David Sierra Lluch, director de Proyectos y Sostenibilidad de Metrovacesa y Luis Buil, director de Smart Solutions de Iberdrola
Iberdrola y Metrovacesa avanzan en la electrificación sostenible de la vivienda de nueva construcción mediante una alianza estratégica orientada a transformar el modelo residencial que incluye puntos de recarga y autoconsumo. El objetivo es triple: reducir la dependencia de los combustibles fósiles, acelerar la descarbonización del parque de vivienda y generar un ahorro energético directo para los nuevos propietarios, reforzando al mismo tiempo el valor y la eficiencia de los hogares desde su origen.
Esta colaboración ya se ha materializado en 10 promociones de Metrovacesa distribuidas por diferentes puntos de la geografía española, entre ellas Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla o Valencia, y sienta las bases de un modelo de vivienda preparada para los retos energéticos presentes y futuros.
Cada cliente, según la ficha TRA 050 del MITECO de sustitución de un vehículo de combustión por un eléctrico, obtiene un ahorro de unos 7.000 kWh/año por el uso de un vehículo eléctrico, que representa el consumo anual de dos viviendas promedio en España, y evita la emisión de más de 13 tCO2/año.
En cuanto al autoconsumo, una instalación tipo, de 8 módulos fotovoltaicos, permite al cliente autoconsumir más del 40% de su energía anual, y evita la emisión de más de 1 tCO2/año, lo que equivale a plantar 55 árboles al año, además de permitir el acceso a bonificaciones fiscales en muchos municipios.
Esta iniciativa forma parte del Plan ESG de Metrovacesa, que guía el desarrollo de sus promociones con un enfoque integral en sostenibilidad ambiental, eficiencia energética y bienestar de las personas. A través de este acuerdo, la compañía trabaja para mejorar las condiciones de los propietarios, facilitando el acceso a soluciones energéticas más eficientes, con un impacto positivo tanto en el ahorro económico como en la reducción de emisiones y la protección del entorno.
Viviendas pensadas para la movilidad eléctrica y la energía limpia
El acuerdo entre Iberdrola y Metrovacesa impulsa la movilidad eléctrica y el uso de energía de cercanía libre de emisiones, facilitando a los nuevos propietarios el acceso a infraestructuras de recarga doméstica y a soluciones energéticas más eficientes desde el primer día.
Esta apuesta anticipa las futuras exigencias normativas, refuerza la eficiencia energética de las promociones y consolida un modelo de vivienda preparado para un contexto energético en plena transformación.
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Un paso adelante en la vivienda del futuro
La electrificación de la vivienda de obra nueva se consolida así como un elemento clave para mejorar la calidad de vida de los residentes, reducir el impacto ambiental y optimizar el consumo energético, generando ahorros sostenidos en la factura eléctrica y dotando a los hogares de mayor resiliencia frente a la evolución del mercado energético.
Esta iniciativa se enmarca en una visión compartida por ambas compañías: impulsar un modelo de vivienda más sostenible, eficiente y alineado con los criterios ESG, cada vez más relevantes tanto para los compradores como para los inversores y las entidades financieras.
“Alianzas como la que mantenemos con Metrovacesa nos permiten avanzar de forma decidida en nuestro objetivo de electrificación, como motor de la seguridad del suministro, supone ahorro económico para los ciudadanos, reduce emisiones y mejora la calidad del aire en nuestras ciudades y poblaciones”, señala Luis Buil, director de Smart Solutions de Iberdrola.
Por su parte, David Sierra Lluch, director de Proyectos y Sostenibilidad de Metrovacesa, destaca que: “En Metrovacesa entendemos la sostenibilidad como un pilar estratégico del producto residencial. Apostar por la electrificación y colaborar con un socio como Iberdrola nos permite ofrecer viviendas más eficientes, preparadas para el futuro y con un impacto positivo tanto para nuestros clientes como para el conjunto de la sociedad y el medio ambiente”.