El split (dividir el número de acciones para hacerlas más accesibles al inversor) o el contrasplit (concentrar acciones que cotizan en céntimos) son operaciones que buscan un efecto sicológico de acercar el precio de la acción a los accionistas, sobre todo a los pequeños. En el mismo sentido, los pagos de dividendos superiores a 1 euro por acción generan una sensación de riqueza al inversor: “tengo 2.000 acciones… cobraré 2.000 euros brutos en el año”.
El euro por acción ha sido un gancho para atraer al accionista. Por ejemplo, el expresidente de Telefónica, César Alierta, prometía ese pago por acción que nunca llegó a abonar, como cebo para atraer a nuevos inversores a la compañía.
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Diez firmas del Ibex 35 ya consiguen lograr este efecto entre sus copropietarios. Acciona ha pagado este año con cargo a los resultados de 2025, nada menos que 5,74 euros por acción, lo que supone una rentabilidad por dividendo del 2,33%, ya que la firma constructora y de servicios se mueve en los 246 euros. La semipública Aena mantiene un pago único que alcanza los 1,09 euros por acción que supone una rentabilidad del 4,09%. La crisis del Covid-19 y la casi total paralización de los vuelos impidió repartir dividendo.
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En la firma de viajes Amadeus sus pagos complementarios y a cuenta superan los 1,54 euros, por lo que el inversor recibe un 3% sobre su inversión. En la firma de construcción y servicios ACS el inversor puede elegir entre pago en metálico o en acciones con un abono superior a los 2 euros por acción, lo que supone una renta del 1,9% ya que la acción vale 118 euros, tras un fantástico rally durante este año.
La eléctrica Endesa tiene previsto pagar este año en torno a 1,58 euros por acción, cuantía que lleva la rentabilidad por este pago al 4,16% a los precios actuales. Enagás se ha comprometido a sostener un dividendo anual base de 1,00 euro bruto por acción con casi un 6% de ganancia fija por este concepto. La eléctrica y gasista Naturgy mantiene una de las políticas de retribución más estables y elevadas, con un dividendo en los 1,80 euros, con rentabilidad del 6,5%. Por último, Logista cierre el ciclo de los valores del Ibex 35 con una rentabilidad por dividendo del 6,22% y un pago este 2026 de 2,09 euros por acción.
Fuera del principal selectivo de la bolsa española, la firma de envases Vidrala ofrece un pago superior a los 1,70 euros por acción que genera una rentabilidad del 1,9%. Viscofan, la firma de envolturas celulósicas, es otro valor del continuo que supera el euro en sus pagos, hasta los 1,40 euros que rentan el 2,43% en un precio actual de 57 euros.
Beneficios y recompras
El dato de un euro por acción también cuenta parte de la historia del mercado español. Un fuerte crecimiento de los beneficios que se ha acompañado de recompras de acciones (el pastel de los beneficios se reparte entre un menor número de comensales.
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Los bancos, de momento, quedan fuera del convite por las gigantescas ampliaciones de capital que hicieron, tanto para su desembarco en Iberoamérica como para pagar a sus accionistas mediante la emisión de nuevas acciones. Eso sí, BBVA este año se ha quedado muy cerca con un pago previsto de 0,92 euros por acción. Ferrovial y la tabaquera Altadis(vendida a Imperial Brands) fueron los primeros en superar el pago del euro anual, allá por 2005 y en ese mismo año también se incorporaron al “selecto club” Acciona y Corporación Financiera Alba (recientemente, excluida del mercado).
El bum de la energía y la construcción entre 2006 y 2008 disparó el beneficio de algunas compañías, lo que tradujo en la elevación de sus pagos. Compañías del peso de Endesa, ACS, Unión Fenosa o Abertis (estas dos últimas absorbidas o fusionadas) elevaron su retribución anual acumulada por encima de la moneda de un euro. En 2007, justo antes del estallido financiero, la bolsa española contaba como ahora con una decena de firmas repartiendo dividendos de un euro o más.
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La crisis financiera global de 2008 y la posterior crisis del euro en 2012 frenaron esta tendencia y llegaron los ajustes, bien con pérdidas en los balances o con caídas bruscas del beneficio. Grandes valores como Telefónica, Banco Santander o BBVA recurrieron masivamente al scrip dividend.
A partir de 2015, compañías con modelos de negocio potentes y flujos de caja predecibles como Enagás, Naturgy, Redeia (antigua REE), Viscofan o la entrada en bolsa de Aena en 2015 consolidaron un núcleo duro en el Ibex 35 con un su suelo de retribución anual por encima de la unidad de euro.