Los futuros ligados al índice DOW JONES suben un 0,39% hasta los 51.794,00 puntos, mientras que los del S&P 500 avanzan un 0,66%, en 7.364,50 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 suben un 1,67% hasta los 27.647,30 puntos.
Wall Street viene de sufrir un durísimo castigo en la sesión de ayer en una jornada marcada por la reunión de la Fed y la escalada bélica en Oriente Medio. El Dow acabó bajando 1.153 puntos, o un 2,19%, mientras que el S&P 500 retrocedió un 1,52%. El tecnológico Nasdaq perdió un 1,74% al cierre.
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La agenda macroeconómica de este jueves se presenta bastante intensa, con mención especial para la publicación del índice de precios de gasto de consumo personal (PCE) del mes de junio, que se ha conocido antes de la apertura y cumplen los pronósticos. Los inversores han recibido una lectura anual del 3,7% para la inflación general, frente al 4,1% del mes anterior, mientras que en tasa mensual bajó un 0,1%, su primera caída desde la pandemia. El PCE subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, subió un 0,1% en junio y situó su tasa interanual en el 3,3%, frente al 3,4% del mes anterior.
Como es bien sabido por los mercados, el PCE es la referencia de inflación favorita de la Fed, que ayer mismo anunció sus decisiones de política monetaria. La institución que preside Kevin Warsh dejó los tipos de interés en un rango entre el 3,50% y el 3,75%, pero la decisión no fue unánime: tres miembros del FOMC votaron a favor de una subida de tipos. Aunque Warsh quitó hierro a estas “disputas familiares” en el seno de la Fed, los mercados parecen haber interpretado que aumentan las posibilidades de una subida de tipos tras el verano. Según la herramienta Fedwatch de CME Group, los operadores otorgan una probabilidad de un 63,2% a una subida de 25 puntos en septiembre, frente a un 36,8% de probabilidad a que se mantenga el precio del dinero.
En la renta fija, siempre muy pendiente de la política monetaria, la rentabilidad del bono a 30 años ha tocado su punto más alto desde 2007 en el 5,239%, después de que ayer ya rompiera la barrera del 5,2%. El bono a diez años paga un 4,699%.
Si la inflación es un quebradero de cabeza para la Fed, buena parte de la culpa la tienen los precios del petróleo, que hoy al menos parecen dar una tregua tras el fuerte repunte de ayer. Los futuros del West Texas se mantienen estables en los 84,12 dólares por barril, mientras que el Brent baja un 0,86% hasta los 87,34 dólares. Las fuerzas estadounidenses completaron anoche una intensa oleada de ataques contra Irán en lo que el Comando Central de EEUU describió como una “contundente respuesta” a los intentos de ataque iraníes del martes contra las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio. Irán ha prometido que responderá con contundencia.
La otra referencia destacada del día es el PIB del segundo trimestre, que muestra un crecimiento del 1,5%, muy por debajo de la lectura del 2,1% de la estimación anterior.
Además, el Departamento de Trabajo ha publicado sus habituales cifras semanales de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo: el número de personas que pidió ayudas estatales se situó la semana pasada en 197.000, por debajo de las 200.000 previstas. La cifra de la semana previa fue revisada al alza, a 188.000, frente a una estimación anterior de 187.000.
La media móvil de nuevas solicitudes de las cuatro últimas semanas, que se considera una indicación más fiable de las tendencias en el mercado laboral ya que reduce los picos de volatilidad, cayó a 202.750.
Microsoft y Meta, cara y cruz en Wall Street
En el ámbito empresarial, uno de los grandes protagonistas de la jornada es Microsoft, que se dispar un 9,2% en la preapertura tras sorprender gratamente al mercado con sus cuentas de ayer tras el cierre. Las ganancias por acción ajustadas fueron de 4,74 dólares, muy por encima de los 4,24 dólares que había anticipado el mercado, mientras que los ingresos aumentaron un 18% hasta una cifra de 90.010 millones de dólares, superando los 87.620 millones que habían esperado los analistas.
El pronóstico de Microsoft para el primer trimestre fiscal de 2027 incluye ingresos de entre 89.850 y 90.950 millones de dólares en el primer trimestre fiscal, lo que representaría un aumento del 16% en el punto medio del rango. Los analistas esperaban 89.660 millones de dólares. Los inversores encuentran alivio también en el anuncio de la directora financiera de Microsoft, Amy Hood, reiterando los planes de gasto de capital para 2026.
Mucha peor serte corren las acciones de Meta, que se desploman un 9,7%. La compañía alcanzó unas ganancias por acción de 6,18 dólares en el segundo trimestre, por debajo de los 7,22 dólares por título que habían previsto los analistas. En cuanto a los ingresos, se dispararon un 28% hasta una cifra de 60.801 millones de dólares, superando en este caso los 60.170 millones esperados.
La compañía detrás de WhatsApp o Instagram ha indicado que para el trimestre en curso espera unos ingresos de entre 61.000 y 64.000 millones de dólares, o 62.500 millones en el punto medio del rango. Los analistas habían previsto 63.150 millones.
Al cierre de la jornada regular de hoy se esperan las cuentas de otros dos magníficos como son Apple y Amazon. Los analistas esperan que Apple anuncie un aumento del 15% de los ingresos hasta los 103.200 millones de dólares, mientras que las ganancias por acción serían de 1,87 dólares. En cuanto a Amazon, el mercado espera unas ganancias de 1,81 dólares por acción sobe unos ingresos de 195.970 millones de dólares.
Qualcomm cae más del 4% tras unos resultados trimestrales mixtos. El fabricante de chips ha anunciado unas ganancias ajustadas de 2,21 dólares por acción que estuvieron ligeramente por debajo de la estimación de los analistas de 2,23 dólares por acción. Los ingresos de 9.950 millones de dólares superaron la estimación de 9.670 millones de dólares.
Starbucks sube un 6,7% en la mañana neoyorquina tras elevar sus previsiones para el conjunto del año. La cadena de cafeterías augura unos beneficios ajustados por acción de entre 2,55 y 2,65 dólares, frente al anterior rango entre 2,25 y 2,45 dólares, mientras que espera que las ventas en tiendas comparables aumenten un 6%. En el trimestre finalizado el 28 de junio alcanzó un beneficio por acción de 85 centavos sobre unos ingresos de 9.320 millones de dólares, en ambos casos por encima de lo esperado por el mercado.
Yum Brands ha puesto sobre la mesa una ganancia ajustada de 1,62 dólares por acción sobre unos ingresos de 2.170 millones de dólares. Los analistas habían esperado unas ganancias de 1,58 dólares por título pero unos ingresos de 2.200 millones. Pero los inversores dudan, sobre todo, y llevan al rojo a la acción después de que la compañía no haya dado detalles sobre cómo el brote de ciclosporiasis vinculado a los restaurantes Taco Bell está afectando a su negocio.
La biofarmacéutica Bristol-Myers Squibb bate las expectativas del mercado tanto en ingresos como en beneficios con sus resultados del segundo trimestre. Bristol Myers Squibb registró ganancias ajustadas de 2,04 dólares por acción, con ingresos de 12.970 millones de dólares. Los analistas esperaban ganancias por acción de 1,59 dólares e ingresos de 11.750 millones de dólares.
Las acciones cotizadas en Wall Street de Stellantis caen un 3,99% después de que el gigante automovilístico haya anunciado un beneficio de 670 millones de euros en el primer semestre. El resultado operativo ajustado entre enero y junio fue de 1.733 millones, lo que significa un incremento del 221%.