Los futuros ligados al índice DOW JONES bajan un 0,11% hasta marcar 53.674,70 puntos, mientras que los del S&P 500 suben un 0,13%, en 7.795,80 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 suben un 0,53% hasta los 30.206,30 puntos.
Los grandes índices vienen de una jornada a la baja el pasado viernes, mientras que en el acumulado de la semana el resultado fue desigual: el S&P 500 avanzó un 0,4% tras conquistar máximos el jueves, mientras que el Nasdaq se anotó un 0,1%, ambos registrando su tercera ganancia semanal consecutiva. El Dow Jones cerró con una caída del 0,6% en la semana.
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La agenda macroeconómica de este lunes es muy ligera, destacando apenas el Índice Manufacturero Empire State y la confianza inmobiliaria de la NAHB.La principal referencia llegará el miércoles con la publicación de las actas de la reunión de política monetaria que celebró en julio el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed. Estas actas permitirán conocer con mayor detalle las distintas opiniones de sus miembros de cara a futuros movimientos de los tipos de interés oficiales. De momento, tras las últimas cifras de inflación y empleo, los mercados parecen apostar mayoritariamente por un mantenimiento de los tipos en septiembre.
Según la herramienta Fedwatch de CME Group, los operadores dan una probabilidad del 69,4% a que los tipos se mantengan en un rango entre el 3,50% y el 3,75%, mientras que la probabilidad de una subida de 25 puntos porcentuales es del 30,6%. Hace solo un mes, la probabilidad de que los tipos se mantuvieran sin cambios en septiembre era del 42,2%.
“Se ha producido un cambio en las expectativas sobre los tipos de interés, lo que influye en algunas de las empresas tecnológicas. Creo que esto ayuda a explicar el fuerte repunte que hemos visto recientemente en el sector tecnológico tras un julio bastante tranquilo, en el que se registraron sólidos resultados, pero el sector tecnológico no tuvo un gran desempeño”, explica Rory McPherson, estratega jefe de mercado de Wren Sterling, en declaraciones a la CNBC.
En la renta fija, siempre muy pendiente de la política monetaria, hoy la rentabilidad del bono estadounidense a diez años se sitúa en el 4,688%.
Mientras, la situación en Oriente Medio parece haberse enquistado. Durante el fin de semana, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró que Teherán aún no había decidido si reanudaría las conversaciones con Washington. Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, pidió a los estadounidenses que toleren un ligero aumento en los precios de la gasolina mientras continúe el conflicto.
Hoy los precios del petróleo West Texas Intermediate suben un 1,03% hasta los 82,32 dólares por barril, mientras que el contrato de Brent, de referencia internacional, se paga a 88,89 dólares, con una subida del 0,42%.
En el ámbito empresarial, la temporada de resultados trimestrales afronta sus últimos coletazos. Hasta la semana pasada habían presentado cuentas el 91% de las empresas del S&P 500, con un incremento medio del beneficio por acción de un 50,8%, muy por encima del 24,4% esperado antes de la publicación de la primera compañía, según los datos recogidos por el equipo de análisis de Bankinter. En el trimestre pasado (1T’26) el beneficio por acción aumentó un 29,4%, frente al 14,4% esperado.
Pero si bien la temporada de resultados está prácticamente finalizada, esta semana doce compañías del S&P 500 presentarán sus cuentas, con el sector minorista como protagonista. Home Depot anunciará sus cifras el martes, seguido de Lowe's y Target el miércoles, mientras que Walmart lo hará el jueves.
Fuera de los resultados, esta semana es protagonista Meta (Facebook), ya que se enfrentará esta semana a los fiscales generales de varios estados en un tribunal de Oakland, California, como parte de una importante demanda que alega que la compañía violó las leyes de protección infantil y del consumidor, y perjudicó la salud mental de los niños.
Se espera que incluya el testimonio del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, y del director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri. Los demandantes alegan que la compañía “desarrolló y perfeccionó un conjunto de funciones de plataforma psicológicamente manipuladoras diseñadas para maximizar el tiempo que los usuarios jóvenes pasan en sus redes sociales”.