José Luis Cava analiza la reciente corrección del mercado surcoreano y la vincula con un proceso técnico de desapalancamiento más que con el estallido de una burbuja tecnológica. El analista comienza destacando la caída simultánea del oro y el Bitcoin, remitiendo a otro análisis elaborado por su equipo para explicar este comportamiento, y centra después su atención en el índice Kospi, cuya negociación volvió a ser suspendida temporalmente tras un fuerte desplome.

Según Cava, el movimiento responde al funcionamiento habitual de los algoritmos de mercado, que buscan provocar la entrada masiva de inversores antes de ejecutar una fuerte sacudida bajista. En este sentido, explica que el algoritmo indujo compras al superar los máximos previos porque sabía que ahí se concentraban las órdenes de compra: "el algoritmo sabe dónde colocan ustedes los stop". Tras atraer a los inversores, muchos de ellos altamente apalancados, llegó el brusco descenso que desencadenó liquidaciones forzosas por parte de los brókeres.

El experto considera que este proceso todavía no ha concluido y estima que el Kospi podría retroceder hasta la zona de los 7.040 puntos con el objetivo de expulsar a todos los compradores incorporados desde el inicio del último tramo alcista. No obstante, rechaza que esto suponga el final del ciclo de la inteligencia artificial y sostiene que "simplemente estábamos asistiendo a una corrección temporal", descartando que se haya pinchado la burbuja tecnológica.

En la segunda parte del análisis, Cava aborda la situación económica de Rusia y plantea cuáles serían las principales preocupaciones de Vladimir Putin. A su juicio, el deterioro de la capacidad de refino tras los ataques ucranianos ha obligado a vender petróleo con fuertes descuentos, hundiendo el precio del crudo de los Urales hasta niveles que generan serios problemas presupuestarios. Recuerda que por debajo de los 60 dólares Rusia entra en dificultades fiscales y destaca que los ingresos procedentes del petróleo y el gas han caído un 30% interanual durante el primer semestre.

Finalmente, el analista sostiene que China actuará exclusivamente en función de sus propios intereses y anticipa que un avance hacia la resolución tanto de la guerra de Ucrania como de otros focos de tensión geopolítica podría provocar importantes movimientos en activos refugio como el oro y el Bitcoin