Ferrovial obtuvo un beneficio neto de 258 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 52% menos que en el mismo periodo del año anterior. La caída responde, sin embargo, al efecto comparativo derivado de las importantes plusvalías registradas en los seis primeros meses de 2025 por la venta de activos, por lo que la evolución del negocio operativo continuó mostrando un sólido crecimiento.

Los ingresos del grupo alcanzaron los 4.701 millones de euros, un 5% más que un año antes, incremento que se eleva al 11,3% en términos comparables. Por su parte, el EBITDA ajustado aumentó un 14%, hasta 746 millones de euros, o un 21,6% en términos comparables, impulsado por la fortaleza de los negocios de Autopistas y Construcción.

"Ferrovial ha completado una excelente primera mitad del año 2026, impulsada por el sólido desempeño de nuestros activos en Norteamérica. Mirando a futuro, vemos importantes oportunidades en proyectos greenfield complejos y en el creciente impulso de los modelos de colaboración público-privada en Estados Unidos", destacó el consejero delegado de la compañía, Ignacio Madridejos.

Ferrovial cerró el semestre con una liquidez de 4.747 millones de euros y una posición neta de caja consolidada de 1.307 millones, excluyendo los proyectos de infraestructuras, lo que proporciona al grupo capacidad para seguir financiando su crecimiento.

Las autopistas vuelven a ser el principal motor del crecimiento

El negocio concesional volvió a sostener la evolución del grupo durante el semestre. La división de Autopistas incrementó sus ingresos un 9,4%, hasta 740 millones de euros, crecimiento que alcanza el 15,8% en términos comparables, mientras que el EBITDA ajustado avanzó un 13,4%, hasta 530 millones de euros.

Las concesiones estadounidenses continuaron registrando un sólido comportamiento, con aumentos de doble dígito en los ingresos por transacción en todas las autopistas del grupo. North Tarrant Express lideró el crecimiento con un incremento del 18,9%, seguida por NTE 35W y LBJ, mientras que la I-66 también mantuvo una evolución positiva gracias al aumento del tráfico y de los peajes.

La autopista canadiense 407 ETR volvió a destacar entre los principales activos del grupo tras elevar sus ingresos un 18,7% y su EBITDA un 24,4%. Además, aprobó el reparto de un dividendo de 550 millones de dólares canadienses correspondiente al tercer trimestre.

El buen comportamiento de estos activos permitió a Ferrovial recibir 378 millones de euros en dividendos procedentes de sus participadas, frente a los 323 millones obtenidos un año antes. De esa cantidad, 372 millones correspondieron al negocio de autopistas, reforzando la capacidad de generación recurrente de caja del grupo.

La división de Construcción volvió a ser la que más contribuyó a la cifra de negocio, con 3.700 millones de euros de ingresos, un 7,1% más que en el primer semestre de 2025 y un 9,7% más en términos comparables. El margen EBIT ajustado se situó en el 3,5%, en línea con el objetivo fijado por la compañía, mientras que la cartera de pedidos alcanzó un máximo histórico de 18.046 millones de euros, lo que mejora la visibilidad de ingresos para los próximos ejercicios.

Por regiones, Norteamérica concentra ya el 47,9% de la cartera, seguida de Polonia con el 22,9% y España con el 14%. Además, Ferrovial cuenta con 2.645 millones de euros adicionales en proyectos pendientes de adjudicación definitiva o cierre financiero.

La mejora de la actividad también se reflejó en la generación de caja del negocio constructor, que aportó 329 millones de euros de flujo operativo, frente al consumo de caja registrado en el mismo periodo del año anterior.

La división de Energía fue la que registró el mayor crecimiento relativo, con unos ingresos de 202 millones de euros, un 42,5% más respecto al primer semestre de 2025, equivalente a un avance del 28,6% en términos comparables.

Por el contrario, el negocio de Aeropuertos redujo sus ingresos un 12,5%, hasta 32 millones de euros, aunque la compañía continúa avanzando en uno de sus principales proyectos estratégicos, la nueva Terminal Uno del aeropuerto JFK de Nueva York.