El sector de las energías renovables en España experimenta una fase de crecimiento, destacando la biomasa por su importancia estratégica en el mix nacional, sobre todo la térmica. Según los datos registrados en la CNMC en febrero del presente año, esta fuente suma 232 instalaciones y una capacidad total de 1.006,12 MW, habiendo comercializado 556,92 GWh. En este escenario, ENCE es uno de los principales actores en el uso de biomasa en España. Aunque su peso sigue siendo inferior al de tecnologías como la eólica o la solar, la biomasa mantiene un papel relevante en usos térmicos y gestionables.
La producción en España de biometano puede sustituir parte del gas natural de origen fósil e importado. La obtención de fertilizantes orgánicos contribuye a reducir la dependencia de fertilizantes minerales procedentes del exterior intensivo en gas natural. Este nuevo modelo avanza hacia un paradigma más resiliente, que fortalece la seguridad energética al tiempo que genera valor añadido en el territorio y puede ayudar a reducir impactos sobre suelos y acuíferos.
Otro de los pilares fundamentales para Ence es la celulosa, que se encuentra actualmente con vientos a favor y con un mercado en auge ante la necesidad mundial de alternativas sostenibles que reemplacen al plástico.
El precio de la celulosa también ha presentado una evolución al alza en 2026, con un precio actual de 1.250 dólares por tonelada y proyecciones que apuntan a superar los 1.330 dólares, una tendencia que refuerza la relevancia de este negocio en los ingresos de la compañía.
Sigue en directo la cotización de ENCE
Gestión ambiental avanzada
La actividad forestal de Ence constituye la base de su modelo de sostenibilidad, ya que se orienta a la conservación y al crecimiento responsable de las superficies forestales. La compañía cuenta con certificaciones de gestión sostenible y colabora con propietarios forestales. Además, desarrolla proyectos de I+D centrados en el control biológico de plagas y la protección de la biodiversidad.
La actividad industrial de Ence se concentra en sus plantas de Navia (Asturias) y Pontevedra, donde produce celulosa de eucalipto bajo estándares ambientales exigentes. En estas instalaciones se produce celulosa de eucalipto de alta calidad mediante procesos sometidos a un Sistema de Gestión Ambiental avanzado, diseñado para garantizar seguridad, fiabilidad y sostenibilidad. La infraestructura logística que las acompaña contribuye con impacto en la actividad económica local, reforzando el vínculo entre la industria y el territorio.
En paralelo, Ence lidera en España la generación de energía renovable a partir de biomasa forestal y agrícola a través de su filial especializada, Magnon. Sus plantas, con una capacidad instalada de 266 MW distribuidas en Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, producen una energía neutra en emisiones de carbono. Este modelo energético contribuye a la lucha contra el cambio climático e impulsa la economía rural y la creación de empleo, además de ofrecer un potencial de integración con tecnologías como la termosolar.
La trayectoria industrial y ambiental de la compañía se refuerza con el uso de tecnologías de vanguardia destinadas a minimizar cualquier impacto en el entorno. Entre ellas destacan los sistemas de captación, filtración y tratamiento del aire, que permiten una gestión eficaz de los olores y aseguran que la actividad industrial no genere afecciones externas. Esta apuesta por la innovación convierte la excelencia ambiental en un elemento diferenciador dentro de su competitividad.