El banco estadounidense ofrece una visión histórica de movimientos de tipos y Bolsa y apunta que durante los períodos de crecimiento de los beneficios por acción por encima de la tendencia (aproximadamente un 15% interanual), los rendimientos a 10 años pueden seguir subiendo hasta aproximadamente un 5% antes de que el múltiplo de las acciones empiece a devaluarse.

Actualmente, el consenso sobre el crecimiento de las ganancias por acción (EPS) apunta a un crecimiento superior al 20%, y el S&P 500 cotiza a aproximadamente 18 veces las ganancias por acción de 2027. “Si se cumplen estas sólidas proyecciones de crecimiento, la historia sugiere que el múltiplo no solo tiene margen para revalorizarse, sino que las acciones deberían poder soportar un nivel de rendimiento a 10 años cercano al 6%”, explican los analistas de JP Morgan en un reciente informe.  Y añaden: “Si bien nuestro análisis indica que el contexto actual de tipos de interés no debería perjudicar a las acciones, dado el sólido respaldo de las ganancias, creemos que el principal riesgo sigue centrado en una mayor escalada geopolítica en Oriente Medio”, concluyen.

Actualmente, las acciones cotizan a aproximadamente 22 veces y las estimaciones de beneficio por acción se elevan hasta el 28% para 2026, “lo que consideramos defendible dado el sólido ciclo de ganancias de este año”. Para 2027, el mercado cotiza a aproximadamente 18 veces las estimaciones de consenso y está descontando un crecimiento de las ganancias de aproximadamente el 21%.

Sectores e hipercrecimiento

Si bien el múltiplo actual del S&P 500 está por encima del promedio a largo plazo de en torno a las 16 veces, para JP Morgan esto refleja que el mercado anticipa correctamente un ciclo de hipercrecimiento en las ganancias vinculado al superciclo de la IA, así como una combinación de industrias más atractiva que en ciclos anteriores (por ejemplo, ganancias menos cíclicas, mayor poder de fijación de precios/márgenes estructuralmente, balances sólidos, menor riesgo crediticio).

Los analistas del banco estadounidense también contemplan tres escenarios distintos para los sectores cotizados, dependiendo de la evolución de los tipos de interés de los bonos a corto o largo plazo.

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Cuando la curva de tipos se ha inclinado ha favorecido a los sectores cíclicos, liderados por Energía, Materiales, Industria, Consumo Discrecional y Finanzas. Servicios Públicos e Inmobiliario generalmente se han quedado rezagados. Cuando la curva se mantiene plana la Tecnología se ve favorecida, mientras que la mayoría de los sectores Cíclicos han tenido un rendimiento inferior, excepto Consumo Discrecional. Con tasas al alza (los rendimientos a 10 años suben más que los rendimientos a 2 años) históricamente han sido positivos para los sectores Cíclicos, con Energía y Finanzas como los de mejor desempeño, junto con rendimientos aceptables para Tecnología. “Los aplanadores bajistas, donde los rendimientos a 2 años suben más que los rendimientos a 10 años, han sido el telón de fondo más favorable para Tecnología, mientras que la mayoría de los demás sectores han registrado rendimientos negativos, con Consumo Discrecional subiendo ligeramente. La correlación entre la rentabilidad de los bonos y la de las acciones tiende a ser positiva cuando la inflación no es estable y las expectativas inflacionarias no están ancladas”, concluyen en su informe.

Protección de la renta variable

Una visión similar mantiene Jean-Louis Delhay, CIO en Crédit Mutuel AM ante las excelentes previsiones sobre los beneficios empresariales. El crecimiento de los beneficios ha alcanzado su nivel más alto en casi cinco años, con un +33% interanual en Estados Unidos y un +23% en Europa, cómodamente por encima del consenso de mercado. Este impulso no se limita al sector energético: excluyendo este segmento, el crecimiento subyacente sigue siendo especialmente robusto, en el +28% y +11%, respectivamente. Los sectores financiero y tecnológico fueron los principales motores de estas sorpresas positivas.

“Ante unas perspectivas empresariales alentadoras, los analistas han revisado ampliamente al alza las previsiones de beneficio por acción (BPA) para el próximo ejercicio. Como resultado, el crecimiento de los beneficios debería seguir siendo el principal catalizador del comportamiento de la renta variable en el segundo semestre, mientras que la expansión de múltiplos seguirá limitada por unos tipos de interés persistentemente elevados”, explica el experto de la gestora Crédit Mutuel. Y concluye: “el crecimiento de los beneficios proporciona a la renta variable un factor diferencial clave y una protección que históricamente ha sido superior a la ofrecida por los activos de renta fija”.