Es imposible hablar de la buena marcha del IBEX 35 sin mencionar a los bancos, que han tirado del selectivo español en los últimos años gracias a un espectacular comportamiento. Sin embargo, en el arranque de 2026 han sufrido una corrección. Quitando el factor guerra de la ecuación, “el atractivo del sector no estará ya tanto en el potencial crecimiento de sus resultados como en sus valoraciones, muy relacionada a la rentabilidad sobre fondos propios que sean capaces de alcanzar, así como en sus atractivas políticas de remuneración al accionista, tanto vía dividendo como pro recompra de acciones propias”, señala Juan J. Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities. “Creo que hay que seguir teniendo bancos en cartera, eso sí, sin esperar los grandes retornos que han ofrecido sus acciones en el último año y medio”.
El negocio bancario cuenta con dos claves fundamentales, añade el analista independiente José Ramón Sánchez Galán: de un lado, “la banda de tipos de interés en una banda entre el 2% y el 2,25% estimado para 2026, confortable para los márgenes del sector”. De otro, “el incremento de la concesión de créditos e hipotecas, en media, un incremento de entre el 4 y el 5% de media”. Sin embargo, el experto apunta que “los niveles técnicos apuntan a un agotamiento de la tendencia, lo que invita a una pausa para detectar la posibilidad de mirar hacia otras alternativas”. No obstante, “tampoco hay que descartar mantener los valores ya que, por ejemplo, entidades como Banco Santander y Caixabank aún ofrecen ratios atractivos para el medio plazo”.
Un sector tradicionalmente defensivo, como es el de las utilities, también lo ha hecho muy bien en el último año. “Tradicionalmente se trata de empresas con altos dividendos por lo cual siempre es aconsejable para inversores defensivo y largoplacista”, apunta Sánchez Galán. Además, desde el entorno surgen “una serie de catalizadores a tener en cuenta para conseguir un mayor interés sobre el sector”.
En primer lugar, “dada su extrema exposición a los tipos de interés, su paulatino descenso ha propiciado aligerar la carga financiera de sus cuentas”. El experto cita también la expansión de la Inteligencia Artificial, que precisa de un aporte suplementario de energía para su desarrollo”, así como el “incremento importante de inversión debido a el Plan de Transición Energético”, destacando como beneficiarios Redeia (REE) o Iberdrola y la diversificación geográfica y productiva con las energías renovables, ampliando las posibilidades de mercado. “Es necesario resaltar que se trata de inversiones a plazos largos y conservadores”.
“El potencial de crecimiento de la demanda eléctrica irá creciendo a medida que se vayan construyendo los centros de datos para la IA”, abunda Fernández-Figares. “Otro atractivo del sector es la rentabilidad por dividendo, que suele ser elevado y bastante segura, dada la elevada visibilidad de resultados que tienen estas compañías”. “También considero interesante tener algo de utilities en cartera”, añade el analista de Link, que matiza que “el mayor atractivo es su carácter defensivo, al ser la demanda de sus productos/servicios muy inelástica, es decir, sea cual sea la fase del ciclo que se esté atravesando, el consumo eléctrico será necesario”.
Sectores infravalorados y sobrevalorados
En el entorno actual, lo cierto es que hay “pocos sectores infravalorados”, avisa el analista de Link Securities, aunque “quizás sería interesante tomar algunas posiciones en compañías más ligadas al ciclo económico, tales como las de materiales, las constructoras o las acereras, que pueden verse beneficiadas además de la potencial reconstrucción de Ucrania, en caso de que cese el conflicto”.
Sánchez Galán considera que “todavía hay sectores con potencial de crecimiento”. En general, el Industrial (por ejemplo Acerinox o ArcelorMittal) que se encuentran con potenciales cuentas de resultados muy optimistas, Infraestructuras (Sacyr o ACS) favorecidos por las últimas bajadas de tipos que alivian la carga de la deuda, el Turismo y el Consumo (IAG) cuyo tirón se ha evidenciado sobre todo con más de 97 millones en 2025 y expectativas de llegar a los 100 en 2026 o Farmacéuticas (Grifols o Rovi) que podrían duplicar sus propios resultados gracias al desarrollo de la Inteligencia Artificial o movimientos corporativos (sobresaliendo por ejemplo, las fusiones a nivel mundial).
En una situación alcista como la actual es importante distinguir si la subida es “técnica” o “fundamental”, apunta también el analista independiente. “Desde el primero, es posible asistir a un cierto agotamiento que precisa de algo de reposo en la tendencia. Desde el Fundamental, todavía pueden encontrar alternativas de mercado por lo cual la infravaloración ha de ser considerada como una oportunidad de negocio”.
Sánchez Galán apunta como un sector infravalorado el de las telecomunicaciones, con Telefónica a la cabeza. La compañía “va poco a poco aumentando su rentabilidad por dividendo y puede ser una gran beneficiada de la reorganización del sector en el entorno europeo”. En el sector de la energía apunta a Repsol, “con las posibilidades de expansión en Venezuela con una situación con perspectivas optimistas y la posibilidad de ampliar mercados en Libia desde hace cerca de 20 años”.
¿Y cuáles serían los sectores sobrevalorados? Aquellos que, “por el momento, ya han recorrido una tendencia técnica por encima de lo fundamental. Hay que esperar para nuevas entradas ya que se atisban ciertas correcciones a corto plazo. Por ahora, precaución y mesura inversora”.
“Aunque los bancos pueden ser uno de los sectores de referencia, hay que tener cierta cautela ya que algunos resultados ya han sido descontados por el mercado (por ejemplo, los beneficios récord del BBVA). CaixaBank y Santander presentan osciladores técnicos elevados lo que indica que podrían entrar en una fase de corrección momentánea. En cuanto a los fundamentales, siguen siendo una buena apuesta a largo”.
El Turismo, “con excelentes perspectivas para el presenta año como ya se ha comentado, también necesita descansar tras una arrolladora tendencia alcista”. Por último, en el sector del consumo Inditex se encuentra en niveles máximos. “Sigue siendo uno de los preferidos del mercado, pero al igual que los anteriores, ventas récord precisan de seguir en la misma línea y eso ha de invitar a la cautela a ver si es capaz de sostener esa tendencia vendedora”.
Wall Street: ¿es hora de vender la IA?
Si se pone el foco al otro lado del Atlántico, Wall Street ha cabalgado en los últimos años a lomos de la inteligencia artificial, una nueva tecnología disruptiva con capacidad para transformar la sociedad en su conjunto, como ya hiciese Internet hace unas décadas. Pero como ocurrió entonces, la gran duda es si se ha creado una burbuja, teniendo en cuenta que los enormes gastos de capital para alimentar la IA podrían no traducirse en ganancias contantes y sonantes para las empresas que los están acometiendo.
“Los inversores probablemente tendrán que mirar más allá del grupo concentrado de acciones que impulsaron el mercado en los últimos años a medida que los rendimientos de referencia se vuelven más modestos y surgen oportunidades de selección de acciones en un conjunto más diverso de regiones, sectores y estilos”, según Peter Oppenheimer, estratega jefe de renta variable global en Goldman Sachs Research. El experto avisa de que el mercado se enfrenta “a vientos en contra que no estaban presentes durante los mercados alcistas estructurales anteriores”, entre los que cita “valoraciones elevadas, tasas de interés e inflación más altas, expansión más lenta del comercio mundial, crecimiento económico lento y crecientes demandas sobre el gasto público”.
En conjunto, estos factores significan que “es probable que los rendimientos absolutos sean inferiores a los de otras subidas sostenidas del mercado”. Pero Oppenheimer afirma que podría haber oportunidades para que los inversores superen al mercado bursátil en general: “los inversores de renta variable pueden beneficiarse de la diversificación, tanto dentro del sector tecnológico como entre diferentes industrias”. “El aumento de las restricciones comerciales, la depreciación del dólar y el mayor apoyo fiscal y los esfuerzos de localización también podrían generar oportunidades de inversión en empresas con enfoque nacional y sólidas posiciones de mercado”.
En los últimos meses, “está comenzando a producirse una rotación hacia sectores más ligados a la actividad económica, de corte cíclico”, explica Fernández-Figares. También “hacia las pequeñas y medianas empresas, que presentan valoraciones más atractivas y que se pueden ver muy favorecidas de la resistencia que muestra la economía estadounidense, así como de la reducción de impuestos”.
Cuando se habla de valores ligados a la IA, “es importante distinguir entre empresas basadas sobre expectativas y empresas con perspectivas reales”, destaca Sánchez Galán; y todo parece indicar que “el mercado ya está apreciando la diferencia”. “No se trata, en definitiva, de cambiar de sector sino de orientación del negocio de las empresas de IA o que han incorporado la IA a su negocio”.
Así, “las grandes cifras de inversión (más de 200.000 millones de dólares como Meta, Amazon o Microsoft) están por materializarse en resultados positivos y el mercado está a la espera. Otras empresas presentan múltiplos elevados”. Palantir estaría en una posición más delicada, con valoraciones más de 100 veces sus ventas que, en caso de no cumplirse, llevarían a caídas de entre el 20 y el 30%, generalmente. Ejemplos contrarios se encuentran NVIDIA y Broadcom a pesar de sus altos múltiplos, “estos sí podrían ser reales ya que los fabricantes de chips tienen una cartera de pedidos confirmados al menos, hasta 2027”.
El analista independiente cree que hay alternativas de inversión dentro de la IA más allá de los valores tecnológicos. Por ejemplo, energía e infraestructuras, ya que la propia IA precisa de electricidad y bases de datos. “Empresas relacionadas con la energía nuclear y eléctricas son las más favorables en este sentido, como Constellation Energy o Vistra, o aquellas dedicadas a suministros industriales. Aquí encontramos a Vertiv o Eaton”. También cita el sector de biotecnología y salud de precisión (Eli Lilly & Co o Amgen), que ya está en incipiente crecimiento ya sea en fármacos o su aplicación. Y, por último, Ciberseguridad predictiva y preventiva para empresas, “muy necesaria en los tiempos que corren con constantes ciberataques y ciberamenazas que necesitan modelos sofisticados que salvaguarden la información y la protección de datos y negocios”. Tal es el caso de CrowdStrike o Palo Alto Networks.