Te incorporaste a Bitget en noviembre, en un momento clave para la compañía. ¿Qué fue lo que más te atrajo de este desafío?
Me incorporé en noviembre, coincidiendo con el lanzamiento del proyecto Universal Exchange. Si me hubieran hecho esta pregunta seis meses antes, probablemente habría dicho que no a un centralized exchange. Creo firmemente en la convergencia de los ecosistemas: para mí no existe una separación real entre lo centralizado y lo descentralizado. Todo termina interconectándose.
Las distintas blockchains, los bridges y las capas de infraestructura deben ser compatibles. Para que una tecnología sea adoptada de forma masiva, debe ser accesible. Cuando conocí la visión de Bitget, entendí que ese era precisamente el camino.
Antes utilizaba múltiples aplicaciones para distintas cadenas y propósitos. Hoy, lo que buscamos en Bitget es simplificar esa fragmentación. Ofrecemos una experiencia integral que combina amplitud de productos, eficiencia operativa y tecnología avanzada.
Un elemento clave es la integración de inteligencia artificial a través de nuestro asistente GetAgent. Este asistente permite a los usuarios, tanto principiantes como traders experimentados, acceder a indicadores de mercado, tendencias históricas y datos relevantes para validar decisiones. No predice el futuro, pero aporta contexto y reduce la fricción en la toma de decisiones.
Incluso acciones simples como realizar la primera compra suelen generar dudas. Recuerdo perfectamente mi primer trade: ese momento de indecisión hasta que finalmente ejecutas la operación. A partir de ahí, todo cambia. Ese fue el inicio real de mi camino en el mundo cripto.
Además, Bitget está evolucionando de ser únicamente un exchange a convertirse en una plataforma financiera global. A esto se suma un fuerte compromiso social. Colaboramos con organizaciones como UNICEF y desarrollamos programas educativos como Blockchain for Youth, con el objetivo de formar a un millón de personas en programación y blockchain.
La cultura de trabajo también ha sido determinante: equipos globales, diversidad de enfoques y un entorno que fomenta la mejora continua. Llegué en un momento especialmente estratégico para la compañía.
Has trabajado en empresas como Adobe y SAP, con una fuerte base en tecnología empresarial. ¿Qué aprendizajes de esas experiencias estás aplicando hoy en Bitget?
Trabajar en compañías como Adobe y SAP es parecido a cursar distintos MBAs. Adobe me enseñó el valor del storytelling y la importancia de equilibrar diseño y usabilidad. Un producto puede ser visualmente atractivo, pero si no es funcional, no cumple su objetivo.
Ese aprendizaje se refleja hoy en todo lo que comunicamos: desde contenidos en redes sociales hasta correos, blogs y mensajes institucionales. Todo debe estar cuidadosamente pensado para poder reflejarlo.
SAP, por su parte, me aportó una visión sobre la creación de procesos. Es una de las plataformas empresariales más complejas que existen, y precisamente por eso te obliga a simplificar, a ordenar y a entender cada paso.
Todos estos aprendizajes convergen en una industria en pleno crecimiento. La atención al detalle es clave. Hay una frase que resume bien esta idea: “Si crees que los pequeños detalles no importan, intenta dormir en una habitación con un mosquito”. Esa mentalidad, combinada con la confianza en los equipos, es primordial.
¿Cómo imaginas a Bitget dentro de dos o tres años en el ecosistema financiero global?
Veo a Bitget como una plataforma que permite gestionar portafolios híbridos de forma fluida y sin fricción. Una comunidad global activa, con una oferta que va más allá de cripto y finanzas tradicionales: productos de yield, instrumentos estructurados, APIs institucionales y educación financiera continua.
La tecnología evoluciona, pero lo que realmente importa es la experiencia de uso. Nadie elige un banco por el lenguaje en el que está programada su aplicación, sino por los beneficios que ofrece. Con cripto debería ocurrir lo mismo: no debería importar la blockchain subyacente, sino la utilidad y el valor que aporta al usuario.
Suelo comparar esta evolución con la industria musical. Pasamos de los casetes y CDs a plataformas como Spotify, que eliminaron la fricción y democratizaron el acceso. Hoy, funcionalidades como Copy Trading cumplen un rol similar en el ámbito financiero: permiten a los usuarios beneficiarse de la experiencia de traders profesionales, del mismo modo que Spotify recomienda listas curadas por expertos.
Estamos avanzando hacia una democratización real del acceso a los activos financieros.
¿Cres que el futuro de las inversiones pasa por plataformas híbridas que integren cripto y finanzas tradicionales?
Sin duda. Las plataformas que no evolucionen hacia ese modelo quedarán rezagadas. La tendencia natural es la consolidación. Desde la perspectiva de un exchange, hay tres pilares fundamentales: cumplimiento normativo, experiencia de usuario y diversidad de activos. Si uno de esos elementos falla, la sostenibilidad del modelo se ve comprometida.
Por eso hablamos de Universal Exchange: entendimos que esos factores no son opcionales, sino estructurales.
Para cerrar, ¿qué mensaje le darías a los usuarios que aún ven a Bitget solo como un exchange de criptomonedas?
El mensaje principal es informarse. El desconocimiento es el mayor riesgo. Cripto es una tecnología con el potencial de reemplazar infraestructuras financieras tradicionales.
En Bitget ofrecemos un entorno seguro y transparente: proof of reserves, fondos de clientes segregados, una cobertura del 180% sobre los activos de los usuarios y un fondo de protección que ronda los 800 millones de dólares. Nunca hemos sufrido un hackeo.
Nuestro objetivo es ser una plataforma seria, confiable y de largo plazo. Para quienes buscan aprender, construir un portafolio híbrido y gestionarlo desde un único lugar, Bitget representa una solución integral. Seguimos ampliando nuestra oferta, escuchando a la comunidad y desarrollando nuevos productos con una visión clara hacia 2026 y más allá.