Euforia en las bolsas ante el alto el fuego, con fuertes avances y caída a plomo del petróleo. ¿Cómo ves este superrebote en los mercados? ¿Tendrá continuidad?

Lo normal es que en el corto plazo es que el rebote tenga continuidad. La reacción del mercado es coherente con la relajación de la tensión geopolítica: suben con fuerza las bolsas, se debilita algo el dólar y cae el precio del crudo, que era precisamente el activo que estaba marcando el pulso de casi todos los mercados financieros durante el conflicto. Hemos pasado de ver al West Texas cerca de los 115 dólares a movernos en torno a los 95 o 96 dólares, y esa caída del petróleo alivia de inmediato muchas de las presiones sobre renta variable y expectativas macroeconómicas.

Desde el punto de vista técnico, la reacción también está siendo relevante. El DAX se encuentra a medio camino entre los mínimos que marcó en la zona de 22.000 puntos el 23 de marzo y sus máximos históricos cerca de 25.500 puntos. Además, está atacando la media móvil de 200 sesiones. Si logra superarla y comienza a cerrar el último gran hueco bajista, las señales serían bastante claras a favor de más recuperación. El Euro Stoxx 50 presenta una estructura muy similar. El sector bancario europeo está protagonizando además un tirón extraordinario, con subidas superiores al 6% intradía, y eso refuerza la sensación de que el mercado está comprando con amplitud y no solo de manera aislada.

En España, el Ibex ya ronda los 18.000 puntos y se sitúa muy cerca de sus máximos históricos, mientras que en Estados Unidos tanto el Dow Jones como el S&P 500 están intentando consolidar un rebote que, para seguir siendo fiable, no debería perder ciertos niveles clave. En el Dow Jones la referencia importante estaría en los 45.100 puntos, en el S&P 500 en la zona de 6.350 puntos y en el Nasdaq 100 alrededor de 23.000 puntos. Mientras esos niveles se mantengan, el escenario más probable es que la recuperación continúe.

Ahora bien, una cosa es que el rebote pueda seguir y otra que haya desaparecido el riesgo. Todo depende de que la tregua se respete y de que el mercado no reciba un nuevo sobresalto geopolítico. Si el alto el fuego se consolida, la recuperación puede prolongarse. Si se rompe, el mercado volvería a castigar con dureza los activos de riesgo. Por tanto, el sesgo a corto plazo es favorable, pero sigue siendo un movimiento condicionado por la geopolítica.

Todo lo que intensivamente ha caído en estas más de cuatro semanas de conflicto se está recuperando. ¿Qué ves que te guste ahora mismo en los mercados y especialmente en la bolsa española?

Más que hablar de sectores de forma genérica, ahora mismo conviene fijarse en los valores que están empezando a mejorar claramente su aspecto técnico tras haber sufrido mucho durante las semanas anteriores. Aun así, sí hay algunas áreas que destacan con bastante claridad: la banca europea, los valores ligados a la aeronáutica, algunas compañías relacionadas con el ocio y el transporte aéreo y, en general, títulos que están rompiendo resistencias relevantes al calor de esta recuperación.

En la bolsa española, el valor que más destaca es Telefónica porque empieza a presentar un comportamiento técnico más parecido al de otras telecos europeas que ya venían mejorando desde hace tiempo. También merece atención Enagás, Endesa y Redeia (REE), no solo porque podrían actuar como valores defensivos si el escenario vuelve a complicarse, sino porque además muestran una estructura técnica razonablemente sólida. Junto a ellas, también señalaría Indra, ACS y Logista Integral como compañías a vigilar por su mejor tono relativo y por su capacidad de ofrecer oportunidades de entrada si el mercado mantiene la inercia positiva.

En Europa, la lista de valores interesantes se amplía bastante si el rebote sigue consolidándose. Destacan Airbus, Allianz, AB InBev, Deutsche Telekom, EssilorLuxottica, L’Oréal, Safran y Sanofi, especialmente esta última si confirma con claridad su superación de resistencias. Dentro del sector bancario europeo, el nombre más destacado sería Unicredit. También conviene seguir de cerca a Vinci, Volkswagen, Telecom Italia y EDP, porque son títulos que podrían ir ganando atractivo conforme el mercado reduzca la prima de riesgo geopolítica.

Eso sí, el enfoque ahora mismo debería ser más especulativo que de largo plazo. Hace solo una semana no parecía momento para comprar con decisión y ahora, en cambio, sí aparecen bastantes títulos que pueden ser válidos para incorporarse al mercado. Pero todavía no es un contexto para bajar completamente la guardia. Hay oportunidades, sí, pero siempre sabiendo que dependen de que la situación internacional no vuelva a deteriorarse.

Hagamos' mercado ficción' y pongamos que el alto el fuego de dos semanas aguanta y que llegan a un acuerdo de paz duradero. Ante ese escenario, ¿podemos ver nuevos máximos en las bolsas o los mercados no pueden volver a la situación anterior del 27 de febrero?

Si el alto el fuego aguanta y desemboca en un acuerdo de paz duradero, alcanzar de nuevo los máximos históricos anteriores parece un objetivo perfectamente razonable, tanto en Europa como en Estados Unidos. De hecho, los grandes índices no están tan lejos de esos niveles, y la reacción actual demuestra que gran parte del castigo reciente respondía al riesgo geopolítico y no a un deterioro estructural e irreversible del mercado.

En Europa, tanto el DAX como el Euro Stoxx 50 están a una distancia asumible de sus máximos previos, y el Ibex se encuentra ya a muy poca distancia de los suyos. En Estados Unidos, el escenario sería parecido. El Nasdaq 100, mientras se mantenga por encima de la zona de 23.000 puntos, tiene margen para seguir avanzando hacia los 26.000, que sería su gran referencia. Además, algunas de las llamadas “siete magníficas” vuelven a ofrecer una imagen técnica interesante, especialmente Apple, Meta (Facebook)y NVIDIA, lo que refuerza la posibilidad de que Wall Street pueda volver a empujar hacia arriba si el entorno acompaña.

También hay valores más tradicionales en Estados Unidos que empiezan a tener buen aspecto, como Bank of America, Citigroup, AIG, General Motors, Alcoa o AutoZone. Eso significa que el posible regreso a máximos no dependería únicamente de la tecnología, sino que podría venir respaldado por varios sectores. Esa amplitud sería una señal positiva de cara a pensar en un movimiento más duradero.

En cualquier caso, para que el escenario de nuevos máximos gane credibilidad, el mercado necesita algo más que una gran sesión alcista. Hacía falta una jornada como la actual, con subidas muy fuertes, para empezar a pensar que la recuperación puede tener recorrido. Pero después de eso, la clave será que los índices no devuelvan el avance y que sean capaces de mantenerse y seguir subiendo, aunque sea de forma más lenta. Si ocurre así, sí tendría sentido pensar que lo peor ha quedado atrás y que el mercado puede volver a la situación previa al 27 de febrero. Si reaparecen tensiones graves, todo ese escenario quedaría en duda.

¿Cómo ves al oro ahora de rebote también en los mercados de materias primas?

El Oro sigue teniendo buena pinta. Aunque ha mostrado volatilidad y ha corregido desde máximos, en realidad lo más importante es que en el peor momento de la caída ha llegado a una zona de soporte muy interesante de medio y largo plazo, alrededor de 4.400, y desde ahí ha comenzado a rebotar. Eso sugiere que, lejos de deteriorarse de forma estructural, el metal precioso sigue manteniendo una base técnica sólida.

Por eso, los niveles actuales pueden volver a ser atractivos tanto para quien invierte en oro financiero como para quien piensa en oro físico. El escenario más razonable en el corto plazo sería un movimiento hacia la zona comprendida entre 5.400 y 5.600, siempre que continúe la mejora general del mercado y que además el dólar confirme cierta debilidad.

De hecho, la evolución del dólar puede convertirse en un apoyo adicional para el oro. Si la divisa estadounidense pierde fuerza, como empieza a insinuar tras no poder consolidarse por encima de la zona de 100 en su índice, el metal precioso podría verse beneficiado. El debilitamiento del dólar encaja además con el nuevo escenario de menor tensión y mayor apetito por riesgo, aunque sin eliminar del todo la necesidad de refugio.

En resumen, el oro no ha dejado de ser una opción interesante. Ha corregido, sí, pero lo ha hecho hasta una zona técnica importante desde la que está reaccionando bien. Por tanto, sigue siendo un activo a tener en cuenta, especialmente si el dólar se debilita y si el mercado, aun celebrando la tregua, mantiene un cierto fondo de cautela ante la incertidumbre geopolítica.