La compañía tecnológica participa como inversor estratégico en una ronda de financiación de 411 millones de euros, una de las mayores operaciones realizadas hasta la fecha en el sector europeo de la fusión, con el objetivo de acelerar una tecnología que podría transformar la producción mundial de electricidad durante las próximas décadas.
La operación sitúa a Proxima Fusion entre las empresas mejor posicionadas para liderar el desarrollo de esta fuente energética en Europa.
Tras la inversión, la compañía ha alcanzado una valoración aproximada de 2.700 millones de dólares y refuerza sus planes para construir una planta comercial antes de que finalice la presente década.
Una tecnología que promete cambiar el sistema energético
La fusión nuclear reproduce el mismo fenómeno físico que alimenta al Sol. Consiste en unir núcleos de hidrógeno para formar helio, un proceso que libera enormes cantidades de energía sin generar emisiones directas de dióxido de carbono durante la producción eléctrica.
A diferencia de las centrales nucleares actuales, basadas en la fisión de átomos pesados como el uranio, la fusión pretende ofrecer una fuente energética prácticamente inagotable, con menor generación de residuos radiactivos de larga duración y un elevado nivel de seguridad intrínseca.
Pese a ese enorme potencial, ningún país ha conseguido todavía explotar esta tecnología de forma comercial.
Los principales desafíos continúan siendo el control del plasma a temperaturas superiores a los 100 millones de grados y el desarrollo de materiales capaces de soportar esas condiciones extremas durante largos periodos de funcionamiento.
La apuesta de Proxima Fusion
La empresa alemana desarrolla reactores basados en tecnología stellarator, un diseño diferente al de los conocidos tokamak que utilizan numerosos proyectos internacionales.
Este sistema emplea complejos campos magnéticos para mantener estable el plasma y mejorar la eficiencia del proceso de fusión.
El objetivo de Proxima es disponer de un demostrador tecnológico operativo a comienzos de la década de 2030.
Esa instalación servirá para validar el funcionamiento del sistema antes de iniciar la construcción de la primera central comercial europea hacia el final de la década.
La financiación recién obtenida permitirá ampliar la fabricación de cables superconductores de alta temperatura, desarrollar nuevos imanes, reforzar las capacidades industriales de la empresa y acelerar la contratación de ingenieros, especialistas en fabricación y personal técnico.
Google mantiene su apuesta por la fusión
La participación de Google confirma el creciente interés de las grandes tecnológicas por garantizar futuras fuentes de electricidad capaces de alimentar el enorme consumo energético que demandarán los centros de datos, la inteligencia artificial y los servicios digitales.
No es la primera incursión de la compañía en este ámbito. Google ya participa en otros proyectos internacionales relacionados con la fusión y anteriormente alcanzó acuerdos para adquirir electricidad procedente de futuras plantas comerciales cuando la tecnología esté plenamente desarrollada.
En un comunicado difundido anteriormente sobre su estrategia energética, la empresa señalaba: "La fusión tiene un enorme potencial como fuente de energía del futuro: es limpia, abundante e inherentemente segura, y puede construirse prácticamente en cualquier lugar".
No obstante, la propia tecnológica también reconoce la complejidad del reto al añadir que, aunque la fusión podría transformar el sistema energético mundial, su desarrollo comercial sigue siendo "enormemente desafiante y el éxito no está garantizado".
Europa quiere competir con Estados Unidos y China
El mercado de la fusión nuclear vive una intensa competencia internacional. Mientras Europa intenta consolidar empresas capaces de liderar esta industria, Estados Unidos y China también están destinando miles de millones a proyectos similares.
Francesco Sciortino, cofundador y consejero delegado de Proxima Fusion, destacó esa carrera tecnológica al afirmar: "Europa compite con Estados Unidos y China para llegar a la primera central de fusión".
El directivo añadió que "la financiación de Proxima demuestra que Europa no solo puede inventar tecnologías revolucionarias, sino también construir empresas competitivas a nivel global a su alrededor". Además, subrayó la confianza del mercado en el proyecto asegurando que "los inversores reconocen tanto la urgencia como la oportunidad de lo que estamos haciendo y nos apoyan para desarrollar una empresa generacional de tecnología energética".
Aunque Proxima lidera actualmente la financiación privada del sector en Europa, varias compañías estadounidenses continúan situándose por delante en volumen de inversión.
Empresas como Commonwealth Fusion Systems o Helion Energy han captado varios miles de millones de dólares durante los últimos años para acelerar sus propios desarrollos tecnológicos.