Con una semana de margen respecto a la fecha límite del 18 de mayo que tenía la Comisión Europea para tomar su decisión, ha llegado el veredicto sobre el acuerdo que alcanzaron Telefónica y Hutchison para traspasar el negocio de O2. El análisis de la competencia ha pesado sobre Bruselas, que finalmente ha rechazado la operación, como esperaba la mayoría de analistas.
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Telefónica: "La Comisión Europea ha anunciado su decisión de prohibir la transacción conforme al reglamento de control de concentraciones de la Unión Europea"
Telefónica ha confirmado la noticia en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que "informa que la Comisión Europea ha anunciado su decisión de prohibir la transacción conforme al reglamento de control de concentraciones de la Unión Europea". No obstante, asegura que la empresa que preside desde el pasado mes de marzo José María Ávarez-Pallete "mantiene los objetivos financieros, el ratio de apalancamiento y la política de dividendos propuesta".
La comisaria de Competencia, Marrethe Vestager, ha asegurado que "permitir que Hutchison adquiriera O2 en las condiciones que proponía habría sido perjudicial para los consumidores del Reino Unido y para el sector de las comunicaciones móviles", según un comunicado que recoge Europa Press. "Nos preocupaba mucho que los consumidores tuvieran menos posibilidades de elección para encontrar un paquete de telefonía móvil que se ajustara sus necesidades y pagaran más que sin la operación. También habría obstaculizado la innovación y el desarrollo de la infraestructura de red en el Reino Unido, lo que supone un problema grave, especialmente en mercados en rápida transformación", agrega.
Hutchison Whampoa, basado en Hong Kong, tiene una capitalización bursátil de más de 350.000 millones de dólares, y es así uno de los gigantes de la industria mundial de telecomunicaciones. En Reino Unido tiene presencia a través de Three, y quería ampliarla a través de O2, comprada por Telefónica en 2006. Actualmente la firma perteneciente a la empresa española tiene en torno a 25 millones de clientes, y con una cuota de mercado cercana al 30% es el primer operador de Reino Unido.
Un día antes de conocerse la noticia, el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, aseguró que la teleco está preparada para cualquier eventualidad, pero que si finalmente hay veto, "no sería una buena noticia para el sector", que necesita movimientos hacia una mayor concentración. Por su parte, la agencia Fitch ha señalado que el veto a la venta de O2 no afecta al rating de Telefónica.
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TRES ARGUMENTOS PARA VETAR LA OPERACIÓN
Así, el departamento de Vestager argumenta que hay tres motivos de riesgo que impiden dar el visto bueno a la venta de O2. Uno de ellos es que Three (operadora británica de Hutchison) y O2 juntas habrían tenido una cuota de mercado de más del 40% y por lo tanto, "muchos menos incentivos para competir con Vodafone y Everything Everywhere (EE)", los otros rivales en el mercado de redes móviles,
En segundo lugar, la institución apunta a que "el desarrollo de toda la infraestructura de red móvil de Reino Unido quedaría obstaculizada", incluyendo la tecnología de próxima generación 5G, ya que a su juicio la entidad fusionada habría sido parte de los sistemas de uso compartido de red MBNL y Beacon. Habrían debilitado a Vodafone y EE, cuyos planes de futuro habrían estado a disposición de la compañía resultante de juntar O2 y Three.
Por último, el número de operadores de redes móviles dispuestos a acoger a otros operadores en sus redes se habría reducido, lo que perjudicaría la posición de negociación de las compañías virtuales que basan su modelo de negocio en el acceso a infraestructuras de terceros.

RECHAZADAS LAS PROPUESTAS DE HUTCHISON
Las propuestas "no resuelven los problemas estructurales creados por la interrupción de los actuales acuerdos de uso compartido de red en el Reino Unido"
Ante las reticencias por el impacto en la competencia de la operación, Hutchison realizó varias propuestas que según la Comisión Europea, "no resuelven los problemas estructurales creados por la interrupción de los actuales acuerdos de uso compartido de red en el Reino Unido", ni tampoco el debilitamiento de la posición competidora en los mercados de telecomunicaciones móviles minorista y mayorista.
En la misma línea, Bruselas opina que las medidas principalmente de comportamiento suscitaron gran incertidumbre en cuanto a su aplicación y supervisión efectivas, debido a que "era difícil definirlas con precisión y algunas dependían de que se acordaran otras", recoge Europa Press.
En definitiva, la Comisión concluye que las contrapartidas propuestas "no habrían podido impedir el probable impacto negativo sobre los precios, la calidad del servicio y la innovación de la red en el sector de las comunicaciones móviles en el Reino Unido como resultado de la adquisición".
Así explica en una infografía la Comisión Europea por qué no ha permitido la operación

¿QUÉ DEBEMOS VIGILAR EN LAS ACCIONES DE TELEFÓNICA?
Los títulos de nuestra operadora presentan un soporte a la vuelta de la esquina, la zona de los 9-9,05 euros
Las acciones de Telefónica han aumentado levemente sus caídas tras conocerse la noticia, y se mueven por encima de los 9,2 euros. "Todo apunta a que se dirija a la zona de soporte que presenta en el entorno de los 9-9,05 euros donde debería intentar reaccionar", señala José María Rodríguez, analista técnico de Bolsamanía.
"Los títulos de nuestra operadora presentan un soporte a la vuelta de la esquina, la zona de los 9-9,05 euros, que no es más que la parte inferior del triángulo (máximos decrecientes y mínimos crecientes). La perforación de este nivel podría llevar al título hacia la zona de soporte que presenta en el hueco alcista de la sesión del 15 de febrero en los 8,71 euros", agrega Rodríguez.
"En mi opinión el soporte más importante en este momento se encuentra en dicho gap alcista. Cerrarlo dejaría las puertas abiertas a un escenario de continuidad bajista hacia los mínimos anuales (8,48 euros)". En cualquier caso, prosigue el experto, "no nos engañemos, el mercado ya descontaba el bloqueo de la operación por parte de Bruselas. Telefónica sigue mostrando el mismo deterioro técnico que presenta el grueso del mercado, ni mejor ni peor, eso sí con los bancos a la cabeza".

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