Las acciones de Alquiber Quality, compañía de renting flexible de vehículos cotizada en el BME Growth, avanzan más de un 1,3% desde el 25 de septiembre hasta los 15,2 euros por acción. El valor acumula una revalorización del 19,69% en lo que va de año, y su máximo se alcanzó en julio, con un precio de 17,3 euros.
Con este punto de partida, la compañía afronta una nueva etapa bajo la presidencia de Marianela Acebes. La presidenta habla de madurez operativa y de una hoja de ruta clara: crecer de forma rentable, con disciplina financiera y generando valor sostenible para el accionista. El renting flexible, que ya supone más del 80% de los ingresos, gana peso en energía, telecomunicaciones, infraestructuras y logística, sectores con una demanda estructural que, según Acebes, sigue creciendo a doble dígito en el uso de flota flexible.
María Mira, analista de Estrategias de Inversión, destaca un ROE superior al 15% y un BPA estimado de 2,02 euros para 2026. El mercado paga un PER de 7,53, con un PEG de 0,23 euros por acción y un EV/EBITDA de 3,8 veces. Además, sitúa el PER objetivo en 15 y el precio objetivo en 30,3 euros por acción, lo que supone un potencial del 99,33%.
La ventaja competitiva, explica, está en la especialización y no en el precio. Alquiber integra carrozado, mantenimiento y disponibilidad en un mismo modelo y cuenta con talleres propios, lo que le permite ofrecer vehículos personalizados a un coste competitivo. Esa personalización aporta una prima de valor, refuerza la fidelización y alarga la duración de los contratos.
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Esa capacidad industrial se ha apoyado en un mayor esfuerzo inversor. La inversión se ha destinado sobre todo a ampliar, rejuvenecer y descarbonizar la flota. Según Juan José Rodríguez Juste, director de Relaciones con Inversores y Financiación Corporativa, se esperan retornos alineados con los históricos de la compañía, y una flota más moderna que reduzca costes operativos y mejore el valor de reventa.
Al mismo tiempo, el balance se ha reforzado. El ratio de deuda financiera neta sobre EBITDA mejoró hasta 2,47 veces, y el objetivo a medio plazo es acercarlo a 2,3 veces sin renunciar al crecimiento orgánico.
Para 2026, Rodríguez Juste identifica varios motores de crecimiento: el desarrollo orgánico con clientes recurrentes, la captación de nuevos contratos corporativos, la expansión en zonas geográficas nacionales e internacionales con demanda creciente y el aumento del ingreso medio por contrato gracias a una flota más especializada. La ampliación de la flota será selectiva y solo cuando la demanda y la rentabilidad lo justifiquen. A su juicio, la cotización aún no refleja plenamente el valor de la compañía, dada la recurrencia de sus ingresos, su generación de caja y las barreras de entrada de su segmento.
El buen tono bursátil llega tras un 2025 en el que la empresa aceleró en todas las líneas. Los ingresos crecieron un 13,7% hasta los 164 millones de euros, el EBITDA subió un 17% hasta los 95,6 millones y el beneficio neto se situó en 8 millones, un 32% más que un año antes.