsable, el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), de tomar las decisiones relativas a la inyección y drenaje de liquidez del sistema.

El objetivo último de la política monetaria única es la estabilidad de precios, según los dispuesto en el artículo 105 del TUE, y cuantificado en una tasa de inflación, o incremento interanual del Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) inferior al 2% para todo el Área Euro, es decir, no la de un país o grupo reducido de países.
Para conseguir este objetivo, el BCE utiliza una estrategia que se apoya en dos elementos:

¨       La valoración de otra serie de indicadores económicos y financieros que aporten indicios sobre la evolución futura de los precios, como por ejemplo :

ü      Los salarios.

ü      Los tipos de cambio.

ü      Indicadores de política presupuestaria.

ü      Otros índices de precios y costes, etc.

¨   Un crecimiento no superior al 4,5% de un agregado monetario amplio (M3) que incluye, fundamentalmente, el efectivo en circulación, los depósitos a la vista y a plazo hasta dos años, las cesiones temporales de activos y las participaciones en fondos e instrumentos del mercado monetario (FMM).

La justificación de la elección de este elemento estriba en que, por lo general, el crecimiento de los precios a medio y largo plazo se relaciona con tasas de crecimiento monetario superiores a la capacidad de crecimiento real de la economía, es decir, que la inflación en última instancia siempre es un problema monetario. La persistente ausencia de relación entre el crecimiento de la M3 y el crecimiento de los precios, muy condicionado por el desarrollo de los mercados financieros, que ha provocado la aparición de herramientas de liquidez no contempladas en la M3, se ha traducido en una “pérdida de rango” de la M3 como pilar de la política monetaria.

La instrumentación de la política monetaria se lleva a cabo a través de las infraestructuras operativas de los bancos centrales nacionales, adaptadas en algunos aspectos a su funcionamiento en tiempo real, y se configura en base a tres clases de actuaciones:

ü      Operaciones de mercado abierto.

ü      Facilidades o instrumentos permanentes.

ü      Coeficiente de caja.

¨       OPERACIONES DE MERCADO ABIERTO

Los instrumentos de mercado abierto más relevantes son las operaciones temporales, que pueden realizarse bajo la forma de compraventa de activos con pacto de recompra (“repos”), o bien mediante préstamos garantizados.

Se adjudican mediante subasta, semanal o mensual, y el tipo de interés aplicable puede ser fijo (conocido en el inicio de la subasta), o variable (adjudicación del importe solicitado a partir de un tipo mínimo elegido entre los ofertados por las entidades).

¨       FACILIDADES O INSTRUMENTOS PERMANENTES

Este instrumento de política monetaria tiene como objetivo proporcionar y absorber liquidez a 1 día, señalar la orientación general de la política monetaria, y controlar los tipos de interés del mercado monetario (corto plazo).

Las entidades que operan en el Eurosistema disponen de dos tipos de facilidades:

ü      Préstamo a 1 día

Ventanilla de obtención del BCN por las entidades residentes de liquidez a un día. El tipo de interés es preanunciado por el SEBC, y se constituye en términos generales en el techo de los tipos de interés de mercado a 1 día.

ü      Depósito a 1 día

Ventanilla de colocación en el BCN por las entidades residentes de liquidez a un día. El tipo de interés es preanunciado por el SEBC, y se constituye en el suelo de los tipos de interés de mercado a 1 día.

¨       COEFICIENTE DE CAJA

El BCE exige a las entidades de crédito el mantenimiento en cuentas abiertas en el BCN de un depósito obligatorio del 2% de los pasivos computables que, en general, comprenden todas los pasivos de la entidad con algunas excepciones, como:

ü      Los depósitos y valores de deuda emitidos con vencimiento superior a dos años.

ü      Las operaciones con pacto de recompra, y

ü      Los pasivos frente al BCE, el BCN, y otras entidades sujetas al coeficiente de caja.

Los activos depositados en cumplimiento de este coeficiente pueden ser depósitos de efectivo, valores de deuda emitidos, o instrumentos del mercado monetario, y son remunerados al promedio mensual del tipo de intervención.