Bitget nació como un exchange cripto y hoy habla de convertirse en un exchange universal. ¿Qué significa concretamente esta evolución y por qué es el momento adecuado para dar este paso?

Si analizamos la evolución del sector cripto en los últimos años, siempre ha existido una especie de confrontación entre los exchanges centralizados (CEX) y las finanzas descentralizadas (DeFi). Durante mucho tiempo se planteó como una dicotomía: lo centralizado frente a lo descentralizado. Sin embargo, en Bitget entendimos que esta división ya no tiene sentido. Por eso, el año pasado dimos el paso para convertirnos en un exchange universal.

¿Y qué implica exactamente este concepto? Significa integrar en una sola plataforma lo mejor de los exchanges centralizados, los exchanges descentralizados y el ecosistema DeFi, incorporando además activos del mundo financiero tradicional, como oro, plata, índices bursátiles y acciones, es decir, los llamados real world assets.

Detectamos una realidad muy clara: los usuarios están cansados de gestionar múltiples aplicaciones para realizar operaciones similares. Si pensamos en la evolución de los smartphones, al principio existían pocas aplicaciones. Con el tiempo, surgieron muchas más, a menudo varias para cumplir la misma función. Hoy, el usuario busca simplificación y eficiencia, no tener que saltar constantemente de una plataforma a otra.

Convertirnos en un exchange universal significa precisamente eso: evolucionar de una plataforma centrada casi exclusivamente en activos digitales a un hub financiero integral, donde conviven criptoactivos y productos de los mercados tradicionales. Todo ello dentro de una experiencia fluida y unificada, sin módulos separados ni entornos fragmentados.

Las fronteras entre las finanzas tradicionales y el ecosistema cripto se están desdibujando. Cada vez más inversores quieren moverse con libertad entre distintas clases de activos sin la fricción de gestionar múltiples aplicaciones, credenciales o procesos. Hoy muchos usuarios operan con cinco o más plataformas diferentes, lo que implica cinco accesos, cinco interfaces y una complejidad innecesaria.

Nuestra propuesta responde a esa necesidad de unificación: integrar todo en una sola aplicación, simplificando la experiencia del usuario y adaptándonos a la nueva realidad de los mercados financieros.

¿Qué necesidades del usuario detectaron que los llevaron a integrar activos del mundo tradicional dentro de la plataforma?

Creo que esto viene principalmente de los traders. A quienes hacen trading les gusta operar con los activos que les ayudan a generar dinero y a construir sus portafolios de inversión. En ese sentido, traer estos activos tradicionales responde a esa necesidad.

Si lo vemos así, el mercado cripto es más volátil: se mueve muy rápido, no se detiene, opera 24/7. Pero al final, la mayoría de estas personas tienen experiencia y son traders profesionales. Por eso, tiene sentido complementar ese tipo de activos con otros más estables.

Por ejemplo, el 5 de enero lanzamos el oro digital, lo que permite a los usuarios tener oro tokenizado dentro de nuestra plataforma. Cuando la gente ve que los mercados están más inestables, o hay incertidumbre, tiende a refugiarse en activos que le dan tranquilidad. Y claramente, uno de esos activos es el oro.

Esto ocurre muchas veces por temas macroeconómicos. Lo hemos visto, por ejemplo, con situaciones como lo que ha pasado en Venezuela en el último año: en contextos así, la gente compra oro porque funciona como activo refugio.

Nos dimos cuenta de que no se trata de que la gente solo quiera transaccionar con cripto o solo con activos tradicionales. Lo que empieza a cobrar sentido es la combinación de ambos. Por eso pensamos Bitget como una especie de gateway.

No queremos ser únicamente un exchange de criptomonedas. Lo que buscamos es ofrecer a nuestros usuarios todos los activos que necesitan para construir portafolios más completos. En lugar de que alguien diga: “hago trading de cripto en Bitget, pero si quiero comprar oro tengo que ir a otra plataforma”, la idea es que no tengan que salir.

Queremos que todo esté bajo un mismo techo, para que el usuario pueda ver todo su portafolio en una sola pantalla, con todos sus activos integrados.

Recientemente Bitget ha lanzado su producto TradFi. ¿Qué lo diferencia de otras propuestas que buscan unir finanzas tradicionales y cripto?

La principal diferencia está en la experiencia unificada. No se trata de un módulo separado. Muchas propuestas que vienen del mundo de las finanzas tradicionales lo que hacen es añadir un módulo para vender cripto. En nuestro caso, no es un módulo independiente ni un apéndice dentro del producto. Está completamente integrado en nuestra infraestructura cripto, compartiendo flujos de fondos, autenticación y la misma experiencia de usuario.

¿Qué ocurre con las instituciones tradicionales? Gran parte de la tecnología que utilizan los bancos y sus sistemas legacy viene de los años 70 u 80. Son tecnologías que, con el tiempo, acabarán siendo reemplazadas. Por eso, cuando un banco intenta incorporar cripto mediante un módulo adicional, el cambio de mentalidad que necesita hacer para adaptarse es muy complejo.

En cambio, las plataformas que nacimos en cripto tenemos una ventaja natural para adoptar este tipo de modelos. Se habla mucho de tokenización de activos y, a veces, se cuestiona si realmente tiene sentido. Desde mi punto de vista, tiene sentido siempre que aporte valor.

Por ejemplo, nosotros ofrecemos acciones que normalmente solo se pueden tradear dentro del horario oficial de mercado. Si se trata de una acción que cotiza en el New York Stock Exchange, el horario habitual es de 9:30 a 16:00. Sin embargo, en nuestra plataforma permitimos operar 24/5, es decir, de lunes a viernes, a cualquier hora.

Esto permite que el usuario no dependa estrictamente de los horarios del sistema tradicional. El activo está siempre disponible y el precio que haya en ese momento es el que puedes usar para comprar o vender.

La diferencia, en el fondo, viene del mindset y de estar preparados para el futuro. Todo lo que tiene que ver con el onboarding de activos, tanto cripto como fiat —euros, dólares—, ya lo tenemos integrado. Contamos con los mecanismos de on-ramp para traer ese dinero y, además, con una infraestructura que ya tiene el blockchain “en la sangre”.

Esto no es una visión aislada. Se ve claramente cómo grandes bancos, como JP Morgan y otras entidades globales, ya hablan abiertamente de tokenizar activos, porque es hacia donde se dirige el mercado.

Entonces, ¿cuál es la diferencia principal? Que en Bitget llevamos siete años trabajando en este ecosistema. Eso nos da un know-how muy superior sobre cómo funciona realmente. Nuestros clientes, además, son traders.

¿Qué tipo de usuario esperan que adopte primero este producto: el inversor cripto que quiere diversificarse o el inversor tradicional que busca una experiencia más digital?

Cien por cien el inversor cripto. Lo más natural es que el primer cohort que entre sea el inversor cripto, que es quien quiere diversificarse sin abandonar la plataforma.

Es el usuario que, cuando ve algo de inestabilidad o detecta algún factor macroeconómico que puede impactar en la economía, es el primero que decide moverse y comprar, por ejemplo, oro. Hace dos semanas no podía hacerlo con nosotros y ahora sí. Al final, lo que busca es diversificarse dentro de una plataforma que ya conoce: conoce las herramientas, la comunidad, cómo funciona la experiencia de usuario y dónde encontrar la información.

Esto no excluye al inversor tradicional. De hecho, creemos que una vez experimente la simplicidad y la velocidad de una plataforma construida sobre blockchain, donde no hay tantos intermediarios y todo ocurre directamente dentro del sistema, en tiempo real y sin esperas, muchos acabarán adoptándola.

Habrá inversores que hoy operan en plataformas más tradicionales, con experiencias más complejas o menos eficientes, que al ver la facilidad de uso terminarán incorporándose. ¿Por qué? Porque además de mantener acceso a los activos que ya conocían, se les abre la puerta a todo el universo de activos que listamos tanto desde el exchange centralizado como on-chain, lo que supone acceso a más de dos millones de tokens.

Esto amplía enormemente el abanico de oportunidades y expone al usuario a un espectro de activos que probablemente nunca habría considerado antes. Por eso, respondiendo directamente a la pregunta, estamos convencidos —y así lo estamos viendo— de que los primeros en adoptar este producto son los inversores que ya operan en cripto.

¿Qué impacto esperan que tenga TradFi en el crecimiento de Bitget en términos de usuarios y volumen de operaciones?

Para nosotros, al convertirnos en un Universal Exchange, lo que hicimos fue ampliar la oferta de activos. Por un lado, esto es claramente una estrategia de retención de usuarios. Hay personas que ya operaban con cripto en la plataforma y que también querían hacer trading de acciones, y ahora pueden hacerlo sin salir de Bitget.

Por otro lado, esto también genera confianza en nuevos usuarios. Personas que quizá quieren empezar a operar en cripto, pero que valoran saber que los activos tradicionales a los que ya están acostumbrados también están disponibles dentro de la plataforma.

Creemos que, poco a poco, esto nos va a permitir atraer a más usuarios. Además, dejar de ser percibidos únicamente como un crypto exchange y posicionarnos como un exchange universal —donde conviven cripto y TradFi— hace que la gente nos vea desde una perspectiva distinta.

Es cierto que el sector cripto es relativamente joven y que es una industria que sigue madurando. Para mí, 2025 fue un año clave, porque empezamos a ver empresas que incorporaron Bitcoin en sus tesorerías. Hace cuatro años, hacer algo así era casi una apuesta, y la tecnología o las plataformas de custodia todavía no estaban preparadas para ese tipo de uso. Hoy sí lo están.

Ahora no solo vemos compras directas de cripto, sino también exposiciones indirectas, como a través de empresas cotizadas que tienen Bitcoin en balance, o mediante ETFs. Esto ha permitido la entrada de una enorme cantidad de capital institucional, dinero que se expone al ecosistema cripto sin necesidad de utilizar directamente la infraestructura tradicional de cripto.

Por eso digo que 2025 fue el año que puso la mesa para que la verdadera “cena” sea en 2026. Ya existen casos de uso reales. Hay proyectos cripto con aplicaciones prácticas, más allá de simplemente comprar un activo y mantenerlo. Hoy generan rendimientos y funcionan claramente como productos financieros.

Todo esto apunta a que habrá más adopción. Por un lado, nuestro objetivo es llegar a más mercados. Contamos con equipos de compliance que trabajan continuamente para obtener licencias en regiones donde vemos un alto potencial de crecimiento. Se trata, en definitiva, de llegar a más personas.

También hay dos caras en esta adopción. Por un lado, está quien ve cripto como una inversión. Pero, por otro, hay muchas regiones y países donde no existe un acceso sencillo a productos financieros de primer nivel. En ese contexto, no es difícil imaginar que, en el futuro, personas que salen de la escuela o de la universidad tengan como primera “cuenta bancaria” un exchange cripto con una tarjeta de débito, en lugar de un banco tradicional.

Las nuevas generaciones son completamente digitales y no quieren ir a una sucursal, tomar un número y esperar para ser atendidos. Hay muchos factores que apuntan a que el crecimiento va a estar ahí, pero también es clave responder a las necesidades reales del usuario.

En Bitget contamos con grupos llamados builders en distintas partes del mundo, que nos aportan feedback constante sobre el producto. TradFi fue una señal recurrente en todas las regiones: Latinoamérica, Europa, África. Aparecía una y otra vez. Eso nos hizo entender que era un foco que teníamos que abordar.

Al hacerlo, ampliamos de forma significativa la cantidad de activos disponibles para los usuarios. Ahora, además, el siguiente paso es reforzar la educación, que para nosotros es fundamental. La gente necesita entender qué es cripto y cómo funciona. La tecnología y las plataformas ya han alcanzado un nivel de madurez suficiente; existen casos de uso reales. Lo que falta ahora es más educación, y esa es la base para seguir creciendo.

¿Este movimiento implica también un cambio en el posicionamiento de marca de Bitget a nivel global?

Para nosotros, más que un cambio de posicionamiento a nivel global, se trata de un cambio en la forma en la que nos estamos moviendo: pasamos de ser un crypto exchange a convertirnos en una plataforma financiera global. Ese es el cambio principal.

Y, como es lógico, esto también implica una manera distinta de comunicar. Ahora estamos ofreciendo diferentes tipos de activos, no solo cripto. Por eso, uno de los puntos más importantes es saber cómo comunicar correctamente esta evolución.

Muchas empresas del sector cripto tenemos el reto de explicar nuestros productos a perfiles muy distintos: desde traders altamente profesionales, con diez años de experiencia en la industria, hasta personas que están entrando hoy por primera vez al mundo cripto. Ese es, para mí, el principal desafío: cómo comunicar, cómo segmentar y cómo ayudar a que todo el mundo pueda entender el mensaje.