José Luis Cava sostiene que los medios “han vuelto a repetir el mismo comportamiento” que en episodios anteriores, utilizando el miedo como herramienta, y plantea que deben interpretarse como “indicadores de opinión contraria”. Afirma que se equivocaron al señalar a China como ganadora, defendiendo que “el gran perdedor de esta guerra es China”, mientras que “Donald Trump es el gran ganador junto con Israel”, ya que “controla el precio de la energía y el estrecho de Ormuz” y su economía “ha salido fortalecida”. Rechaza también la narrativa de victoria iraní, recordando que “tenía la economía destrozada antes del conflicto y ahora está completamente arrasada”.

En los mercados, destaca que no se produjo la caída esperada y que “el S&P 500 ha superado los 7.000”, mientras el Nasdaq acumula fuertes subidas. Sin embargo, advierte de un cambio de riesgo porque “ahora todo el mundo es alcista. Ahora es cuando yo tengo miedo” y se están comprando opciones “a un ritmo furioso”, lo que le lleva a alertar de complacencia: “cuando lo sabe todo el mundo no vale nada”, aunque mantiene que la tendencia de fondo sigue siendo alcista.

Sobre Irán, afirma que los ataques han destruido “la máquina de dinero de la Guardia Revolucionaria”, afectando sectores clave y generando “12 millones de personas en paro”. Señala que los daños podrían alcanzar “250.000 millones”, aproximadamente “la mitad del PIB de Irán”, lo que genera presión social y obliga a acelerar un acuerdo. Considera que los mercados ya descuentan el final del conflicto y se centran en la reconstrucción.

Finalmente, advierte que ese proceso requerirá enormes recursos, lo que “detrae liquidez del sistema financiero” y puede provocar caídas bursátiles, concluyendo que, aunque puede haber subidas adicionales, ve “muy difícil que el S&P 500 rompa con fuerza la zona de los 7.000”.