La Junta General de Accionistas de Iberdrola ha vuelto a respaldar de forma mayoritaria la gestión de Ignacio Sánchez Galán al frente de la compañía. La compañía ha aprobado todas las propuestas de acuerdo incluidas en el orden del día con una media de votos a favor del 98% y un quórum de asistencia del 74%. Durante la jornada celebrada en Bilbao y marcada por el 125 aniversario del grupo, la compañía también ha presentado una hoja de ruta que contempla superar los 21.000 millones de euros de beneficio neto acumulado entre 2026 y 2028.
Durante su intervención, Galán ha subrayado el carácter histórico del momento: “Queremos honrar y agradecer el legado de quienes han forjado una trayectoria centenaria de servicio a los ciudadanos hasta crear la gran compañía que es Iberdrola hoy”.
Asimismo, el presidente ejecutivo ha destacado el acierto estratégico de la compañía: “Cumplimos 125 años en un magnífico momento porque comprendimos hace ya más de dos décadas que la electrificación iba a ser la mejor manera de garantizar un suministro energético seguro, autóctono y competitivo”.
Entre los acuerdos aprobados por la Junta figura la ratificación de Pedro Azagra como consejero delegado del grupo. Los accionistas también dieron luz verde a la incorporación de Marina Grossi como nueva consejera independiente y a la reelección de María Ángeles Alcalá Díaz, Isabel García Tejerina y Anthony L. Gardner como consejeros independientes. Las propuestas sometidas a votación incluían los bloques habituales relativos a los resultados de la gestión, la auditoría de cuentas, la política de retribuciones, el Consejo de Administración y la delegación de facultades.
La inversión en I+D+i se situó en 425 millones de euros en 2025, tras multiplicarse por 35 desde principios de siglo. Por su parte, la contribución fiscal del grupo alcanzó los 10.400 millones de euros, de los que 4.700 millones correspondieron a España.
Más de 21.000 millones de beneficio en tres años y 4.500 millones en dividendos
Iberdrola llega a esta nueva etapa tras cerrar 2025 con un beneficio neto de 6.285 millones de euros, un 12% más, impulsado por unas inversiones récord de 14.460 millones. Sobre esa base, la compañía prevé superar los 6.600 millones de beneficio neto en 2026 y alcanzar los 7.600 millones en 2028.
Con esas previsiones, el grupo aspira a rebasar los 21.000 millones de euros de beneficio neto acumulado en el trienio 2026-2028. Para lograrlo, Iberdrola desplegará un plan inversor de 43.000 millones de euros, centrado en aprovechar el avance de la electrificación y reforzar su posición en los mercados estratégicos.
Iberdrola repartirá más de 4.500 millones de euros en dividendos con cargo al ejercicio 2025. La retribución total será de 0,68 euros brutos por acción, formada por un dividendo a cuenta de 0,253 euros ya abonado en enero y un complementario de 0,427 euros que se distribuirá en julio.
A esta cantidad se sumará un dividendo de involucración de 0,005 euros por acción, después de que la Junta superara el umbral del 70% de quórum fijado para activar este pago adicional.
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Evolución bursátil
La compañía también puso en valor su evolución bursátil. Iberdrola ha llegado a superar los 135.000 millones de euros de capitalización, una cifra once veces superior a la registrada en 2001. Este avance consolida al grupo como la primera eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo.
El crecimiento bursátil ha estado acompañado por una fuerte expansión de sus activos. Desde 2001, los activos de Iberdrola se han multiplicado por ocho, hasta alcanzar los 161.000 millones de euros. Las redes eléctricas del grupo suman ya 1,4 millones de kilómetros, siete veces más que a comienzos de siglo, mientras que la capacidad de generación asciende a 60.000 MW y la de almacenamiento alcanza los 112 millones de kWh.