El patrimonio del presidente de Estados Unidos es gestionado por sus hijos Donald Trump Jr y Eric Trump mediante la empresa familiar, The Trump Organization. Pero lo cierto es que los movimientos de este patrimonio, a nombre de su padre, Donald Trump ofrecen movimientos cuanto menos interesantes más allá de la tradicional inversión inmobiliaria por el que el antiguo empresario neoyorkino es famoso, tras heredarlo de su padre y amplificarlo en los años anteriores a sus dos llegadas a la Casa Blanca.
La Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos, pone sobre la mesa las transacciones realizadas por Donald Trump en el primer trimestre del año, y que oscilan en montante de horquillas de inversión. Es decir, van desde los 220 a los 750 millones de dólares. Unas transacciones en ascenso exponencial desde las el pasado 12 de agosto, en el que se realizaban 690 hasta las 3.771 registradas en mayo de este mes, correspondientes al primer trimestre del año.
Y ¿En qué invierte Donald Trump en este 2026? Sus primeras 10 posiciones pasan por tres ETFs: dos relacionados con el S&P 500 uno de Vanguard y otro Equal Weight del indicador y otro de BlackRock sobre el Russell 1.000.
En lo que a valores se refiere, el presidente de Estados Unidos se deja llevar, básicamente por la corriente tecnológica: posiciones de mayor cuantía en sus compras hasta marzo sobre NVIDIA, Oracle, Microsoft y también Broadcom
Pero también en otras compañías del sector muy ligadas a la IA, caso de ServiceNow, Adobe o Workday en las compras más elevadas del primer trimestre.
En el caso de las enajenaciones, las cuatro mayores ventas de Trump en ese período también estuvieron fuertemente ligadas al sector tecnológico: según los documentos, el 10 de febrero vendió entre 5 y 25 millones de dólares en valores de Microsoft, Amazon y Meta (Facebook). Ese mismo día se realizaron docenas de otras transacciones.
“Las inversiones del presidente Trump se mantienen exclusivamente a través de cuentas totalmente discrecionales gestionadas de forma independiente por instituciones financieras externas con autoridad única y exclusiva sobre todas las decisiones de inversión. Las operaciones se ejecutan y las carteras se equilibran mediante procesos y sistemas de inversión automatizados administrados por dichas instituciones”, según el organismo.
Pero sobre el papel, en este tipo de transacciones, no entran en juego ni el presidente ni su familia ni el emporio familiar, que tampoco reciben aviso previo de las compras y ventas bursátiles, mientras que tampoco aportan información sobre las decisiones de inversión o la gestión de porfolio.
Aunque lo cierto es que, durante esta última presidencia, ya ha tomado decisiones que entroncan con las empresas en las que invierten en nombre suyo. Es el caso de la IA, con sus mayores participaciones. su apuesta por incentivar la construcción de los centros de datos y las peticiones para que empresas como Intel Oracle e incluso Apple construyeran fábricas en Estados Unidos, e incluso que el gobierno federal entrara en el capital de la primera, dan buena cuenta de ello.
En el caso de la compañía de la manzana, parece que también estaba al tanto de los cambios en la dirección y la sustitución como CEO de Tim Cook. De hecho, desde NOTUS, un medio de comunicación online, se indica que el 10 de febrero, Trump compró acciones de Nvidia por un valor de entre 1 y 5 millones de dólares, apenas una semana antes de que Nvidia anunciara un importante acuerdo de suministro de potencia de procesamiento informático con Meta, el gigante de la IA y las redes sociales.
Anteriormente, el 6 de enero, Trump había comprado acciones de Nvidia por un valor de entre 500.000 y 1 millón de dólares, una semana antes de que el Departamento de Comercio aprobara oficialmente la venta de algunos chips de Nvidia a China. El mercado chino de IA es un objetivo largamente codiciado por Nvidia, dado que el gobierno federal controla la venta de chips de IA avanzados a países considerados adversarios extranjeros, como China, según se indica en NOTUS.
Lo cierto es que, como anécdota hay que señalar que Trump ha presentado tarde el informe ante la Oficina de Ética Gubernamental, lo que le ha supuesto una multa de 200 dólares. Y todo ello a pesar de que el pasado mes de febrero ya destituyó al director de esta oficina que se encarga de que los empleados del gobierno cumplan con los requisitos éticos que el cargo requiere y que no se produzca un conflicto de intereses.
Se espera que la declaración financiera anual del presidente, un documento más amplio que incluye activos e ingresos empresariales, como complejos de golf y proyectos de criptomonedas, se presente en los próximos meses.